CACHAREL
Nombre comercial creado por Jean Bouquet (Nîmes, 1932), diseñador francés pionero en el lanzamiento de una moda femenina de prêt-à-porter a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. El nombre de esta firma ha quedado durante más de dos décadas como símbolo del estilo deportivo francés, y Cacharel ha sido considerado como el Saint-Laurent de la clase media. Especialmente famosas fueron a lo largo de toda la década de los años sesenta sus camisas de algodón en colores vivos lisos, cuadros de madrás o estampados floreados.
Formado en la sastrería masculina, en los años cincuenta comenzó a diseñar prendas de diario para una tienda de París y en 1955 inició un negocio de camisas por su cuenta, contratando a Emmanuelle Khanh como estilista. Fue en 1962 cuando sus camisas de algodón se consagraron como una prenda imprescindible para las jóvenes y las mujeres de todas las edades y supusieron una verdadera revolución en el camino de la libertad vestimentaria de ellas. En 1965 firmó un acuerdo con la firma inglesa Liberty para utilizar sus estampados de flores, que los diseños de Cacharel contribuirían a hacer famosos. En los años setenta amplía su línea de trabajo al diseño de jeans, de ropas masculinas y para niños, así como de elementos de decoración, e instaló una cadena de tiendas en Europa y Estados Unidos. Junto con la empresa L’Oréal lanza en 1978 su perfume Anaïs Anaïs.
CACHEMIR
Tejido o género de punto de lana suave y lujosa hecho con pelo de cabras del Himalaya y originario de la región india de Cachemira. Se ha utilizado para hacer jerséis y tejidos para abrigos, chaquetas y otras prendas; se ha mezclado con otras materias para reducir su costo.
CAFTÁN
Prenda de origen turco, amplia como una capa, abierta desde el cuello hasta los pies y con grandes mangas. Se utilizó a principios de siglo como bata casera e inspiró también diversos tipos de abrigos de vestir femeninos de alta costura en los años cincuenta. A partir de los sesenta las influencias exóticas y hippies dan nuevo relieve a esta forma y Saint-Laurent y Halston lanzan nuevas versiones lujosas en terciopelos, punto y brocados.
CALCETINES
Prenda de punto que protege y abriga los pies en el interior del zapato. Los calcetines masculinos son un derivado de la media de punto renacentista y aparecen al mismo tiempo que los pantalones largos a principios del siglo XIX. A lo largo del siglo XX también las mujeres combinarán el uso del calcetín con el de las medias.
A lo largo del siglo XX los calcetines han sufrido modificaciones en su textura y la forma de ser llevados desde que el zapato sustituyó definitivamente a la bota y el botín a partir de 1919. Hechos de lana, seda o algodón, las fibras sintéticas supusieron, tras la Segunda Guerra Mundial, una verdadera revolución por su facilidad de lavado y su resistencia, así como por la incorporación del elástico al borde del calcetín. Durante la primera mitad del siglo, los calcetines masculinos se llevaban con ligas de goma para mantenerlos tirantes. También ha oscilado, según las modas, el color y la altura del calcetín, siendo alrededor de los años cincuenta cuando se llevaron más cortos. Sin embargo, siempre se ha considerado de mal gusto que los calcetines masculinos dejaran ver un trozo de piel del tobillo.
Así como los calcetines femeninos no han tenido normas de uso, los calcetines masculinos se han ajustado a determinadas costumbres; así el calcetín oscuro (azul marino, burdeos, negro, gris) ha sido el preferido para traje de calle, mientras que el color blanco quedó durante largo tiempo relegado a la indumentaria militar y deportiva. Los calcetines de rombos fueron el complemento idóneo del traje de tweed para el campo y surgieron de los que llevaban los escoceses a juego con sus kilts. Tras la generalización de las fibras sintéticas, los calcetines de seda masculinos sólo se usan de noche.
CALEÇON
Expresión francesa que designa a un pantalón corto de punto, algo ceñido, inspirado en el calzoncillo masculino, que fue lanzado a principios de los años noventa como prenda femenina, tanto de interior como de exterior, por Karl Lagerfeld.
CALENTADORES
Prenda de punto parecida a una media gruesa de lana sin pie que utilizan frecuentemente los bailarines de ballet para calentar sus músculos. Se puso de moda como complemento exterior (sobre las medias o los pantalones) a finales de los años setenta, a raíz del éxito de la serie de televisión Fama, protagonizada por jóvenes bailarines y músicos.
CALZADO
Zapatos.
CALZÓN
Se llama así un tipo de pantalón masculino ajustado hasta debajo de la rodilla, utilizado como prenda exterior en los siglos XVII y XVIII. La palabra también se ha utilizado genéricamente para designar cualquier tipo de pantalón masculino, preferentemente de ropa interior como, por ejemplo, el calzoncillo tipo boxer.
CALZONCILLO
Prenda interior masculina que cubre genitales y nalgas. Puede decirse que es una evolución del calzón de lana interior victoriano en combinación con los diseños del siglo XX para las prendas de baño. La revolución de esta prenda se produce tras la Primera Guerra Mundial, cuando el calzón interior se corta por encima de la rodilla. En 1930 aparece el calzoncillo boxer (de tela fruncida en la cintura con cordones y con la pernera a mitad del muslo), inspirado en la indumentaria de los boxeadores; la camiseta, que hasta el momento había formado una sola pieza con el calzón, se separa definitivamente de éste.
A finales de los años veinte se comienzan a ver en la Costa Azul francesa unos bañadores de punto extremadamente cortos para la época, que inspiraron una línea de prendas interiores inglesas de punto, de lana primero y de algodón después, sin botones, bultos ni ataduras. Estas nuevas prendas se presentaban como continuadoras del «sistema sanitario de lana» que había introducido a finales del siglo XIX el profesor de zoología de la Universidad de Stuttgart, doctor Gustav Jaeger. La nueva prenda se anunciaba en 1932, con un lenguaje insólito hasta el momento, como un calzoncillo con «una abertura sin agujero, de suave sujección y fibra elástica». Ese mismo año Clark Gable se quitó la camisa en la película de Frank Capra Sucedió una noche, y se vio que no llevaba camiseta: fue el fin definitivo de la antigua prenda en la que se unían camiseta y calzón. En 1946 Jockey patentó los calzoncillos con forma de Y delantera que se publicitó como una prenda «científicamente perfeccionada para una adecuada sujeción masculina».
A partir de este momento el calzoncillo ha tenido diversos diseños basados en esta doble posibilidad básica: el boxer y el género de punto. Durante los años sesenta, y paralelamente a la introducción del biquini femenino y la moda de enseñar el cuerpo, se introducen los slips, un calzoncillo mucho más breve, que no cubría la cintura ni las caderas. La mayor elasticidad de las fibras permitió una mayor comodidad de la prenda hasta que, en los años ochenta, se comenzaron a preferir otra vez los tejidos naturales, como el algodón y la seda.
CAMELLO, pelo de
Tipo de tejido lujoso utilizado frecuentemente para abrigo de caballero desde el siglo XIX y que mantiene el color beige-tostado original del pelaje corto y suave que el camello tiene bajo el más largo y grueso que lo recubre exteriormente. Existe también una imitación fabricada con mezcla de lana y cachemir que adopta el mismo color. A lo largo del siglo XX este tejido se ha convertido en un clásico y ha sido utilizado también por las mujeres.
CAMISA
Prenda amplia y ligera, hecha en popelín de algodón, seda, lana o punto, que en el siglo XX se convirtió en prenda exterior de uso común para hombres y mujeres. Ha dado nombre también a un tipo de vestido femenino, el camisero, que estuvo muy de moda en los años cincuenta.
La camisa masculina Originariamente se metió por la cabeza hasta que en 1871 la firma Brown, Davis & Co. de Aldermanbury, Reino Unido, registró el «estilo abrigo», que va abierto de arriba abajo en la parte delantera. La evolución de la camisa a lo largo del siglo XX se basó principalmente en la forma de los cuellos y los puños, en la botonadura y en el color en las telas, y siempre ha estado en relación con la forma de la corbata o la ausencia de ella. La camisa tradicional se realizó hasta los años cuarenta en Estados Unidos ( Brooks Brothers) y cincuenta en Europa en popelín de algodón o en seda de color blanco o crudo. A partir de esta fecha, el influjo de la camisa de sport, realizada en punto o lana ligera, introdujo importantes variaciones en los colores y los estampados de la camisa urbana, generalizándose las rayas como un clásico de la camisería.
La camisa femenina Inspirada en la forma masculina y como evolución de la blusa, aparece a principios del siglo XX con los primeros trajes de chaqueta, como prenda prácticamente interior de color blanco o pastel y con bordados. Su transformación, en la que ha adoptado las formas más diversas y ha utilizado toda clase de materias, ha ido pareja a los cambios del papel social de la mujer hasta convertirse en una prenda básica de la indumentaria femenina cotidiana del siglo XX. Durante los años veinte y treinta se hacen de seda y popelines para acompañar las faldas y atuendos de sport. La consagración de la camisa como prenda indispensable para las mujeres se produjo durante los años cincuenta en Estados Unidos, de la mano de Claire McCardell, y a principios de los años sesenta en Europa, cuando Jean Cacharel comenzó a realizarlas en colores alegres, telas Liberty y madrás indio.
