Cuando ya casi llegaban a casa, un sirviente le dijo: «Tu hermano Esaú viene hacia acá». Jacob pensó que Esaú venía a hacerle daño. Jacob tuvo miedo y oró: «¡Dios, sálvame de mi hermano!»
Aquella noche un hombre, quien en realidad era Dios, se le apareció. Jacob luchó con el hombre. «Bendíceme», le dijo Jacob. Dios bendijo a Jacob y le cambió su nombre por Israel.
Jacob significa «pillo». Israel «uno que lucha con Dios». ¿Qué tipo de persona preferirías ser?