Capítulo Veinticuatro

—De acuerdo, escuchen.

Un mar de rostros agotados miraron al jefe, quien estaba junto a Lorne.

—La apuesta ha subido. La inspectora recibió una llamada y dos mensajes del Unicornio.

El jefe describió en detalla el contenido de cada uno antes de dejar la reunión en manos de Lorne.

Lorne primero se encargó de informar lo ocurrido durante la noche de vigilancia.

—Bien, todos los invitados eran personas muy importantes o de perfil alto. La gente del servicio secreto están investigándolos, y cada detalle será compartido con nosotros. Por lo que pronto sabremos todo acerca de sus vidas y pasado. Esto es algo pesado, y tendremos que manejarnos con cuidado. Así que no nos podemos entrometer en lo que están haciendo los otros oficiales. Un solo error nos puede costar el caso. Hay gente que si se entera que estamos detrás de ellos, puede hacer cerrar el caso en un abrir y cerrar de ojos. Nuestra investigación sigue siendo la del Unicornio, y nuestra prioridad es encontrar a Charlie. Simon, fíjate si puedes rastrear los mensajes.

Ella le tiró el celular de repente. A él casi se le cae.

—La inspectora está en lo correcto. Si bien compartimos toda la información, nosotros tenemos nuestra prioridad, y como ella dijo, es encontrar a Charlie. ¿Encontraron algo en los videos de la cámara de seguridad de la cuatro por cuatro, John? —preguntó Roberts.

—Sí. Hemos terminado de verlos. El vehículo fue abandonado en el nivel dos. Los forenses estuvieron revisando el área y están encargándose del coche ahora mismo. Suponemos que el informe llegará pronto. Hay una clara imagen de los ocupantes del vehículo atando a, quien asumimos que es Charlie, en el nivel uno —John hizo una pausa y miró a Lorne. Ella asintió con la cabeza, indicándole que continuara —De ahí, pasaron a un mercedes y se largaron del lugar. El coche está reportado como desaparecido. Hemos decidido enviar uniformados a vigilar el área, y le hemos informado a los operadores de las cámaras de seguridad que estén atentos. Estaremos al tanto de cada movimiento.

Roberts asintió —John, sigue encargándote de eso. Hay muchas posibilidades de que ese vehículo nos lleve con el Unicornio.

—Oigan todos, silencio, tienen que escuchar esto. Julie Saunders, la integrante más joven del equipo de Lorne, tomó el control remoto y subió el volumen del televisor mientras todos hacían silencio.

El noticiero Sky News estaba dando la noticia de último momento, junto a un encabezado que decía “Explotó una bomba en un edificio junto al Palacio de Westminster”.

Un reportero intentaba informar a los gritos por los ruidos que causaban las sirenas.

—Como pueden ver detrás de mí, la mitad del edificio ha volado por los aires. Distintas fuentes dicen que no se ha recibido ninguna llamada de amenaza. Repito, no ha habido llamada advirtiendo que esto podía suceder. Afortunadamente, esto ocurrió a las cuatro de la madrugada. ¿Pueden imaginarse la espantosa tragedia que hubiera ocurrido si esto explotaba cuatro o cinco horas después?

—Como dices, Scott, uno solo puede imaginárselo. ¿Han comunicado las autoridades quien puede ser el responsable de este hecho, y porque se eligió ese edificio? —preguntó el periodista que estaba en el estudio. Su mirada estaba fijada en la pantalla frente a él.

—Me temo que en este momento todo es caótico, como puedes ver. No ha llegado nadie de ninguna fuente oficial, y tampoco se encuentra ningún vocero de emergencia.

El reportero se despidió, indicando que la hora exacta de la explosión había sido cuatro y veinticinco de la madrugada. El conductor afirmó que seguirían el caso de cerca, reportando novedades cada unos minutos.