Esta es una historia que Jesús contó. A un hombre que tenía cien ovejas se le perdió una. Entonces, ¿qué iba a hacer? Él dejó sus noventa y nueve ovejas a salvo en casa y fue a buscar a la oveja perdida.
Él buscó por todas partes y cuando por fin encontró la oveja perdida, se puso muy contento. Puso la oveja en su espalda y la llevó a casa.
¿Qué tan parecido es Jesús a este pastor que buscaba a su oveja perdida? Recuerda que tú eres tan importante para Jesús como esa oveja perdida lo era para el pastor.