Cuellos A principios de siglo desapareció el cuello duro y la pechera salvo para ocasiones especiales de mucho vestir, como el de la camisa del frac, y apareció el cuello vuelto. Tras la Primera Guerra Mundial se propuso que el cuello se uniera a la camisa. En 1930 apareció el llamado cuello Van Heussen, cuya tela iba tejida al bies para que sentara mejor. La influencia militar y deportiva consiguieron, en los años cincuenta, que desapareciera prácticamente el cuello separado de la camisa. El largo de las puntas de los cuellos y su amplitud han dado lugar a diversas formas, de las cuales las más conocidas fueron: el cuello Barrymore (por el actor John Barrymore), de puntas muy largas; el Windsor (por el duque de Windsor), un cuello de puntas matadas y tirilla que causó furor en Estados Unidos, donde fue lucido por primera vez por el duque en los años cuarenta; el de alfiler es otra variante, muy utilizada por los camiseros londinenses de Jermyn Street; finalmente, el cuello Brooks Brothers fue la adaptación del cuello con botones de la camisa de polo hecho por esta firma neoyorquina que se ha generalizado a lo largo del siglo al mezclarse la camisa tradicional con la camisa de sport.
Camisa de sport La camisa polo, por el contrario, proviene de la indumentaria utilizada para jugar al tenis, y fue el jugador francés René Lacoste (tan rápido que sus admiradores le apodaron el Cocodrilo) quien le cortó las mangas y cambió la tela por el punto de piqué de algodón; Lacoste se hizo camisero profesional en 1929. La aparición del bolsillo comenzó con la camisa sport, hecha de una lanilla llamada «viyela», alrededor de los años veinte; luego se generalizó su uso.
Camisa de dormir Utilizada por los hombres hasta que se impuso la costumbre del pijama, introducido tras la Primera Guerra Mundial. La camisa de dormir masculina era larga hasta el tobillo y abotonada delante. Durante los años ochenta y dentro de la tendencia nostálgica volvieron a verse diseños de camisas de dormir que recordaban las de inicios de siglo.
CAMISERO
Aparece a principios de siglo como indumentaria femenina de verano, influida tanto por los primeros deportes como por los deseos de funcionalidad que hacen también evolucionar la indumentaria infantil. No es, sin embargo, hasta los años veinte cuando Coco Chanel propone prendas sueltas, simples, de mangas largas y con un cinturón en el talle o en las caderas. Tras la Segunda Guerra Mundial, Balenciaga incluye en una de sus colecciones un vestido suelto basado en la camisa, que dará lugar a la moda saco. El mismo vestido, acompañado de un cinturón ceñido a la cintura, será uno de los estilos más populares de las décadas de los cincuenta y sesenta, en los que el traje camisero se convirtió en un clásico femenino.
CAMISETA
Prenda de género de punto que se lleva directamente sobre el cuerpo. Su forma y función ha oscilado a lo largo del siglo XX. Inicialmente fue una prenda interior masculina que se llevaba bajo la camisa. Tras la Segunda Guerra Mundial, las camisetas de punto de algodón del ejército estadounidense, llamadas también T-shirt por la forma de su corte, se convirtieron a través de la influencia de los jóvenes en un modelo estándar de prenda exterior ya habitual en el vestuario del siglo XX.
CAMISÓN
Prenda de noche femenina que a lo largo del siglo XX conoce importantes variaciones respecto a su tradición decimonónica que marcó una hechura amplia, cerrada, que llegaba hasta los pies y con manga larga. La aparición de nuevos textiles de textura fina lleva a que a finales de los años diez y durante los veinte el camisón fuera una ligera camisa escotada y sin mangas. La moda del raso y la seda artificial marca esta prenda durante los años treinta. Tras la Segunda Guerra Mundial comienzan a hacerse camisones en fibras artificiales al tiempo que se comienza a acortar el largo de la prenda. Durante los años cincuenta se pone de moda el camisón corto llamado Baby Doll, y el uso del pijama por parte de las mujeres abre nuevas posibilidades a las prendas de dormir. A lo largo de los años ochenta el camisón se transforma también en una camiseta larga de punto, conviviendo en el mercado con las demás opciones.
CAMP
La sensibilidad camp, que Susan Sontag describe como «el amor a lo no natural: el artificio y la exageración» (Notas sobre el camp, 1964), da lugar a una tendencia de moda vestimentaria que comienza en los años sesenta con la recuperación de modas pasadas y que se plantea como un nuevo dandismo. La expresión máxima de esta tendencia al artificio y la exageración se concreta en el estilo neorrococó de los años ochenta, cuyos máximos representantes son Christian Lacroix y Gianni
Versace.
CAMPESINO
La inspiración de la moda en prendas populares de origen rural da lugar a lo que se conoce como «estilo campesino» que aparece y reaparece como inspirador de tendencias de modas, sobre todo tras la Segunda Guerra Mundial. Especialmente notable dentro de esta tendencia es su resurgir durante los años ochenta a través de los diseños de Laura Ashley y Ralph
Lauren. También Yves Saint-Laurent propuso en la década de los ochenta faldas, corpiños y blusas de inspiración campesina.
CANCÁN
Nombre que recibieron en España unas enaguas rígidas, hechas de poliéster o de algodón encerado, que se colocaban bajo los vestidos de falda amplia durante los años cincuenta y que caracterizaron tanto una de las versiones del new look como el estilo juvenil en la época del rock and roll ( enagua).
CANESÚ
Pieza superior de algunos vestidos de mujer y de niña, de formas variadas y diversas, a la cual se cose el resto de la tela.
CANOTIER
Sombrero masculino hecho de paja y de forma circular y aplanada con ala recta y copa adornada con una cinta. Utilizado en Gran Bretaña por los estudiantes universitarios para pasear en barca, fue especialmente popular hasta los años treinta, en que se llevó como complemento de la indumentaria masculina veraniega. En la década de los veinte también pasó a la indumentaria femenina.
CAPA
Prenda de abrigo sin mangas que cae desde los hombros, con cualquier largo. A lo largo del siglo XX, la capa ha cedido su antigua preeminencia en favor de otras prendas de abrigo, si bien ha resurgido como elemento de moda en determinados momentos (Saint-Laurent, 1973), pero sin llegar a imponerse como prenda habitual en la calle. Los orígenes de esta prenda pueden encontrarse en el xiton griego, y de ahí pasó a la indumentaria romana, medieval, militar y religiosa, donde adoptó el corte casi circular que perduró hasta el siglo XX. La capa española, utilizada como indumentaria algo excéntrica por personajes ligados con la cultura y el arte en este siglo, es de color negro con capelina corta sobre los hombros y forro rojo.
CAPAZO
Cesto de paja de origen popular, ya que se toma de la bolsa con la que se iba al mercado a hacer la compra, que se puso de moda como bolso femenino durante los años sesenta y, hecho de paja o de otras materias, quedaría después como bolso playero.
CAPOTE
Versión militar de la capa, que ha adoptado diferentes formas.
CAPUCCI, Roberto
(Roma, 1930) Modisto italiano de gran influencia entre las élites europeas a finales de los cincuenta y principios de los sesenta, con vestidos muy estructurados que exageraban el estilo Balenciaga. Abrió su primera tienda en Roma en 1950 y ese mismo año pasó su primera colección en Florencia. En 1962 abrió casa en París, cerrada en 1969, mientras mantenía su moda para minorías en Italia. La idea de Capucci sobre la moda femenina se resume en la convicción de que el traje es mucho más importante que el cuerpo que envuelve.
CAPUCHA
Pieza de tela cosida o abotonada al cuello de una prenda que suele servir para cubrir la cabeza. Originariamente ligada a los abrigos y las capas, la capucha se acopló durante el siglo XX a jerséis y vestidos. Durante los años cincuenta se puso de moda el cuello-capucha de género de punto, consistente en un tubo que podía enrollarse alrededor del cuello o cubrir la cabeza enmarcando la cara.
CÁRDIGAN
Chaqueta de punto amplia y abierta, popularizada por lord Cardigan (1797-1868), de quien tomó el nombre. Este estilo de chaqueta de origen militar se difundió ampliamente a partir de los años veinte como complemento para las indumentarias masculinas y femeninas deportivas. Chanel la transformó, en esa época, en complemento básico del vestuario femenino. El cárdigan quedaría como prenda clásica de la indumentaria informal masculina y femenina. Durante los años cuarenta y cincuenta, una forma específica de cárdigan adoptó en España el nombre de rebeca, y en los años cincuenta se puso de moda que las mujeres llevaran la botonadura en la espalda.
