28 de mayo de 1940-28 agosto de 1941
A consecuencia de la invasión de Polonia por las tropas alemanas el 1 de septiembre, Gran Bretaña declaró la guerra a Alemania el 3. El 9 de septiembre, Orwell ofreció sus servicios para colaborar en el esfuerzo bélico. La carta no se conserva, pero sabemos que así fue por la respuesta que ha sobrevivido del Ministerio de Trabajo informándole de que lo habían incluido en el Registro Central dedicado a autores y escritores. No parece que llegasen a requerir sus servicios. Irónicamente, Eileen trabajaba en el Departamento de Censura en Whitehall, los días laborables vivía en casa de su hermano en Greenwich y se veía con Orwell los fines de semana en Wallington. Orwell pasaba el tiempo cuidando de su parcela, y revisando y escribiendo los artículos que recopilaría en Dentro de la ballena, publicado por Gollancz el 11 de marzo de 1940. Entre ellos, «Charles Dickens», «Semanarios juveniles» y «En el vientre de la ballena». Coqueteó con la idea de escribir una novela larga que debía publicarse en tres partes y, a partir del 30 de enero de 1940, pasó seis semanas en Greenwich enfermo de gripe. Continuó haciendo reseñas, pero se sintió cada vez más frustrado por no participar en el esfuerzo bélico. El 1 de mayo de 1940, Eileen y él se mudaron al número 18 de Dorset Gardens, cerca de Regent’s Park. El 10 de mayo, los alemanes invadieron Holanda, Bélgica y Luxemburgo, lo que condujo a la caída de Francia y a la evacuación de Dunkerque.
Los dos diarios de guerra se escribieron a mano, aunque después (en septiembre de 1942) fueron pasados a máquina (posiblemente por Eileen). En el proceso de mecanografiado se hicieron algunos cortes que se indican con puntos suspensivos entre corchetes. La versión manuscrita del primer Diario de guerra no ha sobrevivido. La escritora y periodista Inez Holden (1906-1974) y Orwell pensaron en publicar juntos sus respectivos diarios a modo de registro de la época. El proyecto conjunto no llegó a realizarse porque Holden pretendió cambiar algunas cosas con las que estaba en desacuerdo o que le parecían inexactas en el diario de Orwell. Su diario se publicó en 1943 con el título It Was Different at the Time. En él recordó que Gollancz rechazó el Diario de guerra de Orwell por temor a ofender a algunas personas. Inez Holden proporcionó notas que permitieron determinadas identificaciones en las Obras completas y por tanto en este volumen. El título —Diario de guerra— es el que eligió Orwell.
Orwell inició este diario una semana antes de empezar su breve carrera como crítico de cine y de teatro y dos días después de que se iniciase la evacuación de 338.226 soldados británicos y aliados de las playas de Dunkerque. Dicha operación concluyó el 4 de junio de 1940. Las tropas alemanas entraron en París el 14 de junio y la rendición francesa se aceptó el 22.
28-5-1940
Hoy se ha interrumpido definitivamente la colocación de carteles de los periódicos vespertinos. […] Media primera plana del Star1 estaba dedicada a la rendición de Bélgica, la otra mitad a noticias sobre la resistencia de los belgas con el rey al frente. Probablemente se deba a la falta de papel. No obstante, de las ocho páginas del Star, seis están dedicadas a información sobre las carreras.
Los últimos días no ha habido verdaderas noticias y apenas se puede deducir lo que está pasando. Las posibilidades más verosímiles eran: i. Que los franceses tuviesen verdadera intención de contraatacar desde el sur. ii. Que quisieran hacerlo, pero los bombarderos alemanes les estuvieran impidiendo concentrar un ejército. iii. Que las fuerzas del norte confiasen en resistir y considerasen que era mejor no contraatacar hasta que la ofensiva alemana hubiese perdido fuerza, o iv. Que la posición en el norte fuese realmente insostenible y las fuerzas que se hallaban allí solo pudieran abrirse camino luchando hacia el sur, capitular, ser aniquiladas o escapar por mar, probablemente con un enorme número de bajas. Ahora solo la cuarta alternativa parece posible. Los partes de guerra franceses hablan de estabilizar la línea a lo largo del Somme y el Aisne, como si las fuerzas aisladas en el norte no existieran. Por horrible que sea la idea, espero que la FEB2 se deje hacer pedazos antes que capitular.
La gente empieza a hablar de la guerra, pero muy poco. Como de costumbre, es imposible oír ningún comentario en los pubes, etc. Anoche E[ileen] y yo fuimos al pub a oír las noticias de las nueve. La camarera no habría encendido la radio si no se lo hubiésemos pedido y daba la impresión de que nadie escuchara.3
29-5-1940
En estos tiempos uno se entera de las noticias importantes por insinuaciones y alusiones. Anoche causó mucho revuelo que las noticias de las nueve fuesen precedidas de una charla patriótica (bastante inspirada) de Duff Cooper,4 para dorar la píldora, y que Churchill anunciase en su discurso que volvería a informar de la situación a principios de la semana que viene, y que la Cámara debía prepararse para recibir «noticias sombrías y aciagas». Presumiblemente, eso implique que van a intentar una retirada, pero nadie sabe si las «noticias sombrías» significan un enorme número de bajas, la rendición de una parte de la FEB o alguna otra cosa. Oí las noticias entre actos durante la interpretación de una obra con pretensiones más o menos intelectuales en el Torch Theatre.5 El público escuchaba con mucha más atención que en el pub.
Eileen dice que los empleados en el Departamento de Censura donde trabaja meten a todos los periódicos «rojos» en el mismo saco y piensan que el Tribune6 es exactamente igual que el Daily Worker.7 Hace poco cuando se prohibió la exportación del Daily Worker y el Action,8 uno de sus colegas le preguntó: «¿Conoces un periódico llamado Daily Worker and Action?».
Rumores actuales: que, desde su nombramiento, Beaverbrook9 ha puesto en el aire 2.000 aviones a pesar de todos los obstáculos. Que los ataques aéreos, probablemente contra Londres, empezarán dentro de dos días. Que el plan de Hitler para invadir Inglaterra es emplear miles de lanchas motoras que pueden navegar sobre los campos de minas. Que faltan muchísimos fusiles (este rumor me ha llegado de varias fuentes). Que la moral de la infantería alemana en el frente es muy baja. Que, cuando ocurrió la invasión de Noruega, el Ministerio de la Guerra estaba tan mal informado que ni siquiera sabía que las noches allí son cortas, y pensó que las tropas que tuvieron que desembarcar en pleno día lo harían al abrigo de la oscuridad.
30-5-1940
La FEB está retrocediendo en Dunkerque. Es imposible no solo calcular cuántos soldados lograrán escapar, sino cuántos hay. Anoche hubo una charla en la radio con un coronel que acababa de volver de Bélgica; por desgracia, no pude oírla, pero Eileen me cuenta que el entrevistador le interrumpió varias veces para decir que el ejército había sido traicionado por (a) los franceses (por no contraatacar) y (b) las autoridades militares por haberlos equipado mal. En la prensa no hay una sola palabra de reproche contra los franceses, y la emisión radiofónica de Duff Cooper de hace dos noches advirtió especialmente de que no la hubiese. […] El mapa hoy da a entender que el contingente francés en Bélgica se está sacrificando para dejar huir a la FEB.
Borkenau10 afirma que Inglaterra se halla, sin duda, en la primera etapa de la revolución. Connolly11 hace un comentario y cuenta que hace poco iba a partir del norte de Francia un barco con refugiados a bordo y algunos pasajeros normales. Los refugiados eran sobre todo niños en un estado calamitoso que habían sido ametrallados y demás. Entre los pasajeros estaba lady ––––––––,12 que intentó saltarse la cola para subir a bordo, y, cuando le pidieron que volviese atrás, preguntó indignada: «¿Sabe con quién está hablando?». El camarero respondió: «No, no tengo ni idea de con quién estoy hablando, zorra estúpida. Pero ya puede ir volviendo a la cola». Interesante, si es cierto.
Sigue sin haber demasiadas muestras de interés por la guerra. Pero las elecciones parciales, la respuesta a las llamadas a la movilización, etc., muestran cuáles son los sentimientos de la gente. Por lo visto, les resulta casi imposible entender que corren peligro, aunque hay buenas razones para pensar que en unos pocos días podría intentarse la invasión de Inglaterra, y todos los periódicos lo dicen. No lo entenderán hasta que empiecen a caer las bombas. Connolly opina que se dejarán llevar por el pánico, pero yo no lo creo.
31-5-1940
Anoche fui a ver la obra de Denis Ogden The Peaceful Inn. Una birria espantosa. Lo interesante era que, aunque está ambientada en 1940, no incluye ni una sola referencia, directa o indirecta, a la guerra.13
Me sorprende que hayan movilizado a tan poca gente. Por lo general, si miras por la calle, es imposible ver un uniforme. […] Están colocando alambre de espino en muchos puntos estratégicos, por ejemplo, al lado de la estatua de Carlos I en Trafalgar Square. […] He oído hablar en tantos sitios de la falta de fusiles que creo que debe de ser cierta.
1-6-1940
Anoche fui a las estaciones de Waterloo y Victoria por si conseguía noticias de [Eric].14 Fue imposible, claro. Los repatriados tienen órdenes de no hablar con los civiles y en cualquier caso se los llevan lo antes posible de las estaciones de ferrocarril. Lo cierto es que vi muy pocos soldados británicos, al menos de la FEB, aunque había muchos refugiados belgas o franceses, unos cuantos soldados belgas o franceses y varios marineros, entre ellos algunos oficiales. Los refugiados parecían gente normal del tipo tendero-oficinista, parecían estar bastante bien e iban cargados con sus pertenencias. Una familia llevaba un loro en una jaula enorme. Una refugiada lloraba, o estaba al borde de las lágrimas, pero la mayoría parecían solo confusos por la muchedumbre y la extrañeza general. En la estación de Victoria había una gran multitud y la policía tuvo que contenerla para dejar salir a la calle a los refugiados y a los demás. A los primeros los acogieron en silencio, pero a todos los marineros los vitorearon con entusiasmo. Un oficial de marina con un uniforme que había estado en el agua y parte del equipo de soldado corrió a coger el autobús, sonriendo y llevándose la mano al casco mientras las mujeres gritaban y le daban palmadas en el hombro.
