Un día un ángel vino a un hombre llamado Gedeón y le dijo: «¡El Señor está contigo, valiente guerrero! Ve, salva al pueblo de Dios».
Gedeón respondió: «¿Yo? Mi familia es la más débil en nuestra tribu. Y yo soy el más débil en nuestra mi familia». El ángel le dijo a Gedeón: «Yo estaré contigo». De este modo Gedeón se convirtió en un líder del pueblo de Dios.
Dios no siempre busca a la persona más fuerte para hacer su trabajo. Él busca personas dispuestas a hacer lo que Él les pida que hagan.