CARDIN, Pierre
(Venecia, 1922) Modisto que revolucionó las formas de trabajo de la alta costura francesa, al ser un precursor del prêt-à-porter y de la conversión de las firmas en marcas capaces de avalar desde la moda femenina y masculina hasta el diseño de muebles, chocolates o coches. Fue el primer modisto occidental que presentó modelos en China (1979) y en la Unión Soviética (1991), y abrió tiendas en ambos países. Hombre de negocios y teórico de la moda, ejerció como mecenas de las artes a través de las instalaciones parisinas del Espace Cardin (1970).
Estudió arquitectura tras la Segunda Guerra Mundial; en 1945 entró en contacto con la modista Paquin y con Jean Cocteau, para quien diseñó y realizó los vestidos de La Bella y la Bestia en 1946. Posteriormente trabajó con Elsa Schiaparelli, Lelong y Christian Dior, con el que contribuyó a crear, en 1947, el new look. En 1950 se instaló por su cuenta y en 1953 presentó con gran éxito su primera colección. En 1955 abre su primera tienda femenina, Eva, en París y en 1962 la primera tienda masculina con el nombre de Adan. No ocultó entonces que lo que le interesaba era llegar al gran público, y consideraba la moda como un diálogo entre culturas, para lo cual creó en París un lugar de experimentación llamado Espace Cardin. A partir de los años cincuenta Cardin ha sido considerado como uno de los grandes de la alta costura, caracterizado por un estilo vanguardista, experimental e innovador, de gran simplicidad a la vez que con un colorido de gran fantasía.
Fue el primer modisto que presentó una colección completa de prêt-à-porter (1958) e introdujo sus ideas sobre comodidad en la indumentaria masculina e infantil, creando poco a poco a partir de un núcleo de 60 personas un imperio que en 1976 empleaba a 65.000 personas y a 180.000 en 1990, que él supervisa directamente. Sus 900 licencias se distribuyen en 102 países. No deja sin embargo de realizar cada temporada sus modelos de alta costura, que él considera su taller artístico y su laboratorio experimental. Innovador por temperamento, a finales de los años sesenta ya presentó un traje hecho de materia sintética en un molde en lugar de tejido y cosido. Sus diseños abarcan desde latas de sardinas y chocolates hasta un coche (Cadillac-Dorado Evolution) y un avión (el West Wind).
En 1980 presentó en Nueva York un desfile retrospectivo, en 1981 se inauguró una exposición antológica de su moda en el museo Sogetsu Kaikan de Japón y en 1990 el Victoria and Albert Museum de Londres le dedicó una exposición retrospectiva. Sus principales perfumes son Cardin (1976) y Choc (1981).
CARTIER
(Véase joyas,
reloj)
CASSINI, Oleg
(París, 1913-Nueva York, 2006) Modisto estadounidense que se hizo famoso a partir convertirse en el modisto oficial de Jacqueline Kennedy durante el mandato de su marido (1961-1963). De origen italorruso y aristocrático, se educó en Florencia, donde sus padres tenían una muy exclusiva tienda de moda. Comenzó su carrera en París diseñando para Patou y a los veinte años montó una pequeña firma de alta costura en Roma. En 1938 se trasladó a Estados Unidos donde, desde Hollywood, trabajó como diseñador de vestuario en las películas de su mujer, la actriz Gene Tierney. Abrió su propia casa de costura en 1950 y se retiró en 1963; diseñó también para hombres. En 1995 hizo un nuevo lanzamiento mundial con los vestidos que había diseñado para Jacqueline Kennedy, con los que reapareció en el mercado.
CASTELBAJAC, Jean Charles de
(Casablanca, 1949) Diseñador francés de tendencia vanguardista que despuntó en la moda a finales de los sesenta y principios de los setenta. Su actitud contraria a la alta costura le permitió desplegar un estilo entre fantástico, futurista y funcional para la indumentaria de fiesta y sofisticadamente natural para la ropa de sport. Realizó diversos vestuarios para teatro y musicales, el más celebrado de los cuales fue el que en 1970 creó para el gran concierto que los Rolling Stones dieron en Hyde Park.
Hijo de una modista, dejó los estudios de derecho para ayudar a su madre y produjo una exitosa colección a la que llamó «Ko & Co», al tiempo que hacía diseños para la firma Pierre D’Alby. En 1974 se unió a un grupo de jóvenes diseñadores franceses que trabajaban con el nombre de Créateurs y diseñó también para varias firmas italianas.
CASTILLO, Antonio Cánovas del
(Madrid, 1908-1984) Modisto español conocido por su colaboración con la casa Lanvin de París, de la que fue responsable entre 1950 y 1963. Nacido en una familia noble, se educó en Madrid y se trasladó a París en 1936. Allí trabajó para Piquet y
Paquin hasta que en 1942 pasó a Estados Unidos como director del departamento de costura de la firma de cosméticos Elizabeth Arden en Nueva York. A finales de los años cuarenta, la hija de Jeanne Lanvin, la princesa de Polignac, le propuso dirigir la firma de alta costura de París que, durante esta etapa, será conocida como Lanvin-Castillo. En 1964 abrió su propia casa en París, pero la cerró cinco años después, tras la gran crisis que conmovió la alta costura en la época del pop.
CASTOR
Piel gruesa de tacto suave de color castaño que proporciona el roedor acuático del mismo nombre procedente de Estados Unidos y Canadá. Se ha utilizado para confeccionar abrigos a lo largo de todo el siglo; en la actualidad, la caza de este animal está muy restringida.
CAZADORA
Chaqueta que cubre hasta la cintura hecha en cuero o cualquier otro material de abrigo, que proviene de la indumentaria que llevaban los pilotos británicos y americanos durante la Segunda Guerra Mundial. También se llamó entonces «chaqueta Eisenhower», el cual era entonces comandante de las fuerzas aliadas. Durante los años cincuenta, hecha en cuero negro, se convirtió en uno de los emblemas del movimiento juvenil de los teddy boys británicos y de la generación de los «rebeldes sin causa» que encarnaran en el cine James Dean y Marlon Brando. La moda pop de los años sesenta lanzó con fuerza la cazadora como complemento femenino de la minifalda y, posteriormente, como prenda unisex, hecha en diferentes materias y colores. Yves Saint-Laurent la recreó en sus colecciones de alta costura a principios de los setenta y la convirtió en un clásico. La cazadora hecha de tela
denim o de tejano conoció un auge espectacular a partir de finales de los setenta. A principios de los ochenta el movimiento punk vuelve a adoptar la cazadora de cuero negro como emblema, adornada con tachuelas y elementos brillantes. A lo largo de estos años tanto la hechura como los materiales con los que se realizan las cazadoras se diversifican y aparecen las cazadoras de fibras sintéticas y artificiales, algunas de las cuales adoptan nombres precisos, como el de
bomber. En algunos países como Argentina, donde se la denomina «campera», está muy vinculada a la indumentaria de los trabajadores.
CERRUTI, Nino
(Biella, 1930) Hombre de negocios italiano que introdujo en el prêt-à-porter su firma familiar, Cerruti, productora de lanas de gran calidad desde 1881. Con veinte años, en 1950 se convirtió en director de la empresa de su familia y decidió arrancarla del estilo provinciano, ideando diversos sistemas de promoción. En 1957 organizó una primera colección masculina; en 1963 comenzó a usar el género de punto escocés y en 1967 abrió una tienda en París, desde donde organizó sus franquicias para Japón y Estados Unidos. En esta época contrató a Giorgio Armani como diseñador. En los años setenta produjo perfumes y líneas de prêt-à-porter a precios asequibles.
CHAL
Gran cuadrado o rectángulo de tela que ha acompañado la indumentaria femenina desde el siglo XIX y que en el siglo XX se ha utilizado en ocasiones especiales de vestir o de estar en casa. Los chales más famosos fueron los de Cachemira, que pasaron luego a incorporarse a la decoración del hogar.
CHALECO
Prenda originariamente masculina, sin mangas y abotonada por delante. Nacida de los intentos puritanos del siglo XVII para tapar la visión de las camisas bordadas y con encajes, tomó carta de naturaleza al final del reinado de Luis XIV de Francia, cuando comenzó a hacerse de brocado y adornarse con pedrería; se convirtieron en chalecos propiamente cuando se acortaron por encima del abdomen en el siglo XVIII.
A lo largo del siglo XX el uso del chaleco como prenda inseparable del traje masculino ha ido decreciendo, seguramente como consecuencia de la generalización de la calefacción, al tiempo que el chaleco se utilizaba como prenda de abrigo para acompañar la indumentaria sport de exterior o como puro adorno. La variedad en las telas ha sido el elemento más llamativo de esta transformación, ya que la forma del chaleco ha permanecido más o menos invariable, así como la costumbre de llevarlo con el botón inferior desabrochado, una vez más atribuible al influjo del duque de Windsor. El chaleco de gala utilizado con el chaqué no ha modificado su estructura (con pequeñas vueltas y corto) ni el color gris perla, así como el chaleco de piqué blanco empleado con el frac.