Vi una compañía de infantes de marina que desfilaba por la estación para coger el tren de Chatham. Me impresionaron su porte y su físico, las fuertes pisadas de las botas y el soberbio aspecto de los oficiales; me recordó a 1914, cuando todos los soldados me parecían gigantes.
Los periódicos matutinos afirman que entre cuatro quintas partes y tres cuartas partes de la FEB ya han sido evacuadas. Las fotos, probablemente escogidas o manipuladas, muestran a los hombres en buena forma física y con el equipo casi intacto.
2-6-1940
Es imposible saber cuántos hombres de la FEB han sido repatriados en realidad, pero las cifras proporcionadas por diversos periódicos sugieren que rondan los 150.000 y que el número destacado en Bélgica era de 300.000. No se dice cuántas tropas francesas había con ellos. Varios periódicos dan a entender que tal vez se queden en Dunkerque en lugar de evacuarlos por completo. Eso parece imposible sin destacar allí un gran número de aviones. Pero, si de verdad han sacado a 150.000, tal vez sea posible evacuar a muchos más. Ahora se predice la entrada de Italia en la guerra a partir del 4 de junio, presumiblemente con una oferta de paz como pretexto. […]
[…] Hay mucha expectación general de que pueda producirse un intento de invadir Inglaterra, aunque solo sea como movimiento de distracción, mientras Alemania e Italia terminan de invadir Francia. […] Es evidente que muchos, entre ellos De Valera,15 creen en la posibilidad de un desembarco en Irlanda. Casi nadie lo ha dicho hasta hace unos días, pero estaba claro desde el principio.
En la calle hay las mismas muchedumbres de todos los domingos, cochecitos de niño, clubes ciclistas, gente paseando al perro, grupos de jóvenes ociosos en las esquinas, sin que ningún gesto o comentario dé a entender que esa gente entienda que es probable que nos invadan las próximas semanas, aunque hoy lo dicen todos los periódicos dominicales. La respuesta a las llamadas de evacuación de los niños de Londres ha sido muy escasa. Es evidente que el razonamiento es: «La otra vez no hubo ataques aéreos, así que tampoco los habrá ahora». Sin embargo, esta gente actuará con valor cuando llegue el momento, si se le dice lo que debe hacer.
He aquí un breve análisis de los anuncios en el ejemplar de hoy del People:16
El periódico tiene doce páginas17 y 84 columnas. De ellas, unas 26 ½ (más de ¼) son anuncios. Están repartidos como sigue:
Comida y bebida: 5 ¾ columnas.
Medicinas patentadas: 9 y un tercio.
Tabaco: 1.
Juego: 2 y un tercio.
Ropa: 1 ½.
Anuncios diversos: 6 ¾.
De 9 anuncios de comida y bebida, 6 son de lujos innecesarios. De 29 anuncios de medicinas, 19 son fraudulentos (curas para la calvicie y demás), más o menos nocivos (Sales Kruschen, purgantes biliares), o chantajistas («El estómago de su hijo necesita magnesia»). En el caso de algunas medicinas he concedido el beneficio de la duda. De 14 anuncios diversos, 4 son de jabón, 1 de cosméticos, 1 de un lugar de veraneo y 2 anuncios gubernamentales, entre ellos uno muy grande de deuda pública. Tan solo 3 anuncios del total eran para recaudar fondos para la guerra.
3-6-1940
De una carta de lady Oxford18 al Daily Telegraph, a propósito de la escasez causada por la guerra:
«Como casi todas las casas de Londres están vacías apenas hay recepciones […], en cualquier caso, casi todo el mundo ha tenido que despedir a la cocinera e irse a vivir a un hotel».
Por lo visto, nada hará entender jamás a esta gente que existe el otro 99 por ciento de la población.
6-6-1940
Tanto Borkenau como yo pensábamos que el siguiente ataque de Hitler sería contra Francia y no contra Inglaterra, y resulta que teníamos razón. Borkenau opina que Dunkerque ha demostrado de una vez por todas que los aviones no pueden destruir a los barcos de guerra si estos últimos también cuentan con apoyo aéreo. Las cifras oficiales son 6 destructores y unos 25 barcos de otros tipos perdidos durante la evacuación de 330.000 hombres. El número de hombres evacuados probablemente sea cierto, e incluso si doblásemos el número de barcos perdidos19 no sería tan grande para semejante proeza, teniendo en cuenta que las circunstancias no podían ser más propicias para los aviones.
Borkenau cree que el plan de Hitler es derrotar a Francia y exigir la entrega de la flota como parte de los términos de paz. Después será factible la invasión de Inglaterra con tropas transportadas por mar.
Un enorme anuncio en los lados de un autobús: «PRIMEROS AUXILIOS EN TIEMPO DE GUERRA, CHICLE WRIGLEY’S DA SALUD, FUERZA Y VALOR».
7-6-1940
Aunque se ha prohibido la colocación de los carteles de los periódicos,20 a menudo se ve a los vendedores de periódicos desplegando un cartel. Por lo visto, resucitan y utilizan los antiguos, y los que llevan frases como «Ataques aéreos de la RAF contra Alemania» o «Enormes pérdidas alemanas» pueden utilizarse casi en cualquier ocasión.
8-6-1940
En medio de una batalla espantosa, en la que supongo que mueren a diario miles de personas, uno tiene la impresión de que no hay noticias. Los periódicos vespertinos son idénticos a los matutinos, los matutinos son los mismos que los de la tarde anterior y la radio repite lo que dicen los periódicos. En cuanto a la veracidad de las noticias, probablemente estén ocultando más que mintiendo. Borkenau cree que la radio ha hecho que la guerra sea más sincera y que la única mentira a gran escala hasta el momento ha sido el número de barcos británicos hundidos según los alemanes. Sin duda es descabellado. Hace poco uno de los periódicos vespertinos comentó las cifras dadas por los alemanes y subrayó que, en apenas 10 días, aseguraban haber hundido 25 acorazados, es decir, diez más de los que hemos tenido nunca.
Stephen Spender me dijo no hace mucho: «¿No tienes la impresión de que en cualquier momento de los últimos diez años podías predecir los acontecimientos mejor que el propio gobierno?», y tuve que darle la razón. En parte, es porque no nos dejamos cegar por intereses de clase, etc.; por ejemplo, cualquiera que no tuviese intereses económicos podía reparar a simple vista en el peligro estratégico que suponía para Inglaterra dejar que Alemania e Italia dominaran en España, mientras que muchas personas de derechas, algunas de ellas soldados profesionales, fueron incapaces de entender un hecho tan evidente. Pero creo que la gente como nosotros comprende la situación mejor que los supuestos expertos, no porque tengamos ningún poder para predecir acontecimientos concretos, sino porque tenemos la capacidad de entender el mundo en que vivimos. En cualquier caso, he sabido desde 1931 (Spender dice que lo supo en 1929) que el futuro debía ser catastrófico. No habría podido precisar qué guerras y revoluciones ocurrirían, pero nunca me han sorprendido cuando se han producido. Desde 1934 he intuido que habría una guerra entre Alemania e Inglaterra, y desde 1936 lo he sabido con absoluta certeza.21 Lo notaba en el estómago, y nunca me han engañado ni la cháchara de los pacifistas, por un lado, ni la gente del Frente Popular que fingía temer que Gran Bretaña se estuviese preparando para combatir con Rusia, por el otro. Del mismo modo, horrores como las purgas rusas no me han cogido por sorpresa, porque siempre había tenido la sensación de que —no exactamente así, pero parecidas— eran inherentes al dominio bolchevique. Lo notaba en su literatura.
[…] ¿Quién habría creído hace siete años que Winston Churchill tenía futuro político? Hace un año Cripps22 era el niño malo del Partido Laborista, que lo expulsó e incluso se negó a oír su defensa. Por otra parte, para los conservadores era un rojo peligroso. Ahora es embajador en Moscú, y los periódicos de Beaverbrook han apoyado su nombramiento. Es imposible saber si se trata del hombre adecuado. Si los rusos están dispuestos a ponerse de nuestra parte, probablemente lo sea, pero, si siguen mostrándose hostiles, tal vez habría sido mejor enviar a alguien que no admirase el régimen soviético.
10-6-1940
Acabo de oír, aunque no aparece en los periódicos, que Italia ha declarado la guerra. […] Las tropas aliadas se están retirando de Noruega, la razón alegada es que pueden ser útiles en otra parte y que Narvik, tras su captura, se había vuelto inútil para los alemanes. Pero, de hecho, no la necesitarán hasta el invierno, en cualquier caso no les habría servido de mucho cuando Noruega dejó de ser neutral, y no creo que los Aliados tuviesen tantas tropas en Noruega como para que se notase la diferencia. Probablemente la verdadera razón sea que no quieren perder barcos de guerra.
Esta tarde he recordado con mucha claridad el incidente con el taxista en París en 1936, e iba a escribir sobre él en el diario. Pero estoy tan apesadumbrado que me resulta imposible. Todo se está desintegrando. Me duele estar escribiendo reseñas de libros y demás en estos tiempos, e incluso me irrita que se permitan semejantes pérdidas de tiempo. La entrevista del sábado en el Ministerio de la Guerra podría tener algún resultado si consigo engañar al médico. Si logro alistarme, sé, por analogía con la guerra de España, que dejarán de interesarme los asuntos públicos. Ahora me siento igual que en 1936, cuando los fascistas se aproximaban a Madrid, pero mucho peor. Ya escribiré lo del taxista en otra ocasión.23
12-6-1940
Anoche Eileen y yo dimos un paseo por el Soho para comprobar si los ataques a los comercios italianos, etc., era como habían dicho. Me pareció que los periódicos habían exagerado, pero creo que vimos tres tiendas con la luna del escaparate rota. La mayor parte se habían declarado enseguida «británicos». Gennari’s, la verdulería italiana, estaba cubierta de carteles impresos que decían: «Este establecimiento es totalmente británico». La Spaghetti House, una tienda especializada en comida italiana, se había rebautizado como «Tienda de comida inglesa». Otra tienda decía ser suiza, e incluso un restaurante francés se las daba de británico. Lo interesante es que los carteles debían de estar impresos de antemano para la ocasión. […] Por repulsivos que sean estos ataques a unos inofensivos tenderos italianos, son un fenómeno interesante porque los ingleses, y me refiero a los que serían capaces de saquear una tienda, por lo general no están muy interesados en la política exterior. No creo que se produjese nada semejante durante la guerra de Abisinia y la guerra de España sencillamente no llegó a las masas. Tampoco ha habido ninguna reacción contra los alemanes residentes en Inglaterra hasta hace un mes o dos. La rastrera y fría declaración de guerra por parte de Mussolini en un momento así debe de haber impresionado incluso a la gente que por lo general apenas lee los periódicos.
