Una nueva vida

Tú, yo y todo el mundo debemos enfrentarnos cara a cara con el hecho de que el mundo que habitamos es demasiado complicado para nosotros. Las noticias que vemos todos los días, los constructos sociales extremos con los que nos comparamos, la infinidad de opciones que se nos presentan, la falta de ejercicio natural en nuestros estilos de vida, la importancia que se otorga al rendimiento, la tentación de la comida rápida y el azúcar que solo hacen que se nos antojen más carbohidratos y azúcar, los niños con padres helicóptero y que demandan más estímulos que ninguna otra generación anterior: todos estos fenómenos suponen retos mentales.

Podría incluso llegar a suceder que sea más difícil vivir en nuestro mundo que en el que vivían Duncan y Grace hace 25 000 años, ¡aunque debo decir que la sanidad, la salud bucodental y las leyes sobre no matar son grandes progresos!

Sea como sea, seguimos viviendo con la ilusión de que el mundo que habitamos es el más sencillo y el mejor de los posibles. Si permitimos que nos influyan los anuncios, mensajes, noticias y redes sociales, acabaremos casi inevitablemente en un estado de desesperación crónico. La sociedad y la cultura que hemos creado constituyen, esencialmente, un medio no natural para nuestro organismo. Esto significa que es más esencial que nunca que seas tú quien elija cómo quiere ser programado. ¿Quieres permitir que sean los demás quienes te programen y llevar una vida de inercia pasiva? ¿O prefieres ser tú quien determine quién eres tanto ahora como en el futuro? ¿Quieres sentirte mejor? ¿Quieres ser más feliz? Si la respuesta es sí, este libro es mi forma de retarte a tomar una decisión activa y hacerte cargo de quién vas a ser y cómo vas a programarte, qué pensamientos decides pensar, con qué personas decides relacionarte, qué libros decides leer, qué noticias decides evitar y qué comida decides comer. Cuando me liberé de mi depresión, me di cuenta de que en gran parte su origen se debía a que yo me había permitido convertirme en un mero producto de los sencillos dilemas que nos propone la sociedad. Hacía ejercicio y comía bien, pero me enfrentaba constantemente al estrés, debido a la programación que había recibido de las estructuras sociales que dominan nuestra sociedad. Creía que el éxito significaba trabajar mucho, trabajar duro, hacerse rico y tener muchas cosas. Esto es una gilipollez. ¡El éxito es convertirte en tu mejor versión! Es elegir las acciones y los pensamientos que te ayudan a sentirte bien contigo. Cuando llegas a ese estado, no hay nada que no puedas conseguir. Resumiendo: no existen trucos para alcanzar la felicidad. La felicidad es un estilo de vida.