El chaleco masculino fue tomado para el vestuario femenino al mismo tiempo que los trajes con chaqueta y pantalón, alrededor de los años treinta, y se popularizó definitivamente en la década de los sesenta cuando se incorporó a la moda pop. A partir de entonces pasó a ser una prenda clásica en el vestuario femenino, tanto para atuendos sport como para vestir, cuando se hacía en seda o brocados. La moda del chaleco femenino se recuperó en los inicios de los años noventa y en España conoció especial auge cuando fue lucido como prenda identificatoria por la periodista de televisión Mercedes Milá en el invierno de 1993.
CHAMBRE SYNDICALE DE LA COUTURE PARISIENNE
Organizaciones de la moda.
CHANCLOS
Calzado de goma que se llevaba en el siglo XIX sobre los zapatos como protección y que durante el siglo XX se transformó en botas de goma para la lluvia y para la práctica de deportes náuticos.
CHÁNDAL
Se llama así al conjunto de chaqueta y pantalón hechos generalmente de punto de algodón y que se utilizan como prendas para el deporte o la indumentaria informal. Introducido por los norteamericanos a partir de la ropa interior de punto de influencia militar y de los atuendos deportivos, su uso se generalizó entre los jóvenes de ambos sexos a partir de los años setenta, ligado a la práctica del jogging. Diseñadores estadounidense como Norma Kamali transformaron el chándal en una prenda más sofisticada, hecha de terciopelo de algodón o sintético.
CHANEL, Gabrielle
(Saumur, 1883-París, 1971) Modista de alta costura francesa, recordada por sus grandes innovaciones en favor de la funcionalidad de la moda femenina del siglo XX, como la introducción, en los años veinte, del uso del género de punto, los pantalones, las gafas de sol, la falda corta o la bisutería. Conocida en vida como Coco o la Grande Mademoiselle, su nombre es uno de los más importantes de la moda femenina del siglo XX.
Nacida en un ambiente humilde, sus orígenes y juventud permanecen en una oscuridad fomentada por ella misma, si bien parece ser cierto que pasó parte de su infancia en un orfanato. Ambiciosa y decidida, pronto se dio cuenta de que los hombres podían ser utilizados. Así, prefirió los amantes poderosos y ricos, capaces de darle la protección que a ella le había faltado. Gracias a uno de estos hombres, el inglés Boy Capel, abrió su primera tienda de sombreros en Deauville, antes de la Primera Guerra Mundial. En 1910 inauguró una tienda de vestidos en París que reabrió con enorme éxito en 1919: fue su primer gran triunfo en el mundo de la moda, que coincidió con la muerte, en accidente de automóvil, de su protector Boy Capel.
Entre 1920 y 1930, Chanel encabezó el movimiento que liberó a las mujeres de las últimas opresiones vestimentarias decimonónicas y les abrió un mundo de confort y relajamiento. Inspirándose en prendas masculinas y basándose en una estética simple, puso al alcance de los deseos de la sociedad emergente un nuevo concepto de mujer dinámica, trabajadora y exquisitamente sofisticada, aspecto que reforzó su propuesta de cabellos cortos. Prefería los tonos oscuros para el día y los pasteles para la noche, y convirtió en un clásico parisino la petite robe noire para todas las horas del día. Su famoso perfume Chanel N.º 5 surgió en 1921. Creó vestuarios para diversas actrices como Gloria Swanson e intervino como creadora de moda en películas de Renoir y Sam Goldwyn. Introdujo también una línea de sport en la moda femenina y contribuyó a distinguir el traje de ciudad del traje para el deporte y el descanso. Todas estas innovaciones se convertirán en clásicas a partir de los años treinta, durante los que Chanel permaneció fiel a su estilo.
Amiga de los artistas más influyentes de la época como Picasso, Stravinski, Diaghilev o Cocteau, tuvo amantes como el duque de Westminster o el gran duque Dimitri de Rusia. En 1939 cerró su casa de París y se unió a un oficial del ejército nazi, lo que le valdría su arresto como colaboradora, si bien escapó al castigo que se imponía en estos casos y se exilió a Suiza.
Podría haber sido el final de su historia, pero en 1954 Chanel volvió a París y reabrió su firma en la rue Cambon. Su vuelta a la moda se debió a la necesidad de impulsar su negocio de perfumes. En plena expansión del romanticismo del new look, abogó por lo que llamaba «trajes que se adapten a la realidad», lo cual fue recibido con frialdad en París y con entusiasmo por los compradores norteamericanos. En 1969 se estrenó un musical, Coco, basado en su vida, con vestuario diseñado por Cecil Beaton. Durante esta etapa creó el clásico traje de chaqueta de tweed suave y multicolor, que la haría famosa, y los complementos de bisutería, zapatos, bolso de cadenas y adornos con camelias y terciopelo que permanecen como seña de identidad de la firma y muestran que la moda femenina no es tan efímera como puede parecer.
Murió sola en el Ritz de París, en pleno éxito de su nuevo estilo para mujeres sofisticadas y exquisitas. Su firma la sobrevivió con desigual fortuna hasta que, en 1983, el diseñador Karl Lagerfeld se hizo cargo de la dirección. Basándose en diseños antiguos y originales de Chanel, relanzó la firma y le dio un aire más rupturista, excéntrico y juvenil.
CHAQUÉ
Indumentaria de ceremonia, compuesta por un pantalón de rayas grises y negras, chaleco gris de doble botonadura, camisa blanca, corbata de seda gris y chaqueta negra (o gris) con faldones posteriores y abotonada en la cintura con un solo botón. Es la única indumentaria con la que, si se encuentran (cayeron en desuso en los años veinte), se pueden llevar botines o polainas blancas o grises sobre los zapatos negros relucientes y sombrero de copa gris. Requiere guantes grises. Ha quedado como indumentaria para ciertas bodas o ceremonias oficiales y se suele llevar todavía en las carreras de Ascot (Inglaterra), donde, desde 1935, impera el chaqué de color gris. Hay también una versión de chaqué corto, de menos vestir, en la cual la chaqueta es negra y cruzada como una americana.
El chaqué se llevó en la primera parte del siglo XIX como atuendo de montar y de mañanas, convirtiéndose después, junto con la levita, en el traje de trabajo habitual de los hombres de negocios ingleses, modas que se extendieron a Europa y América. A principios del siglo XX el traje con chaleco ganaba adeptos como prenda de ciudad, y el chaqué y el frac quedaron para las ceremonias. El frac, cortado horizontalmente en la cintura y de botonadura simple o cruzada, permaneció como prenda de gala para noche, y el chaqué se convirtió en la prenda de gala de día desde que, tras la Primera Guerra Mundial, desapareció la levita, que, sin embargo, permaneció algunos años más como prenda de la corte inglesa (hasta que, en 1936, Eduardo VIII la abolió completamente y la hizo sustituir por el chaqué).
CHAQUETA
Se llama así, genéricamente, a la prenda de abrigo que cubre la parte superior del cuerpo, brazos incluidos, y que utilizan tanto hombres como mujeres. La chaqueta masculina se comenzó a conocer con el nombre de americana cuando, a partir de los años veinte, se aligeraron los forros y se convirtió en una prenda más ligera.
La chaqueta femenina no está sujeta a las normas que han delimitado las formas básicas de la chaqueta de los hombres, y, de hecho, puede realizarse de muchísimas formas diferentes y en toda clase de tejidos. A lo largo del siglo XX, la chaqueta femenina se ha inspirado no pocas veces en formas específicas de chaquetas masculinas.
La chaqueta masculina Es similar en sus dos variantes principales: la chaqueta del traje de ciudad ( traje) y la chaqueta de sport. El tipo de uso que se va a hacer de esta prenda es el que determina una u otra modalidad.
Las formas básicas de la chaqueta de ciudad, también llamada americana en su versión ligera contemporánea, son la chaqueta cruzada y la chaqueta sin cruzar; ambas son consecuencia de la evolución de la antigua casaca que, a su vez, se transforma en la levita del siglo XIX y aparecen a principios del siglo XX. Estos dos tipos de chaquetas del traje de ciudad tienen sus normas de confección y utilización, según sean las solapas, las botonaduras, las telas, las aberturas y los bolsillos.
La chaqueta de sport surge, a partir de los años veinte de nuestro siglo, como consecuencia del influjo del deporte y del gusto de la gente de la ciudad por la vida en el campo. Es un tipo de chaqueta que intenta, sobre todo, la comodidad y la funcionalidad, de acuerdo con las diversas necesidades de la vida al aire libre.
Se cuenta que fue Jorge IV de Inglaterra quien, cuando era príncipe de Gales, encargó a sus sastres una chaqueta que fuera más fácil de usar con la escopeta en las cacerías y los encuentros que organizaba en su finca el duque de Norfolk. De este encargo surgió una chaqueta de lana gruesa, de hechura amplia y cómoda, con pliegues, múltiples bolsillos y de una tela que no combinaba con los pantalones. En los años veinte llevar una chaqueta de sport, generalmente de cualquiera de las modalidades de tweed inglés, era un síntoma de riqueza y pronto comenzó a llevarse incluso para el trabajo, en sustitución del traje de ciudad. Del mismo modo, la informalidad de este tipo de chaquetas ha permitido mayores fantasías en los tejidos y el aligeramiento definitivo de la prenda para el verano.