13-6-1940
Ayer asistí a una conferencia de los LDV24 celebrada en la sala de reuniones del Lord’s. […] La última vez que estuve en el Lord’s debió de ser después del partido entre Eton y Harrow en 1921. En esa época debí de pensar que entrar en el Pavilion sin ser miembro del MCC25 era igual que mearse en el altar, y años después aún pensaba que era un delito por el que podían procesarte.
Reparo en que uno de los carteles de reclutamiento de Pioneros, con un pie pisoteando una esvástica y la leyenda «Aplástala», está copiado de un cartel gubernamental de la guerra de España, o más bien lo que han copiado ha sido la idea. Por supuesto, la han vulgarizado hasta volverla cómica, pero su aparición demuestra al menos que el gobierno empieza a querer aprender.
El candidato comunista en las elecciones parciales de Bow26 obtuvo unos 500 votos. Es un resultado pésimo, aunque los camisas negras a menudo obtienen menos (en un caso, unos 150). Resulta notable porque Bow era el feudo de Lansbury,27 y era de esperar que en él hubiese muchos pacifistas. En todo caso, la participación fue muy baja.
14-6-1940
Los alemanes han llegado a París un día antes de lo previsto. Puede darse por sentado que Hitler irá a visitar Versalles. ¿Por qué no lo minan y lo vuelan por los aires a su llegada? Las tropas españolas han ocupado Tánger, obviamente para dejar que los italianos lo utilicen como base. Conquistar el Marruecos español desde el Marruecos francés probablemente resultaría fácil en estos momentos, y se podría hacer lo mismo en las demás colonias españolas, y establecer a Negrín28 o a alguien como él en un gobierno alternativo, lo cual sería un duro golpe contra Franco. Pero al actual gobierno británico no se le pasaría por la cabeza hacer algo semejante. Uno ya casi ha perdido la capacidad de imaginar que los gobiernos aliados puedan tomar alguna vez la iniciativa.
Siempre que recorro las estaciones de metro me repugnan los anuncios, las caras estúpidas y los colores chillones,29 el esfuerzo frenético por inducir a la gente a malgastar su trabajo y sus cosas, en consumir lujos inútiles o drogas perniciosas. Cuántas de esas tonterías barrerá la guerra si resistimos hasta el verano. La guerra no es más que el reverso de la vida civilizada, su lema es «Mal, sé mi bien»,30 y hay tantos bienes de la vida moderna que en realidad son malos que resulta cuestionable si la guerra causa algún daño.
15-6-1940
Se me acaba de ocurrir que la caída de París probablemente suponga el fin de la Albatross Library.31 En ese caso he perdido 30 libras. Parece increíble que la gente siga concediendo importancia a los contratos a largo plazo, los bonos y las acciones. Lo sensato sería pedir dinero prestado a todo el mundo y comprar cosas necesarias. Hace poco Eileen preguntó por la financiación para comprar una máquina de coser y descubrió que tienen planes a dos años y medio.
P. W.32 contó que Unity Mitford,33 además de intentar pegarse un tiro mientras estaba en Alemania, va a tener un crío. Al oírlo un hombrecillo de cara arrugada, cuyo nombre he olvidado, exclamó: «¡El Führer nunca haría una cosa así!».
16-6-1940
Los periódicos de la mañana dejan bastante claro que, hasta pasadas las elecciones presidenciales, Estados Unidos no hará nada, es decir, no declarará la guerra, que es lo que importa. Y, si Estados Unidos no entra en la guerra, no habrá suficiente control de los negocios o del trabajo para acelerar la producción de armamento. En la última guerra, ese fue el caso, incluso cuando Estados Unidos era uno de los contendientes.
Aún es imposible decidir qué hacer en caso de una conquista alemana de Inglaterra. Lo que no haré es huir, o en todo caso, no más allá de Irlanda, suponiendo que fuese factible. Si la flota sigue intacta y es posible continuar la guerra desde América y los Dominios, hay que hacer lo posible por seguir vivo, si hace falta en un campo de concentración. Si Estados Unidos se pliega también a la conquista, no queda otra posibilidad que morir luchando, pero hay que morir luchando y tener la satisfacción de matar antes a alguien.
Ayer hablé con M.,34 uno de los judíos de mi sección de los LDV, y le pregunté si cuando pase la crisis actual se produciría una revuelta en el Partido Conservador contra Churchill y un intento por volver a bajar los salarios y demás. Respondió que en ese caso habría una revolución, «o al menos eso esperaba». M. es fabricante y supongo que bastante adinerado.
17-6-1940
Los franceses se han rendido. Era de prever tras el parte de anoche y, de hecho, desde que fracasaron en la defensa de París, el único sitio donde habría sido posible detener a los tanques alemanes. Estratégicamente, todo depende de la flota francesa, de la que todavía no se tienen noticias. […]
Hay mucha agitación a propósito de la rendición francesa, y en todas partes se oye a la gente hablar de eso. La frase típica es: «Gracias a Dios, tenemos la Armada». Un soldado escocés medio borracho, con medallas de la última guerra, hizo un discurso patriótico en un vagón del metro que a los demás pasajeros pareció gustarles. La gente se abalanzaba de tal modo sobre los periódicos vespertinos que tuve que hacer cuatro intentos antes de conseguir uno.
Hoy en día, cuando escribo una reseña, me siento ante la máquina y la escribo de un tirón. Hasta hace poco, de hecho hasta hace seis meses, nunca lo había hecho y habría dicho que era incapaz. Casi todo lo que escribía lo escribía al menos dos veces, y los libros tres (algunos pasajes hasta cinco o diez). No es que haya adquirido facilidad, sino que me da igual con tal de pasar la inspección y ganar un poco de dinero. Es un deterioro causado directamente por la guerra.
Gran gentío en Canada House, donde fui a hacer averiguaciones, pues G.35 está considerando enviar a su hijo a Canadá. Aparte de las madres, no dejan marcharse a nadie entre los 16 y los 60 años, evidentemente por miedo al pánico.
20-6-1940
Fui a las oficinas del [New Statesman]36 a averiguar qué postura habían adoptado sobre la defensa nacional. C.,37 que es quien manda ahora, estaba en contra de la idea de «armar al pueblo» y dijo que los peligros superaban a las posibles ventajas. Si una fuerza invasora alemana se encuentra con civiles armados podría llevar a cabo tales atrocidades que asustaran a la gente y les animase a rendirse. Dijo que era arriesgado contar con que la gente corriente actuase con valentía y puso el ejemplo de una especie de motín en Glasgow cuando un tanque entró en la ciudad y todo el mundo huyó del modo más cobarde. No obstante, las circunstancias eran distintas porque la gente estaba desarmada y, como ocurre siempre en las luchas internas, sabía que luchaba con la soga al cuello. […] C. afirmó que, en su opinión, Churchill, aunque hasta cierto punto sea un buen tipo, es incapaz de hacer lo necesario para convertir esto en una guerra revolucionaria, por eso protegió a Chamberlain & Co., y dudó al implicar a toda la nación en la contienda. Por supuesto, no creo que Churchill vea las cosas desde nuestro punto de vista, pero tampoco que retroceda antes de dar cualquier paso (por ejemplo, la equiparación de ingresos, o la independencia de la India) que considere necesario para ganar la guerra. Claro que es posible que en la sesión secreta de hoy se consiga lo suficiente para echar de una vez a Chamberlain & Co. Le pregunté a C. si creía que había alguna esperanza y respondió que ninguna. No obstante, recuerdo que el día que los británicos empezaron a evacuar Namsos38 pregunté a Bevan y Strauss,39 que acababan de volver de la Cámara, qué esperanza había de derribar a Chamberlain, y también respondieron que ninguna. Sin embargo, una semana después se constituyó un nuevo gobierno.40
La creencia en la traición directa del alto mando se ha extendido mucho, lo suficiente para que sea peligrosa. […] Personalmente creo que esa traición consciente se da solo en el elemento profascista de la aristocracia y quizá en el alto mando militar. Por supuesto, el sabotaje inconsciente y la estupidez que nos han llevado a esta situación, por ejemplo, la forma tan idiota en que se manejó lo de Italia y España, es otra cuestión. R. H.41 dice que los soldados repatriados de Dunkerque se quejan de la conducta de los oficiales, afirman que se fueron en coche y los dejaron con el agua al cuello, etc., etc. Son las cosas que se dicen siempre después de una derrota, y puede que sea cierto o no. Solo se podría demostrar comparando las listas de víctimas, si es que llegan a publicarse. Pero no es tan malo que se digan esas cosas, siempre y cuando no se produzca una desbandada por el pánico, por la absoluta necesidad de establecer todo según una nueva base social. En los nuevos ejércitos, entre los oficiales predominará la gente de clase media; así ocurría ya, por ejemplo, en las milicias españolas, pero de lo que se trata es de «modernizar»42 el ejército. Lo mismo puede decirse de los LDV. Con la tensión de la emergencia, lo modernizaremos si tenemos tiempo, pero el tiempo es de crucial importancia.
Ayer se me ocurrió una cosa: ¿por qué Inglaterra, que tiene uno de los ejércitos más pequeños del mundo, tiene tantos coroneles retirados?
