Un día Lázaro se puso muy enfermo. María y Marta le enviaron un mensaje a Jesús pidiéndole que viniera a sanar a su hermano. Aunque Jesús amaba a sus tres amigos, Él esperó dos días para comenzar el viaje para ir a verlos. Lázaro murió antes de que Jesús llegara.
Marta y María le dijeron: «Si hubieras venido antes, nuestro hermano no habría muerto». Jesús estaba tan triste que lloró. Entonces fue a la tumba de Lázaro. Él dijo: «¡Lázaro, ven fuera!» y Lázaro salió, envuelto en los paños mortuorios. ¡Él estaba vivo y bien!
A veces cuando le pedimos algo a Jesús, tenemos que esperar. En ocasiones durante mucho tiempo.