Epílogo

Piensa en todas las protagonistas de nuestras historias. ¿Se parecen a ti? ¿Son diferentes? ¿Qué harías tú si estuvieras en su situación?

¿Cómo te tratas a ti misma cuando estás feliz, triste, enfadada, eufórica, contenta o sientes cualquier otra emoción? La forma en que te tratas a ti misma refleja la forma en que tratas a los demás. Asegúrate de tratar los problemas, sentimientos y desafíos sin prejuicios.

Al afrontar los retos con amor, compasión y bondad, iluminas tu rincón del mundo con alegría. Tu luz brillará en los demás y les inspirará a difundir su luz, que también se reflejará en ti.

Recuerda que tus sueños pueden ser una inspiración para ti y para los demás. Persíguelos hasta el final, trabaja duro y esfuérzate por ser un ejemplo. Cuando consigues el equilibrio adecuado entre la amabilidad y la fidelidad a tus creencias y puntos de vista, puedes vivir una vida maravillosa y mostrar a todos lo extraordinaria que eres.