¿Recuerdas que al pueblo de Dios lo capturaron y lo llevaron a Babilonia? El rey de aquel país era Nabucodonosor. Tres hombres jóvenes del pueblo, Sadrac, Mesac y Abed-nego, trabajaban para el rey Nabucodonosor.
Sin embargo, cuando el rey quiso que ellos se inclinaran y adoraran un ídolo de oro, ellos no lo hicieron. Así que el rey ordenó a sus soldados que echaran a los tres hombres a un horno de fuego ardiente.
A Dios le agradó que estos tres hombres jóvenes lo amaran tanto que no adoraron el ídolo del rey.
¿Qué piensas que sucedió?