Dios guió a su pueblo a través del desierto. Dios los amó. Él se aseguró que tuvieran bastante comida y agua. Él les dio una extraña comida blanca llamada maná. Este alimento venía del cielo y era muy bueno para ellos, pero el pueblo se quejaba y se quejaba.
Una vez Dios hasta hizo salir agua de una roca para que ellos tuvieran agua fresca para beber. La gente estaba contenta de tener agua. Ellos dejaron de quejarse por un rato.
Dios quiere que seamos agradecidos. ¿Por qué cosas estás tú agradecido? ¿Qué debes decirle a Dios?