Reparo en que todos los intelectuales «de izquierdas» a los que veo creen que si Hitler llega a invadirnos se tomará la molestia de fusilar a la gente como nosotros y tendrá largas listas de indeseables. C.43 afirma que hay en marcha medidas para destruir todos los registros policiales (seguro que todos tenemos uno) de Scotland Yard.44 ¡Vana esperanza! La policía es precisamente la que acudiría a Hitler en cuanto estuviese segura de que había ganado. En fin, si resistimos unos meses, dentro de un año veremos una milicia roja alojándose en el Ritz,45 y no me sorprendería demasiado que Churchill o Lloyd George estuviesen al frente.
No dejo de pensar en mi isla en las Hébridas,46 que supongo que nunca poseeré ni llegaré a ver. Compton Mackenzie dice que la mayoría están deshabitadas incluso ahora (hay 500 y normalmente solo están habitadas el 10 por ciento), y que casi todas tienen agua, un poco de tierra cultivable y cabras que viven allí. Según R. H., una mujer que arrendó una isla en las Hébridas para escapar de los ataques aéreos fue la primera víctima por un bombardeo de la guerra. La RAF soltó allí una bomba por error. Buena historia, si es cierta.
El primer ataque aéreo de importancia en Gran Bretaña se produjo anteanoche. Hubo catorce muertos y se dice que derribaron siete aviones alemanes. Los periódicos incluyen fotografías de los restos de tres aviones, así que es posible que sea cierto.
21-6-1940
Sin verdaderas noticias. Veo en el periódico de ayer que han elegido a Chiappe47 presidente del Consejo Municipal de París, presumiblemente bajo presión alemana. Se acabaron las pretensiones de que Hitler es amigo de las clases trabajadoras, enemigo de la plutocracia, etc.
Ayer, primer día de instrucción de nuestro pelotón de los LDV. Fueron verdaderamente admirables, solo 3 o 4 (de unos 60 hombres) no habían sido soldados. Algunos oficiales que, según creo, habían ido a burlarse se quedaron muy impresionados.
22-6-1940
Todavía sin verdaderas noticias de los términos impuestos a Francia por Alemania. Se dice que son «tan complejos» que requieren una larga discusión. Supongo que hay que suponer que lo que está ocurriendo en realidad es que los alemanes, por un lado, y Pétain48 & Co., por el otro, están intentando negociar con mucho esfuerzo una fórmula que lleve a rendirse a los dirigentes franceses en las colonias y a la armada. En realidad, Hitler no puede lograrlo si no es por mediación del gobierno francés. […] Creo que nos hemos apresurado al dar por sentado que Hitler invadirá ahora Inglaterra; de hecho, es un movimiento tan esperado que casi podría deducirse que no lo hará. […] Yo en su lugar atravesaría España, conquistaría Gibraltar y barrería Egipto y el norte de África. Si los británicos tienen una fuerza de, digamos, un cuarto de millón de hombres, lo mejor sería trasladarlos al Marruecos francés, invadir el Marruecos español por sorpresa y enarbolar la bandera republicana. Las demás colonias españolas podrían conquistarse sin gran dificultad. Por desgracia, no hay la menor esperanza de que suceda algo semejante.
Al parecer, los comunistas están volviendo a una posición antinazi. Esta mañana he recogido un panfleto que denunciaba la «traición» a Francia de Pétain & Co., aunque hace una semana o dos esta gente era casi abiertamente proalemana.
24-6-1940
Las condiciones del armisticio alemán son las que era de esperar. […] Lo interesante es ver hasta qué punto se están desmoronando el honor y las lealtades tradicionales. Pétain, irónicamente, es el creador (en Verdún) de la frase «Ils ne passeront pas», convertida desde entonces en un eslogan antifascista. Hace veinte años solo, un extremista de izquierdas o un pacifista radical habría firmado un armisticio semejante, e incluso entonces habría despertado recelos. Hoy los que están cambiando de bando en plena contienda son los patriotas profesionales. A Pétain, Laval,49 Flandin50 & Co. la guerra debe de haberles parecido una absurda lucha intestina en el momento en que el verdadero enemigo espera para golpearte. […] Por tanto, es casi seguro que en Inglaterra haya gente en las altas esferas que se esté preparando para una traición parecida, y mientras, por ejemplo –––– ocupe el cargo ––––, no es seguro que no triunfen, incluso aunque no llegue a producirse la invasión de Inglaterra. El lado bueno es que ya nadie puede creer que Hitler sea amigo de los pobres. Quienes están deseando pactar con él son los banqueros, los generales, los obispos, los reyes, los grandes industriales, etc., etc. […] Hitler es el líder de un terrible contraataque de la clase capitalista, que se está constituyendo en una vasta corporación que sigue conservando el poder sobre la clase obrera, aun a costa de perder algunos de sus privilegios. Llegado el momento de oponerse a un ataque así, cualquiera que pertenezca a la clase capitalista debe ser traidor, al menos en parte, y estará dispuesto a cometer las indignidades más atroces antes que ofrecer una verdadera resistencia. […] Se mire como se mire, ya sea desde el punto de vista estratégico o considerando los detalles más nimios de la defensa local, está claro que cualquier lucha real equivale a la revolución. Es evidente que Churchill no se ha dado cuenta o no lo aceptará, así que tendrá que marcharse. Pero que se vaya a tiempo de impedir la conquista de Inglaterra depende de lo rápido que la gente comprenda el meollo de la cuestión. Temo que no actúen hasta que sea demasiado tarde.
Estratégicamente, todo depende de que resistamos hasta el invierno. […] Para entonces, con enormes ejércitos de ocupación en todas partes, una escasez casi segura de alimentos y la dificultad de obligar a trabajar a las poblaciones conquistadas, Hitler se encontrará por fuerza en una situación difícil. Será interesante comprobar si legaliza el Partido Comunista Francés e intenta utilizarlo contra la clase trabajadora en el norte de Francia igual que ha usado a Pétain contra la clase reaccionaria.
Si se produce la invasión y fracasa, todo irá bien y tendremos un gobierno de izquierdas y un movimiento decidido contra la clase gobernante. Creo, no obstante, que la gente se equivoca si cree que Rusia sería más amistosa con nosotros si tuviésemos un gobierno revolucionario. Después de lo de España, no puedo sino pensar que Rusia, es decir, Stalin, se opondrá a cualquier país donde se esté produciendo una verdadera revolución. Estarían moviéndose en direcciones opuestas. Una revolución empieza con la difusión de las ideas de libertad, igualdad, etc. Luego llega la aparición de una oligarquía tan interesada en conservar sus privilegios como cualquier otra clase gobernante. Semejante oligarquía debe ser necesariamente hostil a cualquier revolución que, por fuerza, habrá de recuperar las ideas de libertad e igualdad. El News Chronicle de esta mañana anuncia que en el Ejército Rojo se ha reinstaurado el saludo a los mandos superiores. Un ejército revolucionario empezaría aboliendo el saludo, y esa minucia es sintomática de toda la situación. Aunque es probable que los saludos y demás sean necesarios.
Se han dado órdenes a los LDV de que entreguen todos los revólveres a la policía, pues el ejército los necesita. Aferrarse a armas inútiles, como los revólveres, cuando los alemanes tienen fusiles ametralladores, es típico del ejército británico, pero creo que la verdadera razón de semejante orden es impedir que las armas lleguen a las manos «equivocadas».
Tanto E[ileen] como G.51 insisten en que debería emigrar a Canadá si ocurre lo peor, para seguir vivo y dedicarme a la propaganda. Iré si tengo alguna función, por ejemplo, si el gobierno se trasladara a Canadá y yo tuviese algún trabajo, pero no como refugiado, ni como periodista expatriado que grita desde la seguridad de la distancia. Ya tenemos demasiados de esos «antifascistas» exiliados. Es mejor morir, en caso necesario, y tal vez como propaganda la propia muerte consiga más que emigrar y vivir de la caridad ajena. No es que quiera morir; tengo muchas cosas por las que vivir, a pesar de mi mala salud y de no tener hijos.
Otro panfleto gubernamental esta mañana, sobre el modo de tratar a las víctimas de los ataques aéreos. Los panfletos están mejorando su tono y su lenguaje, y las emisiones radiofónicas también, sobre todo las de Duff Cooper, que de hecho son ideales para cualquiera que esté viviendo con 5 libras a la semana. Pero sigue sin haber nada en un lenguaje verdaderamente popular, nada capaz de conmover a la clase obrera más pobre o que sea siquiera medianamente inteligible. La gente mejor educada no comprende lo poco que impresionan las palabras abstractas a la gente normal. Cuando Acland estaba enviando su asnal «Manifiesto del hombre sencillo» (escrito por él y firmado en la línea de puntos por «hombres sencillos» elegidos por él) me contó que los observadores populares rechazaron el primer borrador tras dárselo a leer a unos obreros y comprobar que causaba graves malentendidos. […] El primer indicio de que está pasando algo en Inglaterra será la desaparición de esa horrorosa voz engolada de la radio. Observándolos en los bares, he reparado en que los obreros solo prestan atención a la radio cuando se cuela un poco de lenguaje popular. E[ileen], no obstante, opina, y creo que no le falta razón, que la gente sin educación a menudo se conmueve con un discurso en lenguaje solemne que en realidad no llegan a entender pero les parece impresionante. Por ejemplo, la señora A.52 se impresiona con los discursos de Churchill, aunque no los entienda palabra por palabra.
25-6-1940
Anoche hubo un aviso de ataque aéreo a eso de la 1 a.m. En Londres fue una falsa alarma, pero es evidente que se produjo un ataque en alguna parte. Nos levantamos y nos vestimos, pero no fuimos al refugio. Es lo que hizo todo el mundo: levantarse y quedarse charlando, por absurdo que parezca. Pero es natural que uno se levante al oír las sirenas, y luego, a falta de explosiones u otros estímulos, se sienta avergonzado de ir al refugio.
