Dios eligió a uno de los líderes de su pueblo antes de que naciera.
Un ángel le dijo a la madre: «¡Tendrás un hijo! Pero nunca cortes su cabello. Su pelo largo mostrará que él es un nazareo; alguien que tiene trabajo que hacer para Dios».
Este bebé creció muy fuerte. Su nombre era Sansón y siempre vencía a sus enemigos.
¡Qué pena; Sansón no era tan inteligente como lo fuerte que era! Él estaba a punto de meterse en un montón de problemas grandes.