El rey malvado todavía perseguía a Elías y esto entristeció a Elías. Él se fue a una cueva para esconderse. Dios le dijo: «Quédate aquí y yo pasaré». Un viento fuerte sopló pero Dios no habló. Un terremoto sacudió el suelo pero Dios no habló.
Un fuego ardió pero todavía Dios no habló. Entonces, cuando todo estaba tranquilo, Elías escuchó la voz suave de Dios: «Ve, busca a un hombre llamado Eliseo. Será un ayudante para ti y él será el próximo profeta».
¿Dónde crees que Elías encontró a Eliseo?