El viernes por la noche, Mama y Baba fueron a la escuela con Yasmin. Era un poco raro ir a la escuela por la noche, ¡pero muy emocionante!
La Srta. Alex había decorado la cafetería con globos.
—¡Bienvenidos, niños! —dijo alegremente—. ¡Estoy deseando ver sus obras!
Yasmin tenía una sensación extraña en la barriga, como si estuviera llena de burbujas de un refresco.
El director Nguyen era el juez. Miró las montañas de Ali y la pelota de baloncesto de Emma. Estudió con atención todos los cuadros de los estudiantes.
Yasmin hizo como si estuviera bebiendo su ponche. Mama le apretó cariñosamente el hombro. —No te preocupes, ¡tu cuadro es precioso!
Muy pronto, el Sr. Nguyen dio un golpecito en el micrófono. —La ganadora del concurso es… ¡Yasmin Ahmad!
Yasmin no se lo podía creer. ¡Su paisaje de manchas había ganado!
Pero un momento… ¿cuál era el premio especial?
Entró un señor en la cafetería. ¡Era el pintor famoso de los videos!
—Yasmin, un placer conocerte —dijo—. El premio son clases de pintura conmigo la semana que viene.
—¡Gracias! Pero tengo que advertirle, ¡es probable que haga un desastre! —dijo Yasmin.
El artista se rio. —No te preocupes. ¡Yo también!