Capítulo Trece
Al abrir la puerta de la sala de reunión, el silencio fue rotundo, apagando el sonido de susurros que se había escuchado al comienzo. Lorne suponía que las conversaciones eran acerca del por qué había sucedido el secuestro, y por qué Tom no se encontraba allí cuando su mujer más lo necesitaba.
Mientras caminaban hacia el frente, ella se recordaba que era mejor quedarse callada y dejar que hablara el jefe Roberts. Eso cambió a los segundos de abrir la puerta y ver a la oficial Crane caminar hacia ellos. Un odio intenso se apoderó de Lorne.
—Arresten a esa mujer.
El archivo que la mujer traía en sus manos, cayó al piso. Las imágenes impresas en blanco y negro quedaron desparramadas. Crane se quedó inmóvil junto a la puerta. Nadie se movió hasta que el jefe reforzó la orden de Lorne. Crane intentó salir corriendo, pero dos oficiales la sujetaron. Lorne la alcanzó en segundo y le dio un puñetazo en la cara con todas sus fuerzas.
—Me das asco. Espero que haya valido la pena, Crane.
—Oh, así fue, inspectora, así fue —se limpió la sangre del labio con su lengua.
—Laura Crane, está bajo arresto por instigar y asistir, siendo cómplice de un conocido criminal, y obstaculizar los deberes de la policía —Lorne no le quitaba los ojos de encima, mientras continuaba— Llévesela, la quiero encerrada bajo custodia toda la noche. La interrogaremos más tarde. Busca al oficial para que le lea sus derechos. Quiero que ustedes dos regresen lo antes posible. El jefe superior tiene hechos importantes que contarles a todos. Oh, por cierto, dile al oficial que escriba en su informe que se resbaló y se golpeó el labio al intentar escapar, pero no será acusada de resistirse al arresto.
Nadie se opuso a la mentira. Unos minutos más tardes, los oficiales estaban de regreso y se sentaron junto al resto del equipo. —Muy bien, ¿Pueden escucharme todos? —preguntó el jefe Roberts.
El jefe explicó lo que sabían del secuestro hasta el momento y cómo Crane había estado con ellos como una infiltrada.
—Por lo que supongo que entienden por qué me haré cargo de este caso.
—¿Cuál es nuestro próximo paso, señor?
—¿Podría? —preguntó Lorne.
El jefe asintió y se sentó en uno de los escritorios más cercanos.
—Primero, revisaremos el archivo que Crane dejó caer. Oficial Teller, veo que usted lo levantó —Lorne tomó el archivo y lo revisó. —No es fácil saberlo, pero creo que Crane puede haberlos alterado. Teller, luego de la reunión, ve a ver a los forenses y solicita otra copia. Una vez que tengamos los verdaderos resultados, estaremos en mejor posición de encontrar a este hijo de puta. Muy bien, quiero que esto lo escuchen de mi parte. El hecho de que el jefe este a cargo del caso es temporal. Me mantendrán al tanto y yo estaré junto al jefe en todo momento, lista para volver una vez que- Bueno…
—Muy bien —dijo Roberts poniéndose de pie— Debemos estar atentos en todo momento. Cualquier, cualquier cosa que encuentren, no importa cuan insignificante creen que es, me lo hacen saber. ¿Entendido?
—Sí, señor —contentó el grupo en unísono.
—Se nos acaba el tiempo, gente. ¿Qué sabemos de este tipo hasta ahora? Señalando los apuntes en las pizarras del otro lado del cuarto, resumió los hechos más relevantes.
—Uno. Se convirtió en alguien de alto perfil hace ocho años, como resultado del asesinato de un barón de la droga con quien él estaba implicado. Dos. Sus métodos son crueles por como este barón y otras posibles víctimas llegaron a su fin. Tenemos uno quemado vivo, dos más degollados, y dos más fueron encontrados con sus penes cortados y metidos en sus bocas. La extracción de sus genitales fue previa a la muerte, y tanto la pérdida de sangre como la asfixia los llevaron a la muerte. Tres. Ha matado a dos oficiales de policía. Uno recién salido de Hendon, ahijado de la inspectora Simpkins y el otro nuestro colega y compañero de la inspectora, Pete —Roberts se detuvo por un instante y luego continuó— Para resumir, estamos frente a un hijo de puta que no le importa una mierda la vida humana y a quien le encanta armar juegos mentales. Le gusta vivir al límite, y adora la adrenalina de escapar por segundos. Por sus antecedentes, podemos asumir que lo que le importa es el dinero y el poder a toda costa.