Dentro de la chaqueta de sport hay tres clásicos: la chaqueta de tweed, el
blazer y la
sahariana. La primera viene definida por este tipo de tela, flexible y abrigado. El blazer tiene un origen marinero e inglés y es una chaqueta de forma clásica azul marina y con botones de metal. La sahariana es de origen norteamericano y está hecha en un algodón grueso lavable generalmente de color arena, se anuda a la cintura con un cinturón y va plagada de bolsillos.
CHAQUETÓN
Chaqueta amplia, más larga y de más abrigo que una chaqueta normal. A lo largo del siglo se consideró el chaquetón como una prenda de sport que no respondía más que al hecho de que no era un abrigo, pero tampoco una chaqueta; no tuvo forma definida y fue siempre una prenda heterodoxa. Con el tiempo, los chaquetones irían concretando sus formas y materias específicas; así aparecieron los anoraks, las
parkas, los
tabardos (todos ellos variantes de la familia de los chaquetones). La palabra «chaquetón» iría perdiendo, poco a poco, su fuerza y significado.
CHARLESTÓN
Baile de origen estadounidense, derivado de la música jazz, que marcó la moda de los años veinte y enlazó con el nuevo vestido (recto, estrecho y corto, con falda frecuentemente acabada en un volante), con su complemento de largos collares, que parece hecho para facilitar los movimientos de dicho baile.
CHAROL
Acabado brillante hecho con un barniz especial que se aplica al cuero. Se ha utilizado para chaquetas, zapatos, cinturones, bolsos y toda clase de accesorios, y ha estado de moda en momentos concretos, como los primeros años sesenta.
CHASE, Edna Woolman
(New Jersey, 1877-Nueva York, 1957) Directora ejecutiva de la revista Vogue en sus ediciones de Estados Unidos, Reino Unido y Francia durante 37 años. Su influencia fue decisiva en la configuración del periodismo de modas del siglo XX, durante el que Vogue fue la revista más imitada. Comenzó como empleada del departamento de suscripciones en 1895, dos años después de la fundación de la revista, y se retiró llena de honores y poder en 1952, tras 57 años de permanencia en la casa. Enseñó a artistas, a fotógrafos y a escritores, y creó una verdadera escuela en la forma de entender el periodismo en este tipo de revistas. Su colaboración con el editor Condé Nast fue decisiva en la consolidación de Vogue como símbolo de la calidad en moda y en el periodismo de modas. Su autobiografía, Always in Vogue, fue publicada en 1954.
CHE GUEVARA, Ernesto
(Rosario, 1928-La Higuera, 1967) Revolucionario argentino que participó en la Revolución cubana con Fidel Castro, llegando a ser ministro de Industria y que, a partir de 1965, marchó a las guerrillas del Congo y de Bolivia, donde fue capturado y muerto. La indumentaria militar de los guerrilleros cubanos y latinoamericanos de esta época, consistente en una camisa, un pantalón y una sahariana de color verde oliva, que se completa con botas militares y en el caso del Che con una boina, inspiró una indumentaria juvenil de los años sesenta que se identificó con los movimientos de protesta y contestación. Diseñadores de prêt-à-porter y creadores de alta costura recogieron esta influencia, popular en la moda de los primeros años setenta.
CHESTERFIELD
Abrigo.
CHIC
Expresión francesa que designa el buen gusto y la originalidad en la forma de vestir. Fue equivalente de elegancia durante más de un siglo. Se utilizó intensamente ligada a la alta costura, por lo que fue perdiendo vigencia a partir de los años sesenta.
CHILABA
Prenda amplia de origen marroquí hecha en algodón o lana que se lleva por encima de la túnica y que tiene una capucha. Diversos creadores se han inspirado en ella para abrigos y ropas informales a partir de los años sesenta.
CHINA
Lugar de origen de la seda, a lo largo del siglo XX este país de Extremo Oriente ha influenciado en diversos momentos el estilo de la moda occidental como consecuencia del progresivo proceso de interrelación económica y comunicativa del planeta. Y si en la primera y la segunda décadas del siglo la tendencia de la moda a inspirarse en elementos exóticos rescató a través de Poiret ciertas prendas de la indumentaria tradicional china, la moda del siglo XX acaba teniendo, tanto en la República Popular China como en Hong Kong, donde se celebra la más importante feria de moda de Asia, y Taiwán un importante productor de tejidos y fabricación de prendas seriadas, gracias a sus precios sumamente competitivos en el mercado mundial de la moda. Importantes creadores occidentales como Pierre Cardin y Saint-Laurent, entre otros, y también firmas del prêt-à-porter como Benetton o la española Zara, producen desde esos enclaves diversas líneas de moda.
El precursor de esta estrategia fue el modisto Cardin quien, en 1979, presentó por primera vez sus colecciones en Pekín y Shanghai, y abrió casa propia en Pekín en 1981. La revista francesa Elle vende en la República Popular China unos 600.000 ejemplares anuales desde 1988, y en 1997 el instituto Central de Artes Aplicadas de Pekín realizó una edición con la editorial Bihua, de la misma ciudad, de un libro de divulgación de la obra de diseñadores occidentales.
Dentro de este recorrido cabe señalar que la moda occidental recogió en el llamado «traje Mao», que causó furor entre 1966 y 1968, las tendencias en el vestir de Mao Zedong, consolidadas durante la Revolución cultural. El traje Mao es una sencilla combinación de pantalón y chaqueta sin adornos, hecha en algodón azul o negro, inspirado en el traje de trabajo tradicional que el líder comunista institucionalizó como indumentaria oficial. De ella se dice que es la que ha tenido el mayor número de usuarios en la historia del vestido.
CHINCHILLA
Piel suave de color gris que proviene de la chinchilla, un roedor criado originalmente en América del Sur. Para los españoles, el más famoso abrigo de chinchilla fue el que llevó la cantante Massiel al año siguiente de su triunfo en el festival de Eurovisión en 1968.
CHINOS
Pantalones de algodón utilizados a partir de 1917 por los aviadores estadounidenses y generalizados en el ejército desde 1938 para verano. Hoy han pasado al uso civil.
CHIRUCA
Marca catalana de calzado; fabricó un tipo de bota, de suela de goma y loneta recia o piel vuelta, para excursionismo.
CHUBASQUERO
Nombre genérico para toda clase de abrigos impermeables y que más concretamente designa a las prendas impermeables hechas generalmente de algodón encerado o de materiales de caucho y plástico, que se utiliza para determinados deportes y trabajos.
De entre las diversas clases de chubasqueros, el más conocido es el barbour, una chaqueta especialmente ligera, impermeabilizada, generalmente de color verdoso, con cuello de pana, inventada por el inglés John Barbour en 1890. Su diseño es similar al que utilizaba la marina mercante inglesa y se compone de 40 piezas unidas que forman bolsillos de fuelle exteriores e interiores. Los cierres son a presión e inoxidables y los puños llevan un elástico interior para garantizar el aislamiento de la humedad. El peso de la prenda y sus complementos (cremalleras, bolsillos) determina el modelo de barbour: desde el ligero Durham, hasta el pesado Solway Zipper, pasando por el peso medio del Border. Símbolo del caballero rural, el barbour se ha popularizado en todo el mundo a partir de los años ochenta como prenda de sport.
CIERRE
Pieza o sistema que sirve para cerrar toda clase de prendas. La forma más clásica de cierre es la combinación botón-ojal, pero también las cintas, los lazos y los corchetes metálicos. A lo largo del siglo XX aparecieron otros sistemas de cierre como la cremallera (1913) y el
velcro.
CINE
El matrimonio de la moda con el cine ha sido un amor correspondido, una relación que ha crecido en profundidad e influencia a lo largo del siglo XX, en especial a partir de los años veinte y treinta, en los que el cine conoció su gran salto hacia delante. El cine ha sido el gran divulgador masivo de la moda.
Actores y actrices han sido los vehículos por donde ha discurrido una moda que a lo largo del siglo XX ha tenido dos cabezas: una muy visible en la Europa de París y Londres, centro de la moda femenina mundial y punto inexcusable de referencia de la indumentaria masculina, y otra menos perceptible en los diseñadores de los grandes estudios de Hollywood, que lanzaron al mundo su influencia a través de las estrellas del cine.
Los nombres de la alta costura europea como Schiaparelli, Dior, Chanel, Givenchy, Balmain o Saint-Laurent, entre otros, se han mezclado así con los de Adrian, Travis Banton, Orry-Kelly, Walter Plunkett, Jean Louis, Edith Head, Helen Rose o William Travilla, responsables del vestuario de cientos de películas que crearon y consolidaron estilos de vida y de vestir.
A partir de Doctor Zhivago (1965) y de Bonnie and Clyde (1967) la interrelación entre cine y moda queda claramente dibujada, ya que ambas películas lanzan lo que serán verdaderas tendencias que recogerá la indumentaria femenina del momento de forma masiva y con la pasión que caracteriza la moda.