Ayer vi en uno de los periódicos que están repartiendo máscaras antigás en Estados Unidos, aunque la gente tiene que pagarlas. Lo más probable es que las máscaras sean inútiles para la población civil en Inglaterra y en Estados Unidos lo son casi con toda seguridad. El reparto no es más que un gesto de solidaridad nacional, el primer paso antes de ponerse el uniforme. En cuanto empezó la guerra, llevar o no una máscara antigás adquirió tintes políticos y sociales. Los primeros días, a la gente como yo que nos negamos a llevarla nos miraban por la calle y se daba por sentado que éramos de «izquierdas». Luego se perdió la costumbre y los que las llevaban eran tipos ultraprecavidos, gente que paga sus impuestos y vive en barrios residenciales. Con las malas noticias, el hábito ha revivido y yo diría que ahora las lleva un 20 por ciento de la gente. Pero aún te miran si la llevas sin ir de uniforme. Hasta que se produzcan los grandes bombardeos y la gente repare en que los alemanes no utilizan gas, el porcentaje de los que carguen con ellas será probablemente un buen índice de la impresión que las noticias sobre la guerra están causando en la opinión pública.
Esta tarde he ido a la oficina de reclutamiento para apuntarme a los Home Service Battalions. Tengo que volver el viernes para pasar el examen médico, pero como son para hombres entre los 30 y los 50 años, supongo que el nivel debe de ser bajo. El hombre que me ha apuntado, etc., era el típico imbécil, un excombatiente con medallas de la última guerra que apenas sabía escribir. Al escribir las mayúsculas, más de una vez las escribió del revés.
27-6-1940
Por lo visto, anteanoche, al producirse el aviso de ataque aéreo, muchos londinenses se despertaron con la señal de todo despejado, pensaron que era la alarma y fueron a los refugios y se quedaron allí hasta la mañana siguiente esperando la señal para salir. Eso después de diez meses de guerra y de Dios sabe cuántas explicaciones de las precauciones que hay que tomar ante un ataque aéreo.
El hecho de que el gobierno en esta ocasión no haya tenido que hacer una campaña de reclutamiento ha amortiguado la propaganda. […] Lo más sorprendente es la ausencia de carteles propagandísticos de ningún tipo acerca de la lucha contra el fascismo, etc. Ojalá alguien enseñara al MOI53 los carteles utilizados en la guerra de España, si me apuras incluso los de Franco. Pero ¿cómo va a alzar esta gente a la nación contra el fascismo cuando ellos mismos eran subjetivamente profascistas y estaban dorándole la píldora a Mussolini casi hasta el momento en que Italia entró en guerra? Butler,54 en respuesta a unas preguntas sobre la ocupación española de Tánger, ha dicho que el gobierno de S. M. «da por buena la palabra» del gobierno español de que lo han hecho para preservar la neutralidad de Tánger: eso después de las manifestaciones falangistas en Madrid para celebrar la «conquista» de Tánger. […] Los periódicos matutinos publican un «desmentido» de que Hoare esté preguntando en Madrid por un armisticio. O sea, que lo está haciendo. La pregunta clave es cómo librarnos de esta gente en las próximas semanas, antes de que sea demasiado tarde.
La traición inconsciente de la clase gobernante británica en lo que es en efecto una guerra de clases es demasiado evidente para que valga la pena mencionarlo. Lo difícil es saber qué parte de esa traición es deliberada. […] L. M.,55 que conoce o al menos ha visto a esa gente, dice que, con excepciones individuales como Churchill, la aristocracia británica está corrompida hasta el tuétano, carece del patriotismo más elemental y solo le preocupa mantener su nivel de vida. Afirma que tienen conciencia de clase y saben perfectamente que sus intereses coinciden con los de los ricos de cualquier otro lugar. Afirma que la posible caída de Mussolini siempre les ha parecido una pesadilla. Hasta ahora, las predicciones que hizo Myers a propósito de la guerra el mismo día que empezó han sido muy exactas. Dijo que no ocurriría nada hasta que pasara el invierno, que tratarían a Italia con mucho tacto y que de pronto se volverían contra nosotros, y que el objetivo de Alemania sería imponer un gobierno títere en Inglaterra con el que Hitler pudiera gobernar Gran Bretaña sin que la gente se diera cuenta. […] En lo único que se equivocó Myers es al pensar, como hice yo, que Rusia continuaría colaborando con Alemania, algo que tal vez no suceda. Pero es probable que los rusos no pensaran que Francia caería tan deprisa. Pétain & Co. están intentando llevar a cabo la misma traición contra Rusia que Rusia urdió contra Inglaterra. Lo interesante es que, en la época del pacto germano-ruso casi todo el mundo dio por sentado que era ventajoso para Rusia y que Stalin se las había arreglado para «parar» a Hitler, aunque bastaba echar un vistazo a cualquier mapa para ver que no era así. En Europa occidental el comunismo y el extremismo de izquierdas se han convertido casi totalmente en una forma de masturbación. Personas sin el menor poder de influir en los acontecimientos se consuelan fingiendo que están controlándolos. Desde la perspectiva comunista, nada importa tanto como convencerse a uno mismo de que Rusia está al mando. Ahora resulta dudoso que los rusos hayan hecho otra cosa que ganar un poco de tiempo con el pacto, aunque se las hayan arreglado mucho mejor que nosotros en Munich. Puede que, después de todo, Inglaterra y la URSS se vean obligadas a aliarse, en lo que sería un ejemplo interesante de cómo el interés supera un intenso odio ideológico.
The New Leader56 habla ahora de la «traición» de Pétain & Co. y la «lucha de los obreros» contra Hitler. Es de presumir que apoyarían la resistencia de los obreros si Hitler invadiese Inglaterra. ¿Y con qué combatirán los obreros? Con armas. Sin embargo el ILP clama al mismo tiempo por el sabotaje en las fábricas de armamento. Esta gente vive casi por completo en una fantasía masturbatoria, condicionada por el hecho de que nada de lo que digan o hagan tendrá la menor influencia en los acontecimientos, ni siquiera en la producción de un simple cartucho.
28-6-1940
Me siento muy deprimido por el cauce que están tomando las cosas. Esta mañana he ido a pasar el examen médico y me han rechazado, tengo el grado C, con el que no aceptan a nadie en ningún cuerpo. […] Qué espantosa falta de imaginación la del sistema, incapaz de encontrar utilidad a un hombre que se halla por debajo del nivel físico medio pero no es un enfermo. Un ejército necesita una inmensa cantidad de trabajo burocrático, y la mayoría lo lleva a cabo gente sana y medio analfabeta. […] Podría disculparse al gobierno por no utilizar a la intelligentsia, que, en conjunto, es políticamente poco de fiar, si estuviese intentando movilizar a la mano de obra de la nación para que dejase de fabricar cosas innecesarias y se dedicase al trabajo productivo. Basta con salir a la calle para ver que eso no es lo que está sucediendo
Hoy los rusos han entrado en Besarabia. La noticia no ha despertado prácticamente ningún interés, y los escasos comentarios que he oído eran de tibia aprobación o al menos no se oponían. Compárese con la intensa ira popular ante la invasión de Finlandia. No creo que la diferencia se deba a la percepción de que Finlandia y Rumanía sean premisas distintas. Probablemente sea por lo desesperado de nuestra situación y por la idea de que ese movimiento podría avergonzar a Hitler, y creo que así será, aunque es evidente que cuenta con todos sus parabienes.
29-6-1940
El gobierno británico ha reconocido a De Gaulle,57 pero al parecer de una manera equívoca, es decir, no ha declarado que no reconocerá el gobierno de Pétain.
Algo muy esperanzador es que la prensa en nuestro bando conserva su independencia […] Aunque eso conlleve la dificultad implícita de la «libertad» de prensa, que depende de intereses creados y (a través de los anunciantes) de productos innecesarios. Los periódicos que resistirían a una traición no pueden oponerse con firmeza a la producción de esos productos cuando viven de los anuncios de medias de seda y chocolatinas.
30-6-1940
Esta tarde, desfile en Regent’s Park58 de los LDV de toda la «zona», es decir, 12 pelotones teóricamente de 60 hombres cada uno (en realidad, unos pocos menos). Sobre todo excombatientes y, si dejamos a un lado el pésimo aspecto que tienen siempre los hombres cuando hacen la instrucción vestidos de paisano, no están tan mal. Cerca de un 25 por ciento son de clase obrera. Si hay ese porcentaje en la zona de Regent’s Park, en otras será mucho más alto. Lo que ignoro todavía es si se ha producido la tendencia de evitar reclutar contingentes de los LDV en los barrios muy pobres donde los mandos tendrían que ser de clase obrera. En la actualidad, la organización está en un estado anómalo y confuso que ofrece muchas posibilidades. La gente está organizando espontáneamente grupos de defensa local y es probable que estén fabricando granadas de mano caseras. No cabe duda de que las clases altas están atemorizadas por estas tendencias. […] El general que presidió el desfile era el típico imbécil senil, en realidad decrépito, y pronunció uno de los discursos menos inspirados que he oído. Los hombres, no obstante, estaban dispuestos a dejarse inspirar. Vítores al oír la noticia de que por fin han llegado los fusiles.
Ayer la noticia de la muerte de Balbo59 estaba en los carteles cuando C.,60 los M.61 y yo pasamos por la calle. C. y yo nos alegramos, C. Contó cómo Balbo y sus amigos habían subido al jefe de los senussi en un avión y lo habían arrojado al vacío, y ni siquiera los M. (que son pacifistas convencidos) parecían muy disgustados. E[ileen] también estaba encantada. Por la noche (me quedé a dormir en Crooms Hill)62 encontramos un ratón que se había caído en el fregadero y no podía subir por las paredes. Intentamos construir una especie de escalera con cajas de jabón en polvo y demás por donde pudiera trepar, pero estaba tan aterrorizado que se ocultó debajo de la tira de plomo del borde del fregadero y no se movió ni siquiera cuando lo dejamos solo media hora o así. Al final, E[ileen] lo cogió con cuidado con la mano y lo dejó marchar. Son cosas sin importancia, […] pero cuando recuerdo lo mucho que me afectó el desastre del Thetis,63 hasta el punto de quitarme el apetito; creo que uno de los efectos más terribles de la guerra es alegrarse de oír que han hundido un submarino enemigo.
