Lectura bíblica: Deuteronomio 8
Si dijeres en tu corazón: Estas naciones son mucho más numerosas que yo; ¿cómo las podré exterminar? no tengas temor de ellas; acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y con todo Egipto.
DEUTERONOMIO 7:17–18
Esto es lo que pasó con los israelitas. Ellos se enfrentaron contra ejércitos enormes, contra naciones que eran más fuertes, tenían más equipo y eran más diestros en la batalla. Los israelitas acababan de salir de la esclavitud. Ellos no tenían entrenamiento militar ni armas; solamente trataban de sobrevivir en el desierto. Ellos se dirigían hacia la Tierra Prometida, pero tenían que vencer un enemigo tras otro. Estaban desanimados. No sabían cómo hacerlo.
Dios les dijo: “Tal vez te preguntes: “¿Cómo podremos conquistar a esas naciones que son mucho más poderosas que nosotros?”. Pero no les tengas miedo. Solo recuerda lo que el Señor tu Dios le hizo al faraón. Tú lo viste todo con tus propios ojos, las señales milagrosas y el brazo poderoso con que te sacó”. Lo que Dios estaba diciendo era: “Cuando parezca imposible, cuando no veas una salida, la forma de estar animado y mantener tus expectativas es recordar lo que Dios ha hecho”.
Así como les pasó a los israelitas, hemos visto con nuestros propios ojos esos tiempos cuando Dios hizo un camino. Usted pensó estar estancado, pero Dios abrió una puerta. Él hizo que alguien fuera bueno con usted. Enfrentó la pérdida de un ser querido, y pensó que nunca volvería a ser feliz, pero Dios lo sacó de ese pozo. Él cambió su lamento en baile.
Si va a vencer obstáculos, si va a alcanzar su más alto potencial, tiene que aprender a recordar. Con regularidad, debemos revisar las victorias mayores en nuestra vida. Recuerde cómo lo puso en el lugar correcto, en el momento correcto y conoció a esa persona y se enamoró. Recuerde cómo Él guardó su vida en ese accidente. Recuerde cómo el informe médico decía que usted no estaría aquí; pero hoy está vivo, fuerte y sano. Recuerde el día que su hijo nació. Recuerde cuando Dios le dio ese trabajo, cómo lo protegió y cómo conoció a la persona indicada.
Desarrolle este hábito de recordar lo que Dios ha hecho. Estos son los mejores pensamientos que le impulsarán hacia adelante en su futuro.
ORACIÓN PARA HOY
Padre celestial, gracias por la fortaleza y la esperanza que surge dentro de mí cada vez que recuerdo todo lo que has hecho en mi vida. Gracias por las veces incontables que hiciste un camino donde parecía no haberlo y abriste las puertas que parecían estar cerradas. No tendré temor, confiaré en ti. En el nombre de Jesús. Amén.
PENSAMIENTO PARA HOY
Cuando enfrenta tiempos difíciles y su sueño parece imposible, todas las voces dicen: “Nunca va a suceder”. Solo recuerde. Vuelva a revisar sus victorias. Vuelva a vivir los momentos cuando Dios hizo un camino.