Nombres que han hecho época en relación con la moda: películas Ninotchka, con Greta Garbo (1929); Cena a las ocho, con Jean Harlow (1933); Casablanca, con Ingrid Bergman y Humphrey Bogart (1943); Gilda, con Rita Hayworth (1946); Sabrina, con Audrey Hepburn (1954); Los caballeros las prefieren rubias, con Marilyn Monroe (1953); Doctor Zhivago (1965); Blow up (1966); Bonnie and Clyde, con Faye Dunaway y Warren Beatty (1967); Love Story, con Ali McGraw (1970); Borsalino, con Jean-Paul Belmondo (1970); Klute, con Jane Fonda (1971); El gran Gatsby, con Robert Redford y Mia Farrow (1974); Annie Hall, con Diane Keaton (1977); Memorias de África (1986).
Nombres que han hecho época en relación con la moda: actrices Clara Bow (años veinte); Jean Harlow, Gloria Swanson, Greta Garbo, Marlène Dietrich, Claudette Colbert (años treinta); Veronica Lake, Lauren Bacall, Ginger Rogers, Katharine Hepburn, Ingrid Bergman, Gene Tierney, Greer Garson, Rita Hayworth, Lana Turner (años cuarenta); Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Elizabeth Taylor, Deborah Kerr, Grace Kelly (años cincuenta); Brigitte Bardot, Jean Seberg, Julie Christie (años sesenta); Jane Fonda, Ali McGraw, Diane Keaton (años setenta); Madonna, Melanie Griffith (años ochenta).
Nombres que han hecho época en relación con la moda: actores Rodolfo Valentino (años veinte); Clark Gable, Fred Astaire (años treinta); Humphrey Bogart, Gregory Peck (años cuarenta); Cary Grant, William Holden, James Dean, Elvis Presley, Marlon Brando, David Niven (años cincuenta y sesenta); Robert Redford, John Travolta, Dustin Hoffman (años setenta); Bruce Willis (años ochenta).
CINTA
Tejido largo y angosto de cualquier materia y cualquier color que sirve para atar, ceñir o adornar.
CINTURA DE AVISPA
Expresión coloquial traducida del francés que, en los años cincuenta y desde el lanzamiento del new look de Christian Dior en 1947, designaba la moda de una suprema estrechez en esta parte del cuerpo femenino. Subrayada por cinturillas, cinturones y corseletes, la cintura de avispa perduró hasta que se generalizó la moda saco lanzada por Balenciaga a principios de los años cincuenta.
CINTURILLA
Cinta hecha generalmente de grosgrain que se usaba hasta mediados del siglo XX en los vestidos hechos a mano para marcar la cintura en el interior de la prenda.
CINTURÓN
Accesorio que consiste en una tira alargada de tela, cuero o cualquier material que se ciñe a la cintura para sujetar la ropa. Desde tiempos inmemoriales la cintura, tanto masculina como femenina, fue tanto un lugar clave para fijar la indumentaria como para servir de soporte de diversos adornos. Esta tradición es la que sintetiza este accesorio, que a lo largo del siglo XX ha sido tanto estrictamente funcional como un elemento meramente decorativo según el gusto y las diversas modas. La evolución tecnológica de los textiles y la amplia difusión de los tejidos elásticos ha determinado que en muchas prendas, incluidas faldas y pantalones que se sostenían mediante cinturón, éste dejara paso a cinturas elásticas que ajustaban la prenda al cuerpo. Así, el cinturón ha tenido en no pocos momentos una función puramente de adorno y de expresión del gusto personal, tanto en la indumentaria masculina como de forma más acusada en la femenina.
El cinturón masculino Ha sido una pieza especialmente utilizada desde los años cuarenta y cincuenta, al sustituir a los tirantes para sujetar los pantalones. Esta costumbre, introducida sobre todo por los hombres de negocios americanos y elaborada por los italianos, va ligada a la progresiva desaparición del chaleco como pieza indispensable del traje masculino de ciudad, cosa considerada hasta entonces como poco elegante. El uso generalizado del cinturón determinó que los pantalones masculinos llevaran trabillas para sujetarlos.
Ha habido cinturones de todas clases, realizados en los materiales más diversos: desde la piel de cocodrilo más cara hasta un simple trenzado elástico. Las hebillas son elemento imprescindible y suelen ser simples en el caso de los cinturones de uso cotidiano, o recargadas, como los que usan determinadas tribus juveniles.
El cinturón femenino Va especialmente ligado a la evolución de la silueta y la línea marcada por la moda. A lo largo del siglo el cinturón ha tenido especial relieve cuando la moda marcaba la cintura; así fue en los inicios del siglo XX, en los años treinta, cuarenta, cincuenta (en especial la cintura de avispa, bien marcada por un cinturón ancho o estrecho, fue punto fundamental del new look de Christian Dior en 1947) y en diversos momentos de los años setenta y ochenta.
El cinturón femenino no ha sido una pieza estrictamente funcional, sino especialmente decorativa y simbólica. Al no estar sujeto a la función de tener que sujetar la ropa, el cinturón femenino ha podido adoptar las formas más variadas y los materiales más insólitos: desde el clásico cinturón simple de piel hasta fantásticas versiones de amplísimos cinturones elásticos, cinturones de brocado que se enroscaban en la cintura o los cinturones-joya y cinturones de cadena que hiciera famosos Coco Chanel como complemento de sus trajes sastre en los años cincuenta.
CIRÉ
Expresión francesa que describe un tejido brillante, tratado con cera y que suele utilizarse en prendas deportivas.
CISNE, cuello de
Tipo de cuello que protege la garganta y la nuca, propio de los jerséis, que comenzó a llevarse a partir de los años cincuenta. También llamado cuello de tortuga.
CLARKE, Henry
(Los Ángeles, 1918-Cannes, 1996) Fotógrafo californiano afincado en París que trabajó básicamente para el Vogue francés desde 1951. Sus fotografías sofisticadas y elegantes crearon —junto con las de Richard Avedon e Irving Penn, fotógrafos que estudiaron con Brodovitch en el New School of Social Research de Nueva York— un tipo de mujer muy femenina y con un glamour específico, que configuró el estilo de los años cincuenta.
CLÁSICO, estilo
Expresión que se utiliza para describir una forma de vestir que resiste el paso del tiempo y de las modas y que se mantiene en vigor gracias a su simplicidad, funcionalidad y también a los hábitos sociales tradicionales.
CLOCHE
Expresión francesa que describe un sombrero femenino pegado a la cabeza con forma de campana, que fue muy popular durante los años veinte y caracterizó la moda de esta época. Se llevó tanto con ala como sin ella.
CÓCTEL, vestido de
Recibió este nombre el vestido que se utilizaba para el acto social de tomar un cóctel, bebida anglonorteamericana que se puso de moda a partir de los años veinte. El cóctel se tomaba entre la hora del té y la de la cena; ese momento específico sirvió para inspirar un tipo de traje que no era ni de tarde ni de noche y cuya principal característica era que su falda terminaba como máximo en el tobillo, en vez de tapar los pies como los trajes de noche, si bien los trajes de cóctel se hacían en telas lujosas y de vestir. En torno al traje de cóctel se creó toda una mitología de la seducción y un enjambre de convenciones sociales. La expresión permaneció hasta los años sesenta y sirvió para describir cierta informalidad en los trajes de vestir hechos por las firmas de alta costura.
COLA
Pieza de tela que alarga el vestido femenino por detrás propia del siglo XIX y que en el siglo XX se mantuvo para ciertos vestidos de noche y trajes de novia.
COLECCIÓN
Conjunto de prendas que idea un diseñador para una temporada concreta y cuyos prototipos presenta sobre maniquíes humanas. El primer modisto que empleó este sistema, en el siglo XIX, fue Worth y hasta los años sesenta marcó uno de los signos propios de la alta costura que, después, el prêt-à-porter haría suyo hasta convertirlo en uno de los grandes espectáculos de la moda durante los años ochenta.
COLGANTE
Pieza de joyería, bisutería o adorno que pende o cuelga ( joyas).
COLLAR
Adorno que ciñe o rodea el cuello. A lo largo del siglo XX se ha hecho con toda clase de materiales, desde la joyería hasta el cuero y el plástico ( joyas). Ciertos tipos de collar han marcado épocas diversas, como la gargantilla de principios de siglo o el collar de perlas, propio de los años cincuenta.
COLORES
Elemento determinante para distinguir etapas y épocas diferentes en la indumentaria femenina del siglo XX, los colores han definido estilos y gustos. La planificación industrial de la moda ha establecido también la existencia de «colores de moda» que marcan las tendencias de cada temporada. La gama de colores se ha ampliado notablemente a medida que ha avanzado el siglo; sin embargo, cabe señalar el color negro como el símbolo de la ortodoxia en la elegancia femenina desde los años cuarenta, como consecuencia tanto de la influencia del estilo existencialista encarnado por la cantante Juliette Gréco como de la de Balenciaga quien, en 1949, presentó una colección completamente negra.