1-7-1940
Los periódicos se han reducido hoy a 6 páginas, es decir, a 3 hojas.64 La letra ha disminuido de tamaño. Un análisis a grandes rasgos del News Chronicle de hoy: 6 páginas = 48 columnas. De ellas (sin contar los anuncios pequeños que hay junto a los titulares en la primera página), 15 columnas o casi un tercio son anuncios. Cerca de 1 ½ columnas están dedicadas a ofertas de empleo, etc., pero la mayoría de los anuncios son de bienes de consumo más o menos inútiles. Las columnas financieras también se mezclan con los anuncios; es probable que algunos de los informes sobre juntas directivas y demás los paguen las propias empresas.
El Express de hoy tiene 6 páginas = 42 columnas, de las cuales 12 son anuncios.
En todos los periódicos de hoy hay rumores de que a Balbo lo han eliminado los suyos, como en el caso del general Von Fritsch.65 Hoy en día cuando alguna persona eminente muere en combate se plantea inevitablemente esta cuestión. En la guerra española están los casos de Durruti y el general Mola.66 El rumor sobre Balbo se basa en la afirmación de la RAF de que no tienen constancia del enfrentamiento en el que supuestamente ha muerto Balbo. Si es mentira, y es posible que lo sea, se trataría de uno de los mejores golpes de la propaganda británica hasta el momento.
3-7-1940
En todas partes predomina una especie de desesperación entre los intelectuales por el fracaso del gobierno a la hora de actuar y por que tantos incompetentes y profascistas continúen en los puestos de mando. Cada vez cunde más la impresión de que lo único que enderezaría la situación sería una invasión fracasada; y a eso se une el temor creciente de que Hitler no intentará la invasión, sino que se centrará en África y Oriente Próximo.
5-7-1940
La casi total ausencia de víctimas británicas en el ataque contra los barcos de guerra franceses en Orán67 deja bastante claro que los marineros franceses deben de haberse negado a disparar los cañones, o que lo han hecho sin demasiado entusiasmo. […] A pesar de todo el jaleo en los periódicos sobre «la flota francesa fuera de combate», etc., etc., parece, a juzgar por la lista de barcos, que no tienen en cuenta la mitad de la armada francesa y desde luego solo la mitad de los submarinos. Pero los periódicos no dicen cuántos han caído ya en manos alemanas o italianas, ni cuántos se encuentran todavía en alta mar. […] El tremendo estallido de rabia en la radio alemana (si los informes son correctos, exhortando al pueblo inglés a que ahorque a Churchill en Trafalgar Square) demuestra lo acertado de esta acción.
10-7-1940
Han inutilizado el acorazado francés Richelieu, que estaba amarrado en el puerto de Dakar.68 Pero no se ha hecho ningún movimiento para capturar los puertos franceses de África occidental, que sin duda no tienen guarniciones muy numerosas. […] Según Vernon Bartlett,69 los alemanes se disponen a hacer una propuesta de paz en los términos que yo había augurado, es decir, que Inglaterra deje de intervenir en Europa pero conserve el imperio, y que el gobierno de Churchill dimita y sea sustituido por otro aceptable para Hitler. La presunción es que en Inglaterra hay una facción deseosa de aceptar estas condiciones, y sin duda se ha formado un gobierno en la sombra. Parece casi increíble que alguien pueda imaginar que la gente toleraría un apaño así, a menos que haya combatido y se encuentre en un callejón sin salida. […] Al duque de Windsor70 lo han enviado como gobernador a las Bahamas, en la práctica una sentencia de destierro. […] El libro que acaba de publicar Gollancz, Guilty Men, la típica acusación de los presentes en Munich, se está vendiendo como rosquillas. Según Time, los comunistas estadounidenses trabajan codo con codo con los nazis de allí para impedir que las armas de Estados Unidos lleguen a Inglaterra. Es difícil saber con cuánta libertad cuentan en cada caso los comunistas. Hasta hace muy poco, daba la impresión de que con ninguna. No obstante, en los últimos tiempos han seguido políticas contradictorias en diversos países. Es posible que se les permita abandonar la «línea oficial» cuando aferrarse estrictamente a ella equivalga a su desaparición.
16-7-1940
Llevamos varios días sin verdaderas noticias, excepto la rendición parcial del gobierno británico ante Japón, es decir, el acuerdo para dejar de enviar pertrechos de guerra por Birmania durante un tiempo. No obstante, no es tan definitivo como para que no pueda revocarlo un próximo gobierno. F.71 cree que es el último esfuerzo del gobierno (o, lo que es lo mismo, el último esfuerzo de quienes tienen inversiones en Hong Kong, etc.) para apaciguar a Japón, antes de verse obligados a apoyar a China. Tal vez lo sea. Pero vaya un modo de hacer las cosas: no llevar a cabo un solo acto decente hasta que no te quede otro remedio y el resto del mundo haya dejado de creer en que tus motivos puedan ser honrados.
W.72 dice que la intelligentsia londinense de izquierdas es hoy totalmente derrotista, considera desesperada la situación y está deseando que se produzca la rendición. Qué fácil debería haber sido prever, al oír las bravatas del Frente Popular, que se vendrían abajo en cuanto las cosas se torcieran de verdad.
22-7-1940
Seguimos sin verdaderas noticias desde hace días. El principal acontecimiento del momento es la conferencia panamericana, que acaba de empezar, y la absorción por Rusia de los Estados Bálticos, que debe de ser una medida contra Alemania. La mujer de Cripps y sus hijas se mudan a Moscú, así que es evidente que cuenta con quedarse mucho tiempo. Se dice que España está importando grandes cantidades de petróleo, evidentemente para los alemanes, sin que se lo impidamos. Hoy hay mucha música celestial en el News Chronicle a propósito de la noticia de que Franco no quiere entrar en la guerra, que intenta oponerse a la influencia alemana, etc., etc. […] Será exactamente como he dicho. Franco fingirá ser probritánico, lo cual se utilizará como excusa para permitir las importaciones, y al final se unirá al bando alemán.
25-7-1940
Sin noticias […] Varias personas que enviaron a sus hijos a Canadá empiezan a lamentarlo.73 Las víctimas mortales de los ataques aéreos del mes pasado ascendieron a unas 340. De ser cierto, es un número considerablemente menor que las muertes en la carretera del mismo período. […] Los LDV, que se supone que cuentan ya con 1.300.000 hombres, ha dejado de reclutar gente y ha pasado a llamarse la Home Guard. Circula el rumor de que quienes ejercen de suboficiales serán reemplazados por hombres del ejército regular. Eso parece indicar o bien que las autoridades empiezan a tomar a los LDV por una fuerza de combate, o que les temen.
Ahora se rumorea que Lloyd George74 es el Pétain potencial de Inglaterra. […] La prensa italiana también lo afirma y dice que la prueba es el silencio de L. G. Por supuesto resulta fácil imaginar a L. G. desempeñando ese papel por puro rencor y celos porque no le han dado ningún cargo, pero mucho menos fácil imaginarlo con la camarilla tory que favorecería semejante apaño.
Cuando voy por la calle me paso todo el tiempo mirando las ventanas y pensando cuál de ellas sería mejor para instalar un nido de ametralladoras. D.75 dice que a él le ocurre lo mismo.
28-7-1940
Esta noche he visto una garza volando sobre Baker Street. Aunque eso no es tan improbable como lo que vi hace una o dos semanas: un cernícalo cazando un gorrión en mitad del Lord’s Cricket Ground. Supongo que es posible que la guerra, y la disminución del tráfico, aumenten el número de aves que viven en el centro de Londres.
El hombrecillo cuyo nombre siempre se me olvida conocía a Joyce,76 del partido fascista escindido, conocido por lord Ja Ja. Dice que Joyce odiaba a Mosley77 con toda su alma y hablaba de él con un lenguaje que no se puede reproducir. Teniendo en cuenta que Mosley es el principal partidario de Hitler en Inglaterra, resulta interesante que utilizara a Joyce y no a uno de los hombres de Mosley. Eso coincide con lo que decía Borkenau de que Hitler no quiere que exista un partido fascista demasiado fuerte en Inglaterra.78 Evidentemente, el motivo siempre es dividir e incluso dividir a los que dividen. La prensa alemana está atacando al gobierno de Pétain, no está muy claro con qué motivo, y lo mismo están haciendo elementos de la prensa francesa bajo control alemán. Doriot,79 claro, es uno de los primeros. Me llevé una sorpresa cuando el Sunday Times afirmó también que los alemanes en París están utilizando a Bergery.80 Aunque lo acepto con precauciones, pues sé cómo la derecha y la izquierda oficiales mienten sobre los partidos pequeños disidentes de izquierdas.
8-8-1940
El ataque italiano contra Egipto, o más bien contra la Somalilandia británica, ha empezado. Aún no hay verdaderas noticias, pero los periódicos insinúan que es imposible conservar Somalilandia con las tropas que tenemos allí. El punto más importante es Perim, cuya pérdida cerraría en la práctica el mar Rojo.
H. G. Wells81 conoce bien a Churchill y dice que es un buen hombre, no un mercenario y ni siquiera un arribista. Siempre ha vivido «como un comisario ruso», «requisa» sus coches, etc., pero el dinero no le interesa. Sin embargo [H. G. Wells], dice que Churchill tiene la capacidad de cerrar los ojos ante los hechos y tiene la debilidad de no querer defraudar a sus amigos personales, lo que explica que no haya destituido a determinadas personas. [Wells] ya ha montado un buen escándalo a propósito de la persecución que sufren los refugiados. Considera que el centro de todos los sabotajes es el Ministerio de la Guerra. Cree que el encarcelamiento de los refugiados antifascistas es un ejemplo consciente de sabotaje debido a que algunas de esas personas están en contacto con los movimientos clandestinos en Europa y podrían en un momento promover una revolución «bolchevique», que, desde el punto de vista de la clase gobernante, es mucho peor que la derrota. Dice que lord Swinton,82 es el verdadero culpable. Le pregunté si creía que era una acción consciente por parte de lord [Swinton], pues decidir eso es siempre lo más difícil. Respondió que creía que lord [Swinton] sabe perfectamente lo que hace.