Por un momento se detuvo a beber un poco de agua. —Ahora, su peor juego hasta ahora. Está jugando un macabro juego con la inspectora Simpkins. La posible razón es para resaltar sus rasgos macabros, esperando imponer miedo en lo que hará después.
Lorne se sentó de golpe. Roberts la miró. Ella le indicó que continuara.
—Hasta ahora ha estado siempre un paso adelante, debido a la ayuda de Crane, pero ahora ella está fuera de camino. Muy bien, ¿hay algo que me olvide? Por supuesto que la inspectora me ha reportado todo lo sucedido, pero ¿Qué es lo que falta en la pizarra?
—Tenemos un archivo con posibles contactos, señor. Ya he mencionado algunos, solo hemos anotado en la pizarra los que tienen evidencia de haberse involucrado con el Unicornio. El resto está archivado.
—Muy bien, Lorne. Gracias. John, llévame los archivos después de la reunión. ¿Algo en particular que podría ir en la pizarra?
—Sí, señor. Hace un par de años, se encontró el cuerpo de un cirujano de Harley Street. Sus ojos y su boca habían sido cerrados con pegamento y su garganta había sido cortada de oreja a oreja.
—Está bien, John. ¿Qué te hace pensar que el Unicornio tiene algo que ver?
—Lo vimos en los alrededores de donde estábamos persiguiendo al Unicornio en ese momento. Nuestra teoría es que se hizo un lifting facial con este cirujano y temió que él lo reconociera. Hemos revisado varias veces la teoría, ya que no encontramos otro motivo por el cual el estudio de reconocimiento facial siga fallando, pero no estamos completamente seguros.
—Bien, anotemos eso en la pizarra. Cuando tengamos las imágenes de los forenses, quiero que interroguen a cada cirujano importante del país.
—Sí, señora.
—Ahora, ¿tenemos alguna novedad de sus últimos movimientos? No hablo del secuestro, sino de lo ocurrido en el callejón.
—Las balas que mataron a Pete no salieron del arma programada. Creemos que fue el mismo Unicornio quien se encargó de eso. Sin embargo, los forenses pudieron rastrear el número de serie de la bala que dejó atrás. Pertenece a un arma secuestrada en el camino de la base del ejército a Bovington. —John cerró su cuaderno negro de un golpe— Tenemos solo eso y el video de la cámara de seguridad del escape del vehículo y su dueño, el ruso. Me temo que no hay mucho más para agregar.
—Yo no diría eso. Tenemos una posible conexión entre el arma y el ejército. Podríamos tener un espía en el cuartel. Chequéalo con la policía militar tan pronto como sea posible. Averigua todo lo que puedas acerca del robo-
—¿Qué hay del secuestro de Charlie? ¿Ha tenido oportunidad de ver el video de la cámara de seguridad? —interrumpió Lorne, intentado ignorar su inutilidad.
—Tenemos a varios oficiales recolectando información en los negocios cercanos y las calles del área, señora, y la trabajadora social ya fue citada para que esté presenta cuando los chicos de la pandilla vengan a declarar —John pasó su mirada de Lorne al jefe. El jefe asintió.
—Bien, envía a alguien para que se encargue de las cintas tan pronto lleguen. Además quiero que inspeccionen todos los estacionamientos en un radio de ocho kilómetros a la redonda, en busca del vehículo de Abromovski. Suponemos que ya lo han abandonado y cambiado de auto. Una vez que lo encuentren quiero que revisen las cámaras de seguridad y traigan el vehículo para que los forenses se encarguen de los exámenes correspondientes. Mientras tanto, envíen a los dos mejores a interrogar a Crane. Quiero todo lo que ella sabe del Unicornio, escrito en la pizarra mañana a la mañana. Sus hábitos, que hace, que no hace… hasta como coge. Quiero saber todo.
Lorne no se había dado cuenta de que había estado asintiendo con la cabeza cada una de las instrucciones que el jefe estaba dando, hasta que uno de los integrantes más jóvenes del equipo soltó una pequeña risa. El jefe la miró. Avergonzada, intentó dejar su cabeza quieta.
—Bien. Eso es todo por hoy. Oficial Fox, quiero que le informe lo charlado a los demás oficiales y reúna todos los resultados para mí. Que sea para ayer y no para mañana.