Risotto
de coliflor y hongos
Cebolla |
80 g |
½ u |
Ajo |
- |
1 diente |
Sal y pimienta negra |
- |
a gusto |
Coliflor |
300 g |
½ planta |
Aceite de oliva |
20 cc |
1 cda. |
Vino blanco |
60 cc |
¼ taza |
Caldo |
240 cc |
1 taza |
Almidón de maíz |
15 g |
1 cda. al ras |
Agua fría |
60 cc |
3 cdas. |
Champignons |
100 g |
½ bandeja |
Perejil y ajo extra |
- |
a gusto |
Manteca |
20 g |
1 cda. |
Queso rallado |
60 g |
3 cdas. |
Se reemplaza el arroz por coliflor picada.
1. Picá la cebolla y el ajo.
2. Picá la coliflor (flores y tallo) en cubitos del tamaño del arroz (no enloquezcas ni te obsesiones, cortá pedacitos irregulares lo más pequeños que puedas). Podés ayudarte con una procesadora.
3. En una sartén a fuego bajo, cociná la cebolla y el ajo con un poco de aceite de oliva y sal por unos 5 minutos, hasta que la cebolla se tiernice.
4. Agregá la coliflor picada y cociná unos minutos antes de agregar el vino blanco. Dejá que se evapore el alcohol e incorporá el caldo caliente. Cociná por 5 minutos y añadí el almidón de maíz diluido en el agua fría. (Es importante que la coliflor quede crocante, para que el risotto tenga textura. El almidón espesa un poco la preparación, reemplaza el almidón propio del arroz.)
5. En otra sartén, dorá los champignons con un poco de aceite de oliva. No los muevas ni les pongas sal hasta que estén bien dorados. Cuando hayan adquirido color, condimentalos con perejil, ajo, sal y pimienta. Apagá el fuego.
6. Una vez que la coliflor alcanzó la textura ideal, apagá el fuego y agregá la manteca y el queso rallado. Mezclá bien y serví caliente con los hongos dorados.