Esta noche he asistido a una conferencia con diapositivas de un oficial que había estado en la campaña de Dunkerque. Fue pésima. Dice que los belgas combatieron bien y que no fue cierto que se rindieran sin previo aviso (en realidad avisaron tres días antes), pero habló muy mal de los franceses. Tenía una fotografía de un regimiento de zuavos huyendo a la desbandada después de saquear unas casas; en la acera había un hombre totalmente borracho.
9-8-1940
Nuestra situación financiera se está volviendo totalmente insostenible. […] He escrito una larga carta a los del servicio de impuestos83 explicándoles que la guerra casi me ha privado de mi medio de vida y al mismo tiempo el gobierno se ha negado a darme un trabajo. El hecho verdaderamente relevante para un escritor, la imposibilidad de escribir libros en mitad de esta pesadilla, no tiene peso oficial. […] No siento el menor escrúpulo hacia el gobierno y si pudiera no pagaría impuestos. Sin embargo, daría mi vida por Inglaterra sin dudarlo, si lo considerase necesario. Nadie es patriótico con los impuestos.
Los últimos días no ha habido verdaderas noticias. Solo combates aéreos, en los que, si los informes son ciertos, los británicos causan muchas bajas. Ojalá pudiese hablar con algún oficial de la RAF y hacerme una idea de si son o no fiables.84
16-8-1940
Está claro que las cosas van mal en Somalilandia, que es el flanco del ataque contra Egipto. Enormes batallas aéreas sobre el Canal, con, si las noticias se acercan a la verdad, grandes pérdidas para los alemanes. Por ejemplo, ayer se dijo que habían sido derribados 145 aviones. […] A los habitantes del centro de Londres no les vendría mal que se produjese un ataque para aprender cómo comportarse. De momento, todo el mundo actúa de la manera más absurda, sin que se tome otra precaución que la suspensión del transporte público. Los primeros quince segundos se produce una gran alarma, se oyen silbatos y gritos de que los niños vuelvan a sus casas, luego la gente empieza a congregarse en las calles y mira expectante al cielo. Por lo visto, a la gente le avergüenza ir de día a los refugios si no oye caer las bombas.
El martes y el miércoles pasamos dos días estupendos en Wallington. Sin periódicos y sin aludir a la guerra. Estaban segando la avena y sacamos a Marx los dos días para cazar conejos, y Marx resultó ser más rápido de lo que pensábamos. Me trajo recuerdos de mi infancia, tal vez sea la última vez que disfruto de ese tipo de vida.
19-8-1940
Una característica de los ataques aéreos es la extrema credulidad de casi todos sobre los daños causados en lugares lejanos. George M.85 llegó hace poco de Newcastle, que todo el mundo cree que ha sido machacado, y nos dijo que los daños apenas son significativos. Por su parte, pensaba que Londres estaría reducido a escombros y lo primero que preguntó fue «si lo habíamos pasado muy mal». Es fácil entender que gente que vive en sitios tan lejanos como Estados Unidos crea que Londres está en llamas, que en Inglaterra escasea la comida, etc., etc. Y al mismo tiempo, hace pensar que nuestros propios ataques contra Alemania occidental deben de haber sido mucho menos dañinos de lo que se dice.
20-8-1940
Los periódicos están intentando poner buena cara ante la retirada de Somalilandia, que no obstante es una grave derrota; la primera pérdida de territorio británico en varios siglos. […] Es una lástima que los periódicos (o en todo caso, el News Chronicle, el único que he visto hoy) insistan tanto en decir que es una buena noticia. Podría haber sido el inicio de otra agitación que habría servido para sacar a más inútiles del gobierno.
Quejas entre los Home Guards, ahora que los ataques aéreos se vuelven más comunes, porque los centinelas no tienen cascos de acero. Explicaciones del general Macnamara, que nos dice que al ejército regular le faltan todavía 300.000 cascos, y eso después de casi un año de contienda.
22-8-1940
La prensa de Beaverbrook, a diferencia de los titulares que he visto en otros periódicos, parece estar dando a entender que el asesinato de Trotski86 lo ha llevado a cabo la GPU. De hecho, el Evening Standard de hoy incluye varios artículos sobre Trotski y no habla de esa posibilidad. Sin duda, siguen con la mirada puesta en Rusia y quieren aplacar a los rusos a toda costa, a pesar de las caricaturas de Low.87 Por debajo de eso puede haber muchas maniobras más sutiles. Los responsables de la actual política prorrusa del Standard sin duda son lo bastante listos para comprender que el apoyo al Frente Popular no es el verdadero modo de garantizar una alianza con Rusia. Pero también saben que la masa izquierdista en Inglaterra sigue dando por descontado que el modo de atraer a Rusia a nuestro lado es mediante una política antifascista decidida. Es curioso que siempre atribuya motivos tan tortuosos a los demás, cuando yo no soy precisamente muy astuto y me cuesta recurrir a métodos indirectos incluso cuando comprendo que son necesarios.
Hoy he visto en Portman Square un cabriolé de cuatro ruedas en bastante buen estado, con un buen caballo y un cochero al estilo de antes de 1914.
23-8-1940
Esta mañana ha habido una alarma de ataque aéreo a eso de las 3 a.m. Me he levantado, he visto la hora, me he sentido incapaz de hacer nada y he vuelto a acostarme. Se habla de reformar el sistema de alarmas y más vale que lo hagan si quieren evitar que cada aviso cueste miles de libras en tiempo malgastado, sueño perdido, etc. El hecho de que ahora las alarmas suenen en una zona muy extensa cuando los aviones alemanes solo están operando en parte de ella, no solo implica despertar innecesariamente a la gente o hacerles dejar el trabajo, sino que está contribuyendo a crear la impresión de que las alarmas siempre son falsas, lo cual es evidente que resulta muy peligroso.
Me han dado mi uniforme de la Home Guard, después de 2 meses y medio.
Anoche asistí a una conferencia del general ––––––––,88 que está al mando de casi un cuarto de millón de hombres. Dijo que lleva 41 años en el ejército. Vivió la campaña de Flandes y sin duda fue limogé89 por incompetente. Se explayó diciendo que la Home Guard es una fuerza defensiva estática, y añadió con desprecio y subrayando sus palabras que no veía la menor utilidad en nuestros ejercicios para ponernos a cubierto, «arrastrar la barriga por el suelo», etc., etc, claramente una pulla contra el centro de instrucción de Osterley Park.90 Nuestra labor, afirmó, era morir en nuestro puesto. Insistió mucho en el uso de la bayoneta, y dio a entender que pronto se introducirían los rangos militares, los saludos, etc. […] Esos carcamales, tan claramente estúpidos y seniles, degenerados en todo menos en el valor físico, son ante todo patéticos y no inspirarían más que lástima si no los llevásemos colgados del cuello como piedras de molino. La actitud en esas arengas de los soldados rasos —tan deseosos de mostrarse entusiastas y tan dispuestos a vitorearles y reírles las gracias, y al mismo tiempo conscientes de que algo no acaba de encajar— siempre me ha parecido conmovedora. Ha llegado el momento de que alguien suba al estrado y les diga que están perdiendo el tiempo, que estamos perdiendo la guerra y quién tiene la culpa, para que se rebelen y echen a esos carcamales al cubo de la basura. Cuando los veo escuchar las charlas de esos borricos, siempre recuerdo el pasaje de Los cuadernos de notas de Samuel Butler sobre un ternero al que vio comiendo estiércol.91 No acababa de decidirse si le gustaba o no y lo único que necesitaba era una vaca que le diese una cornada para que recordase de por vida que el estiércol no se come.
Ayer pensé en cómo se las va a arreglar el Estado soviético sin Trotski. ¡O los comunistas! Lo más probable es que tengan que inventar un sustituto.
26-8-1940
(Greenwich.) El ataque aéreo del día 24 fue, que yo sepa, la primera incursión verdadera contra Londres, es decir, el primero en el que he oído caer las bombas. Estábamos en la puerta principal cuando bombardearon los muelles de East India. En los periódicos dominicales no se alude a los daños sufridos en los muelles, así que es evidente que ocultan los ataques contra los objetivos de importancia. […] Hizo mucho ruido, pero no resultó demasiado alarmante y no pareció que la tierra temblase, por lo que no deben de ser bombas muy grandes. Recuerdo las dos bombas que lanzaron cerca de Huesca cuando yo estaba en el hospital de Monflorite. La primera, que cayó a unos cuatro kilómetros, produjo un ruido espantoso que estremeció las casas e hizo que nos levantáramos de la cama asustados. Aquella debió de ser una bomba de 2.000 libras92 y las de ahora deben de ser de 500 libras.
Tendrán que hacer algo cuanto antes acerca de la localización de las alarmas. Ahora millones de personas se despiertan o dejan de trabajar cada vez que un avión sobrevuela cualquier parte de Londres.
29-8-1940
Las alarmas aéreas de las últimas tres noches han sumado unas 16-18 horas en total. […] Está muy claro que estos bombardeos nocturnos solo sirven para molestar, y, mientras se dé por supuesto que al oír la sirena todo el mundo tiene que correr a los refugios, bastará con que Hitler envíe media docena de aviones cada vez para interrumpir el trabajo y privar a la gente del sueño de manera indefinida. No obstante, la idea ya está empezando a cambiar. […] Por primera vez en veinte años he oído a cobradores del autobús perder los nervios y ser groseros con los pasajeros. Por ejemplo, la otra noche, una voz surgida de la oscuridad: «¿Quién es el cobrador, señora, usted o yo?». Me recordó al final de la pasada guerra. […] E[ileen] y yo hemos prestado muy poca atención a los bombardeos y yo tenía la sincera impresión de que solo me preocupaba la desorganización, etc., que causan.93 Sin embargo, esta mañana, cuando descansaba unas horas como hago siempre que vuelvo de guardia, he tenido una pesadilla muy desagradable en la que caían unas bombas muy cerca y me moría de miedo. Lo he comparado con el sueño que tuve al final de mi estancia en España, en el que estaba en un ribazo sin protección y a mi alrededor caían granadas de mortero.