COMBINACIÓN
Prenda de vestir derivada de la enagua que utilizaron las mujeres hasta los años sesenta y que se colocaba sobre la ropa interior y bajo el vestido, en sustitución de la enagua. Las combinaciones siguen, desde los años treinta, la evolución del vestido en su largo y van escotándose a medida que lo hace la ropa exterior femenina. Estuvieron elaboradas en seda, algodón, nailon o fibras artificiales y su uso desapareció casi por completo cuando se implantaron la minifalda y los panties. La más famosa combinación fue la lucida como vestuario casi básico para todas sus películas por la actriz italiana Gina Lollobrigida. La combinación resurge como prenda exterior, como
vestido, a finales de la década de los ochenta coincidiendo con la tendencia que elimina la diferencia entre prendas interiores y exteriores.
CONFECCIÓN
Expresión que designa genéricamente aquellas prendas «listas para llevar», realizadas industrialmente en serie y por tallas ( prêt-à-porter).
CONJUNTO
Se llama así a la utilización de prendas combinadas o complementarias. También designó a una combinación de dos jerséis, uno cerrado y otro abierto encima, utilizados en la década de los años cincuenta y sesenta.
CORBATA
Adorno de cuello utilizado por los hombres occidentales y que consiste en una pieza de tela larga y estrecha anudada sobre el cierre de la camisa. La corbata del siglo XX tiene poco que ver con el trozo de tela que desplazó al cuello de encaje a finales del siglo XVII por influencia de Luis XIV y como complemento de la casaca militar. El término corbata no se utilizó hasta después de 1830, fecha en la que se comenzaron a llevar los corbatones con una vuelta alrededor del cuello y atados luego delante con un lazo o un nudo. La influencia de la escuela privada inglesa y de los deportes que en ella se practicaban configuran, a lo largo del siglo XIX, la corbata tal como la conocemos: con rayas, colores y dibujos que permitían distinguir a los diferentes equipos.
Las corbatas tradicionales se hacen de reps de seda inglesa, pero pueden fabricarse en seda, algodón, lana, cuero o cualquier otro material, incluso madera, y en cualquier combinación de color, lo que da una variedad infinita. La firma P. L. Sells & Co., los mayores fabricantes de corbatas de Inglaterra, disponen de una catálogo en el que figuran más de 10.500 diseños disponibles. Las buenas corbatas se cortan al bies; las corbatas de rayas inglesas se distinguen de las norteamericanas en que en las primeras las rayas suelen bajar del hombro izquierdo hacia la derecha.
Hay dos tipos de nudos de corbata básicos: el nudo corredizo (nudo corriente) y el nudo Windsor (más abultado), llamado así por haber sido utilizado por Eduardo de Inglaterra, príncipe de Gales y luego duque de Windsor.
La pajarita es una variante de la corbata; consiste en un anudado en forma de lazo. Puede estar hecha en cualquiera de los tejidos en que se realiza la corbata y es el tipo adecuado, hecha en piqué blanco, para combinar con el frac.
En España en 1992 se vendieron cerca de 6.250.000 corbatas, que supusieron una facturación aproximada de 9.000 millones de pesetas. En el año 1991 se alcanzó el récord de siete millones de corbatas y casi 10.000 millones de pesetas. El 65 por ciento de estas prendas adquiridas por el público fueron de poliéster, mientras que el 35 por ciento restante fueron corbatas de seda y de lana.
CORCHETE
Cierre compuesto de dos piezas metálicas que enlazan entre sí y que fue una forma muy común para cerrar prendas femeninas de todo tipo hasta los años sesenta.
CORDERO
La piel de este animal, en sus diversas variantes, se utilizó para prendas rústicas y populares que la moda rescató para abrigos y chaquetas a partir de los años sesenta, de la mano de los hippies y la pasión por la ropa vaquera.
COROLA
Nombre original de la colección de Christian Dior de 1947 que después se conoció popularmente como new look, aprovechando la descripción hecha por un periodista norteamericano. La expresión «corola» designaba en dicha colección a una falda muy amplia ceñida a la cintura por un cinturón, corselete o corpiño.
CORPIÑO
Prenda femenina que ciñe el tórax y se abrocha por delante con cintas, de origen campesino y muy popular en el siglo XVIII. Yves Saint-Lurent rescató esta prenda en los años setenta; volvió a ponerse de moda a finales de los años ochenta.
CORSÉ
Prenda interior que modela la figura femenina originaria del siglo XIX, mediante tela tensada con alambre o finos trozos de barbas de ballena. En el siglo XX se transformó en una prenda hecha con tejido elástico y se dividió en una prenda superior, el sostén, y una inferior, o faja ( lencería). El inicio en este cambio se debe al modisto Paul
Poiret, quien eliminó el corsé a partir de 1906, recogiendo las primeras teorías de liberación de la mujer y las nuevas influencias de los estudios sobre higiene y salud. Desde 1947, con el nuevo estilo de cintura de avispa introducido por el new look de Dior, reaparece una prenda interior entera similar al corsé hecha de goma elástica y tela. En los años ochenta Jean-Paul
Gaultier creó un corsé especial para las actuaciones de la cantante Madonna, a partir del cual comenzó la tendencia a lucir como indumentaria exterior las prendas de ropa interior.
CORSELETE
Prenda o pieza del vestido que ciñe la cintura femenina con amplitud. Especialmente típico de los años cincuenta, para subrayar la cintura de avispa.
CORSETERÍA
Lencería.
CORTE
Se llama así a la forma en que una prenda está cortada y realizada, y también a la forma en que la prenda cae sobre la persona. Tener buen corte es uno de los secretos de la sastrería y la costura más clásicas y fue un aspecto crucial de la moda hasta que en los años sesenta se generalizó el énfasis en el confort, el aire juvenil y la informalidad. La fabricación seriada de prendas de vestir simplificó enormemente las técnicas del corte a la vez que obligó a una depuración de las mismas.
COSACO
La película de David Lean Doctor Zhivago (1965) inició una tendencia de la moda a adoptar el estilo de vestir ruso, consistente en blusa amplia ceñida por un cinturón, bombachos introducidos en botas, chaquetas y abrigos guarnecidos de pieles y sombrero también en piel.
Yves Saint-Laurent recogería esta tendencia y presentaría en 1970 una colección de inspiración cosaca.
COSTURA, alta
Expresión que designa la modalidad de elaboración a medida de trajes femeninos que firma un personaje de la moda de fama y prestigio conocidos. Durante el siglo XX y hasta la década de los años sesenta, esta institución ha ejercido el liderazgo en el gusto vestimentario femenino, siendo el punto de referencia básico sobre lo que estaba de moda o no. En sus inicios, y en ciertos casos hasta mediados del siglo XX, los vestidos de alta costura fueron creaciones exclusivas para determinadas clientas, costumbre que se flexibilizó con el paso del tiempo.
Historia El término francés couture, equivalente a la expresión española «alta costura», surgió según el historiador François Boucher en 1858, momento en que llega a la corte francesa de Eugenia de Montijo el modisto británico Charles Frederick Worth, considerado el «padre» de la alta costura. Los antecedentes más remotos a esta modalidad de la moda burguesa que es la alta costura habría que buscarlos en la corte de Luis XVI, en la que dictó la moda la famosa costurera de María Antonieta mademoiselle Rose Bertin, a la que la posteridad ha conocido como «ministro de la Moda».
Worth puso en marcha la mecánica y el sistema de trabajo que caracterizaría la alta costura, al instituir la preparación por anticipado de colecciones de vestidos y su presentación a las clientas sobre maniquíes humanas, que en época de Worth se llamaron «sosias», dado que se escogían en función del aspecto de las principales clientas. La progresiva complicación en las hechuras del traje romántico, basado en las crinolinas, los nuevos recursos textiles propios de la industrialización y la consolidación de una potente burguesía que reclamaba mecanismos para acceder a la exclusividad vestimentaria propia de las cortes europeas fueron los tres pilares en los que se basó la alta costura, un negocio que desde aquel momento conocería una gradual expansión. Gracias al impulso y apoyo que dio el Estado francés al diseño de textiles y de moda, la alta costura y su concentración de creadores, consolidaría la ciudad de París como centro de la moda femenina mundial, situación que, salvo durante la Segunda Guerra Mundial, se mantendría durante todo el siglo, incluso cuando la alta costura cedió la mayor parte de su influencia a la confección seriada o prêt-à-porter y obligó a las grandes firmas parisinas a reconvertirse en marcas de prestigio, aun sin abandonar totalmente la confección de prendas a medida.
Los grandes nombres de la moda del siglo XX, y con ellos la hegemonía del gusto estético del vestir femenino, fueron los herederos de Worth, tales como Poiret, Vionnet, Chanel, Schiaparelli, Dior, Cardin, Balenciaga o Saint-Laurent, entre otros muchos. La fuerza de la institución fue tal que muchos de los creadores de otros países, incluidos españoles, italianos, británicos o estadounidenses, tuvieron que ser consagrados como tales desde París por ese poderosísimo lobby de la moda. Ya en 1880 Worth había organizado a los costureros de París en la Cámara Sindical de la Costura Francesa, que posteriormente recibiría otros nombres y mantendría su influjo en defensa de los intereses de los creadores y sus productos durante todo el siglo ( Organizaciones de la moda).
