En la vida hay momentos en que la desesperación llega a límites en que te evades de la realidad o ésta acaba contigo.
Hace cuatro años ese límite llegó a mi vida, y decidí continuar con ella pero dejando la realidad aparcada, al menos por algunas horas. Comencé a escribir el libro que hoy termino en momentos dulces de mi vida. Comencé una historia de personajes desconocidos que me han hecho sentir y derramar alguna que otra lágrima.
Termino este libro para continuar en otro esta historia, historia que espero que os haga sentir solo la mitad que me ha hecho sentir a mí mientras la escribía. Si logro que solo una persona derrame una lágrima, se le encoja el corazón o su vello se erice mientras lee, el objetivo estará cumplido.
Este libro en parte está terminado gracias a aquellos que cada dos días me preguntaban cómo iba, aquellos que os habéis interesado por él. Gracias.
Y por último y con el permiso de mi familia, que es y será lo más importante en mi vida, este libro es para mi pitufillo que es por él que cada día, todos nos levantamos dispuestos a luchar y a sonreír.
Gracias a todos los que cada día estáis a mi lado, sujetándome en mis caídas y sonriendo con mis alegrías. Os quiero.
Fátima Trigo