Lectura bíblica: Santiago 4
No tenéis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en vuestros placeres.
SANTIAGO 4:2–3, LBLA
La Escritura dice: “Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos”. La frase malos propósitos, en el lenguaje original, significa “enfermo, débil, miserable”. Cuando pedimos convertirnos en mejores esclavos, esa es una oración enferma. Cuando pedimos a penas salir adelante, soportar, apenas lograrlo, esa es una oración débil. Eso es pedir con malos propósitos. Dios dice: “Yo creé todo el universo. Soy dueño de todo. No vengan a mí con una oración enferma, una oración débil, pidiéndome que los ayude a vivir en la mediocridad, a soportar el problema y sobrevivir otro mes. Cuando vengan a mí, pidan en grande, sabiendo que soy el Dios de más que suficiente”. Él está diciendo: “Pídanme que me revele en su vida. Pídanme que los sane de una enfermedad. Pídame que acelere sus metas”.
Cuando pide en grande, Dios llama a eso una oración sana. Allí es cuando Él les dice a los ángeles: “Vayan a trabajar. Liberen mi favor. Aflojen esas cadenas. Abran nuevas puertas”. “Bueno, Joel, yo solo estoy orando para que pueda salir de estos tiempos difíciles. El negocio va muy lento”. ¿Me permite decir esto con mucho respeto? Esa es una oración enferma. ¡Esa oración tiene gripe! “Yo estoy orando para poder dominar esta adicción. Mi abuela la tuvo. Mi madre la tuvo. Ahora yo también”. Esa es una oración débil. Su actitud debería ser: Dios, esta adicción sigue siendo heredada a lo largo de mi linaje, pero yo creo que este es un nuevo día y que Tú me has levantado para ponerle un alto a esto, que yo seré el que rompa la maldición generacional y empiece una bendición generacional.
No pida convertirse en un mejor esclavo. Pida ser quien marque la diferencia. Pida fijar un nuevo estándar. Cuando usted dice: “Dios, ayúdame a obtener esa beca para que pueda ir a la universidad”, no solo es estar esperanzado, solo ser positivo; es su fe siendo liberada. Eso es lo que permite que Dios haga grandes cosas. O, “Dios, no tengo los fondos para construir el proyecto en este momento; sin embargo, Señor, quiero agradecerte la oportunidad que se me presenta, las bendiciones que me persiguen”. No más oraciones enfermas. No le ponga límites a Dios. Pida en grande.
ORACIÓN PARA HOY
Padre, gracias porque tú quieres hacer grandes cosas en mi vida para que tú seas glorificado en la manera en que yo administro todo lo que provees, en cumplir mi propósito, en bendecir a otros a través de mí como tú me has bendecido. Gracias porque cuando oro en fe por lo mejor de ti, tú me impulsas a mi destino. Creo que harás grandes cosas. En el nombre de Jesús. Amén.
PENSAMIENTO PARA HOY
Este es el año de Dios para revelarse en su vida, para acelerar Su bondad, para impulsarle hacia su destino. Pídale nuevos niveles. Pídale bendiciones explosivas. Pídale que lo impulse hacia su propósito.