Durante la Segunda Guerra Mundial los creadores de moda de Estados Unidos intentaron, por un lado, atraer a los franceses a Nueva York, ciudad que se intentó convertir en el nuevo París, y, por otro lado, que los nombres estadounidenses de moda sustituyeran la hegemonía francesa. La influencia del cine y, sobre todo, la nueva industria de Estados Unidos de confección de prendas listas para llevar fueron una plataforma suficiente para que los nombres estadounidenses de la moda y de la alta costura comenzaran a ser conocidos en todo el mundo. Pero, tras las restricciones y la austeridad impuestas después de la guerra, París contraatacó recuperando con el new look de Christian Dior, bautizado con este nombre por un periodista norteamericano, la hegemonía de la moda femenina y el gusto estético mundial.
Tras una etapa de gran esplendor, la institución de la alta costura conoció su gran crisis con la explosión de la minifalda en 1964; en las décadas posteriores ello obligó a una amplia reconversión y un ajuste del papel de la alta costura en el mundo de la moda. Las nuevas formas de vida, la progresiva emancipación laboral de las mujeres, el acceso de las clases medias a la moda y las innovaciones de los tejidos conforman un panorama de auge para la industria de la confección en serie. Diversos creadores franceses como Heim, Cardin, Laroche, Courrèges o Saint-Laurent, entre otros, intentan encabezar el nuevo movimiento de la moda proponiendo líneas de boutique o prêt-à-porter: empiezan así su reconversión en marcas que fabricarán toda clase de productos y que competirán en el mercado con los diseñadores surgidos al amparo de la nueva industria de la moda popular. El efecto que producen estas nuevas circunstancias es la reducción a un círculo cada vez más minoritario de los clientes de alta costura. En 1974 se calculó que la alta costura francesa tenía unos 3.000 clientes, cifra que en 1985 se convertía en 1.500. Entre 1946 y 1967, el número de firmas de alta costura, así definidas por la Camara Sindical de París, pasó de 106 a 19. Esta cifra fue de 21 firmas en 1994.
Durante la década de los ochenta, las grandes firmas de alta costura francesa y mundial se convierten en marcas de prestigio que forman parte de grandes conglomerados y grupos económicos, que rentabilizan a través de otras industrias como los cosméticos y los perfumes el prestigio de las firmas. Los grandes desfiles, habituales para las temporadas de primavera-verano y otoño-invierno, se convierten en espectáculos que movilizan a los medios de comunicación y a todas las ramas de la industria de la moda. El star system aplicado a las modelos y a los costureros de moda más importantes, todos ellos enfrascados en tres o cuatro colecciones paralelas de diversos productos, completa el nuevo panorama, en el que se hacen enormes inversiones en imagen y publicidad. La alta costura se convierte así en un laboratorio de ideas que prepara la sensibilidad estética de los consumidores para la aceptación de los productos que ofrecerá el prêt-à-porter y en una inversión para el prestigio de cualquier producto dentro del ámbito de la moda.
COSTURERO-A
Expresión que designa al creador y responsable de una colección de vestidos femeninos de alta costura. Curiosamente la expresión no es aplicable en España a las mujeres que diseñan vestidos de alta costura, ya que la costurera ha sido en este país la persona que cosía con sus manos las prendas de vestir. El costurero o modisto del siglo XX ha sido un personaje poderoso que no sólo ha podido dirigir las líneas del gusto estético y vestimentario sino que en muchas ocasiones, desde que Worth institucionalizara la alta costura, ha construido verdaderos imperios económicos (
Cardin, Saint-Laurent, Dior). La aparición del diseñador o creador de modas dedicado al prêt-à-porter ha diluido la influencia que los costureros tuvieron sobre la indumentaria femenina en el siglo XX.
COURRÈGES, André
(Pau, 1923). Modisto francés, arquitecto y futbolista, discípulo de Balenciaga, y verdadero creador de la minifalda en 1964-1965. Su estilo se basó en la estructuración y la simplificación al máximo de la ropa femenina y en la utilización de colores vivos, con marcado predominio del blanco.
Estudió arquitectura y diseño textil en Pau y París, y entró a trabajar con Balenciaga en 1950. Con él permaneció hasta 1961, en que se estableció por su cuenta junto con su mujer, que también había trabajado con Balenciaga. En 1964 se convierte en la revelación de la temporada con una colección estructurada de faldas cortísimas inspiradas en la era del espacio. La prensa hablaba de una revolución y un new look y se le comparó con Le Corbusier, pero su influencia no se haría patente hasta que presentó su colección de minifaldas de 1965. A partir de entonces fue copiado en todo el mundo y se cambió la estructura del vestuario femenino. En plena gloria, vendió sus negocios a la firma L’Oréal y se dedicó a hacer vestidos a un grupo selecto de clientas, abriendo más tarde unas líneas baratas que no tendrían demasiado éxito. A principios de la década de los setenta la influencia de Courrèges se esfumó. En 1983 la empresa japonesa Itokin se hizo con la mayoría del capital de L’Oréal. Su primer perfume fue Empreinte, lanzado en 1971.
COVER GIRL
Expresión inglesa que designa a la modelo de primera fila que posa para las portadas de las grandes revistas de moda del mundo.
CREMALLERA
Cierre rápido mediante la combinación de pequeños dientes y una pieza abrazadera hecho de metal o plástico. En 1913 el sueco Gideon Sundback desarrolló en Estados Unidos una idea que había surgido a finales del siglo XIX y que dio lugar a la cremallera tal como se la conoce. Entonces servía como cierre de cinturones para guardar dinero y para bolsas de tabaco, hasta que en 1917 se utilizó para unas chaquetas de reglamento de la marina estadounidense y se le dio el nombre en inglés de zipper. Elsa Schiaparelli las comenzó a utilizar en los años treinta y así pasaron a la indumentaria común.
CREPADO
Peinado propio de los años sesenta, que hacía la cabeza abultada al peinar el cabello hacia su raíz.
CRÊPE (o CREPÉ)
Originalmente fue un tipo ligero de tejido de seda: ahora puede hacerse de cualquier material. Los tipos más conocidos de crêpe o crepé son: crêpe de China (gran calidad de seda y aspecto lustroso) y crêpe georgette (de textura muy ligera y fluida hecho en seda, algodón o rayón).
CROMBIE
Abrigo.
CUADROS
Dentro de la enorme variedad de dibujos de cuadros para tejidos, a lo largo del siglo XX se han utilizado de forma permanente para la indumentaria masculina y femenina algunos diseños como el escocés ( kilt y tartán), el
príncipe de Gales, el
madrás o los cuadros
Vichy.
CUELLO
Parte de la prenda que rodea el cuello y los hombros. Hay infinitas variedades de cuellos, de acuerdo con la función de la prenda. La indumentaria masculina tiene sus propias normas al respecto ( camisa y traje) y ha consolidado las formas básicas de los cuellos camiseros y para las chaquetas y los abrigos, conocidos con el nombre de «solapas». En propiedad, el cuello está hecho para cubrir y abrigar esta parte del cuerpo; sin embargo, en especial en la indumentaria femenina, hay determinados tipos de cuello que permiten realzar el escote y servir de adorno y marco para el rostro.
Al margen de la indumentaria clásica masculina pueden citarse como formas tradicionales de cuello: a caja (o ras de cuello), alto (cisne o tortuga), polo (camisero abierto con botones), en pico (o en V), barco, vuelto, marinero, cuello-bufanda, de lazo, plano, bretón. Las formas del acabado del cuello (redondo, cuadrado, ovalado) marcan también los diferentes estilos que han proliferado a lo largo del siglo XX.
CUERO
Piel de diversos animales tratada y teñida como un tejido y de diversos grosores. Utilizada tanto para el calzado y los complementos como para todo tipo de prendas de vestir a partir de los años sesenta.
CUERPO
Parte del vestido, la chaqueta o el abrigo situada entre los hombros y la cintura. A lo largo del siglo XX, la moda ha oscilado entre una doble tendencia: la que subraya el cuerpo y la que lo oculta bajo prendas anchas. La exhibición directa del cuerpo ha sido, sin embargo, la evolución más clara que ha vivido el siglo. El cuerpo se ha convertido así en objeto directo de la moda y sujeto a toda clase de cuidados y transformaciones. La potencia de la industria cosmética se debe a este énfasis que se ha conocido como «culto al cuerpo». La búsqueda de formas perfectas, tanto en mujeres como en hombres, ha relanzado los deportes, las dietas y también las intervenciones quirúrgicas de todo tipo. Los modelos de belleza corporales son a finales del siglo perfectamente tiránicos y se encarnan en seres excepcionales como las top-models ( modelo).
CURSI
Calificativo de difícil traducción a otros idiomas (y que estaría emparentado con el camp y el kitsch) que se aplica a aquellos individuos que presumen de elegantes sin serlo, o dan excesiva importancia a la apariencia, cayendo en el ridículo o en el mal gusto. De acuerdo con las normas propias de la moda, es el riesgo que corren todos los que exageran las modas, no las siguen o las copian demasiado tarde.