Lectura bíblica: Isaías 37
No se dejen intimidar por sus enemigos de ninguna manera.
FILIPENSES 1:28, NTV
Cuando mi padre pasó a la presencia del Señor en 1999, yo asumí el cargo de pastor en la iglesia. Nunca antes había ministrado. Un domingo, después del servicio, escuché sin querer a dos damas hablando en el lobby. Una dijo: “Joel no es tan bueno como su padre”. La otra respondió: “Sí, no creo que la iglesia dure”.
Yo ya me sentía inseguro. Ya sentía que no estaba calificado, y ¡zaz!, me colocaron otra etiqueta negativa. “No es lo suficientemente bueno. No se asemeja. Inferior”. Así es como obra el enemigo. A él le encantaría ponerle etiquetas para limitar su pensamiento y evitar que alcance su más alto potencial. Él sabe que Dios tiene cosas maravillosas para su futuro, de manera que intentará desanimarle, intimidarle y hacerle sentir inferior.
Traté de quitar esa etiqueta negativa, pero no fue fácil. Esos pensamientos sonaban en mi mente una y otra vez. “No tienes la capacidad. No eres tan bueno como tu padre”. Era como tratar de quitar una calcomanía del parachoques de un automóvil que ha estado pegada por mucho tiempo. Uno la jala, y se rasga. Tiene que continuar trabajando y trabajando. Luché contra esos pensamientos un día tras otro. Finalmente, quité esa etiqueta negativa y puse una nueva: “Todo lo puedo en Cristo. Mi fortaleza es el Señor. Soy ungido”.
Si hubiera cometido el error de portar esa etiqueta negativa, no creo que estaría donde estoy. Las etiquetas erróneas pueden impedirle alcanzar su destino. Usted no es lo que la gente dice. Usted es lo que Dios dice que es. La gente le etiquetará: “No es lo suficientemente bueno, muy lento, muy viejo, demasiados errores”. Dios le etiqueta: “Fuerte, talentoso, valioso, más que vencedor”. Esos pensamientos son los que le ayudarán a vivir mejor.
ORACIÓN PARA HOY
Padre, gracias por darme poder para afianzarme en la verdad de que tú no me hiciste inferior o no lo suficientemente bueno. Gracias porque me hiciste fuerte y me diste los talentos que necesito para cumplir mi destino. Creo que tú tienes cosas maravillosas planeadas para mí ahora y para mi futuro. En el nombre de Jesús. Amén.
PENSAMIENTO PARA HOY
Las palabras son como semillas. Si se permanece en ellas lo suficiente, echarán raíz y usted llegará a ser lo que fue dicho. No pase los próximos veinte años permitiendo que los comentarios negativos lo detengan.