QUANT, Mary
(Londres, 1934) Diseñadora y modista británica que se dio a conocer internacionalmente en 1964 al aparecer como creadora de una nueva prenda femenina que se llamó minifalda y que causó furor entre la juventud de la época, quedando más tarde como un clásico en el vestuario femenino del siglo XX. Su nombre legendario, pese a su corto reinado, personifica la revolución juvenil de la década de los sesenta.
Estudió arte en el Goldsmith’s College de Londres y allí conoció a su futuro marido, Alexander Plunket Greene, y a su futuro socio, Archie McNair. Con ellos abrió en 1959 una pequeña tienda de moda joven en King’s Road, que más tarde se convertiría en una de las atracciones turísticas del swinging London. La tienda, de nombre Bazaar, ofrecía ropa de diseñadores diversos que según Quant no satisfacían los deseos de la gente joven; así comenzó ella a crear vestidos específicos para estos jóvenes que no querían vestirse como sus madres y sus padres. El éxito de Bazaar fue fulminante. En 1961 abrió otra tienda en Londres y a partir de 1963 exportaba a Estados Unidos. Ese mismo año, a través de su empresa Ginger Group, se pasó a la producción masiva de ropa iconoclasta, rupturista e interclasista, creada especialmente para una generación de jóvenes con considerable poder de compra como colectivo.
El lanzamiento de la minifalda, en 1964, completó esta espectacular ascensión, hecha en sintonía con el cambio de época. La discusión especializada sobre si fue Quant o fue André Courrèges el creador de la minifalda ha hecho correr ríos de tinta sin llegar a ninguna conclusión definitiva, dado que ambos reivindican su paternidad. Lo que sí es un hecho incontrovertible es que Quant supo ver antes que nadie el enorme poder que el gusto juvenil iba a tener sobre la moda e interpretó perfectamente, desde un Londres vanguardista y en ebullición artística, lo que sería la revolución de los jóvenes.
En 1966, año en que es distinguida con la Orden del Imperio Británico y aparece su autobiografía (Quant by Quant), funda su imperio de cosméticos juveniles, una verdadera máquina de ganar dinero en todo el mundo. La minifalda sucumbía, a manos de la propia Mary Quant, cuando en 1968 lanzó la maxifalda y el look de abuelita. A partir de los setenta su nombre firmó desde ropa para la casa hasta joyería, pasando por gafas de sol, decoración, productos de cosmética o corbatas masculinas. En 1973 el Museo de Londres le dedicó una retrospectiva, mientras su estrella creativa se apagaba y la minifalda que ella promocionó esperaba la década de los ochenta para aparecer de nuevo como un clásico de la mano de otros diseñadores de moda.
QUIMONO
Túnica japonesa de amplias mangas, que cubre el cuerpo hasta los pies y va ceñida con una ancha faja de la misma tela que se anuda en la cintura. Es una prenda utilizada indistintamente por hombres y por mujeres. A lo largo del siglo, el quimono ha influido en diversos aspectos de la moda femenina occidental, pero también de la masculina, que lo ha adoptado en determinadas ocasiones como prenda de interior sofisticada. El auge del quimono en Occidente coincidió con períodos en los que la moda recibió influencias exóticas, como en la década de los años diez y, posteriormente, durante los años sesenta (a las que no es ajeno el cine, sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial). A partir de esa fecha y coincidiendo con la universalización de la moda (y con el importante despunte del diseño japonés desde París), la influencia del quimono se deja sentir tanto a través de la utilización de ciertas telas como de la adaptación de sus formas a prendas, como chaquetas y vestidos.