31-8-1940
Los ataques aéreos, cerca de media docena cada 24 horas, se están convirtiendo en una auténtica molestia. Se está extendiendo rápidamente la opinión de que no hay que hacer caso a no ser que se sepa que son a gran escala y ocurran en la zona donde te encuentres. De la gente que pasea por Regent’s Park, yo diría que al menos la mitad no presta atención a los ataques aéreos. […] Anoche, justo cuando íbamos a acostarnos, se oyó una explosión bastante fuerte. Luego nos despertó un enorme estallido, causado, según dijeron, por una bomba caída en Maida Vale.94 E[ileen] y yo comentamos que había sido muy ruidosa y volvimos a dormirnos; con la vaga impresión de oír los disparos de los cañones antiaéreos, volví mentalmente a España, a una de esas noches en las que tenías buena paja para dormir, los pies secos, varias horas de descanso por delante y el sonido de los cañones antiaéreos a lo lejos, que actúa como un soporífero, siempre que esté lo bastante lejos.
1-9-1940
Hace poco he comprado una gorra militar. […] Por lo visto, apenas hay gorras por encima de la talla 7. Está claro que quieren que los soldados tengan poca cabeza. Esto encaja con el comentario que le hizo un oficial a R. R.95 en París cuando quiso alistarse en el ejército: «Por Dios, no creerá que queremos hombres inteligentes en la línea del frente, ¿verdad?». Todos los uniformes de la Home Guard tienen veinte pulgadas de cuello. […] En todas partes empieza a haber tiendas donde se venden camisas caqui «aptas para la Home Guard». Exactamente igual que en Barcelona, los primeros días, cuando estaba de moda pertenecer a la milicia.
3-9-1940
Ayer hablé con la señora C.,96 que ha vuelto hace poco de Cardiff. Los bombardeos allí han sido casi continuos hasta que por fin se tomó la decisión de que el trabajo en los muelles debía continuar con bombardeos o sin ellos. Casi inmediatamente después, un avión alemán se las arregló para soltar una bomba justo en la bodega del barco, y, según la señora C., hubo que «sacar en cubos» los restos mortales de siete hombres que trabajaban allí. Después se produjo una huelga en los muelles y volvió a adoptarse la medida de acudir a los refugios. Esas son las cosas que no llegan a los periódicos. Ahora se dice en todas partes que el número de víctimas de los últimos bombardeos, por ejemplo, en Ramsgate, se ha reducido al mínimo, lo que sulfura a la gente de la zona, pues no les gusta leer que no habido «apenas daños» cuando han muerto 100 personas, etc., etc. Me interesaría ver las cifras de víctimas de este mes, es decir, de agosto. Mi impresión es que si fuesen unos 2.000 al mes dirían la verdad, pero que a partir de ahí las cifras estarían maquilladas.97
Michael98 calcula que en su fábrica de ropa, un negocio pequeño regentado por una sola persona, el tiempo perdido por los ataques aéreos le cuesta 50 libras a la semana.
7-9-1940
Las alarmas de ataque aéreo se han vuelto lo bastante frecuentes, y duran lo suficiente, para que la gente olvide si la alarma está o no en vigor en cada momento o si ha sonado ya la señal de todo despejado. El ruido de las bombas y los antiaéreos, excepto cuando suena muy cerca (probablemente a menos de dos millas) se acepta como sonido de fondo para dormir o conversar. Todavía no he oído explotar ninguna bomba con ese estallido que hace que te sientas personalmente implicado.
Según el discurso de Churchill, el número de fallecidos en los ataques aéreos en el mes de agosto asciende a 1.075. Aunque sea cierto, es probable que sea una enorme subestimación, pues incluye solo a las víctimas civiles. El secretismo oficial con respecto a los ataques aéreos es extraordinario. Los periódicos de hoy informan de que cayó una bomba en «el centro de Londres». Resulta imposible averiguar en qué plaza fue, aunque miles de personas deben de saberlo.
10-9-1940
No puedo escribir mucho de la locura de los últimos días. No es tanto que los bombardeos sean preocupantes en sí mismos como que la desorganización del tráfico, la frecuente dificultad para telefonear, las tiendas cerradas cada vez que se produce un ataque, etc., etc., combinadas con la necesidad de continuar con el trabajo normal, fatigan y convierten la vida en un constante esfuerzo por recobrar el tiempo perdido. Incluyo unas notas sobre las bombas, etc.:
No he visto ningún cráter que tenga más de unos doce pies de profundidad. Uno que había enfrente de la casa de Greenwich tenía solo (nota interrumpida por un ataque aéreo, continúo el 11-9-1940) el tamaño de los que hacían en España los obuses de 15 centímetros. En general el ruido es impresionante, pero no tan estremecedor como el de las bombas que vi caer en Huesca. Dejando aparte las bombas «ensordecedoras», he oído a menudo el silbido de una bomba —calculo que para oírlo hay que estar como mucho a una milla— y luego una explosión no muy ruidosa. En conjunto deduzco que están empleando bombas pequeñas. Las que causaron casi todos los destrozos en la antigua carretera de Kent tuvieron un efecto curiosamente limitado. A menudo una casita quedaba reducida a un montón de cascotes y la de al lado apenas sufría ningún daño. Lo mismo ocurre con las bombas incendiarias, que a veces queman por completo el interior de una casa y dejan la fachada casi intacta.
Las bombas de acción retardada son una auténtica molestia, aunque por lo visto se les da bien localizarlas y evacuar a los vecinos antes de que exploten. En todo el sur de Londres hay grupos de gente desconsolada que vaga por ahí con hatos y maletas, gente que se ha quedado sin casa, o, más frecuentemente, a la que las autoridades han echado a la calle por culpa de una bomba sin estallar.
Daños notables hasta el momento: enormes incendios en los muelles el 7 y el 8-9-1940, en Cheapside el 9-9-1940. El Banco de Inglaterra apenas sufrió daños (un cráter a unos quince pies de la pared). Pequeños desperfectos en el Colegio Naval de Greenwich. Muchos destrozos en Holborn. Una bomba cayó en un almacén de Marylebone.99 El cine de Madame Tussaud destruido. Muchos incendios de importancia, muchas tuberías de gas y cables eléctricos destrozados, numerosos desvíos en el tráfico por carretera, los puentes de Londres y Westminster estuvieron varios días inutilizables, y las vías férreas sufrieron daños suficientes para causar retrasos durante un día o dos. Alcanzaron una central eléctrica en el sur de Londres y los tranvías estuvieron medio día sin funcionar. Dicen que hay graves daños en Woolwich,100 y, a juzgar por la columna de llamas y humo, el 7-9-1940 debieron de alcanzar uno o más de los grandes depósitos de combustible del estuario del Támesis. El reparto de la leche y el correo se retrasan un poco, los periódicos por lo general salen unas horas tarde, todos los teatros (excepto el Criterion,101 que es subterráneo) cerraron el 10-9-1940, y creo que los cines también.
Anoche pasamos casi toda la noche en el refugio público, llevados allí por el silbido constante y el estallido cercano de las bombas a intervalos de un cuarto de hora. Horribles incomodidades por culpa del hacinamiento, aunque el lugar estaba bien acondicionado, con ventiladores y luz eléctrica. La gente, sobre todo los obreros de más edad, se quejaba amargamente de lo duros que estaban los asientos y lo larga que se hacía la noche, pero no oí conversaciones derrotistas […] Ahora se ve gente con mantas haciendo cola al caer el sol a la puerta de los refugios. Los primeros en entrar cogen sitio en el suelo y deben de dormir razonablemente bien. Dejando aparte los ataques aéreos, las horas de los bombardeos son por lo general de 8 p.m. hasta 4.30 a.m., es decir, desde la caída del sol hasta poco antes del amanecer.
Diría que 3 meses de ataques aéreos continuados con la misma intensidad que estas últimas 4 noches bastarían para hundir la moral de cualquiera. Pero es dudoso que nadie pueda mantener bombardeos a una escala semejante durante 3 meses, sobre todo si él también los está sufriendo.
12-9-1940
En cuanto empezaron en serio los ataques aéreos se hizo evidente que la gente estaba mucho más dispuesta que antes a hablar con desconocidos por la calle. […] Esta mañana he conocido a un joven de unos veinte años con un mono de faena sucio, tal vez un mecánico de algún garaje. Hablaba con amargura y en tono derrotista de la guerra, y estaba horrorizado por los destrozos que había visto en el sur de Londres. Dijo que Churchill había visitado el área bombardeada cerca de Elephant102 y, al llegar a un sitio donde habían destruido 20 de 22 casas, observó que «no era para tanto». El joven: «Si me lo llega a decir a mí, le retuerzo el puñetero cuello». Era pesimista acerca de la guerra, pensaba que Hitler vencería y reduciría Londres al mismo estado que Varsovia. Habló amargamente de la gente que se ha quedado sin casa en el sur de la ciudad y se mostró de acuerdo conmigo cuando dije que deberían requisar las casas vacías del West End para alojarlos. Pensaba que todas las guerras se libran para beneficiar a los ricos, aunque estuvo de acuerdo conmigo en que esta culminaría probablemente en una revolución. Pese a todo, no le faltaba patriotismo. Una de sus quejas era que había intentado alistarse en la Air Force cuatro veces en los últimos seis meses y lo habían rechazado.
Anoche y esta noche han estado probando el nuevo sistema de mantener una cortina de fuego antiaéreo continua, por lo visto disparando a ciegas o guiados solo por el sonido, aunque supongo que debe de haber alguna especie de detector de sonido que calcula la altura a la que deben estallar los proyectiles. […] El ruido es ensordecedor y casi constante, pero no me importa porque sé que se trata de fuego amigo. Me quedé en casa de S.103 con una batería disparando en la plaza a breves intervalos toda la noche. Dormí bastante bien, allí no se oían bombas.
Según cuenta todo el mundo, los estragos en el East End y el sur de Londres son terribles. […] El discurso que pronunció anoche Churchill aludió muy en serio al peligro de una invasión inminente. Si de verdad va a producirse la invasión y no se trata de una maniobra de distracción, la idea es, o bien eliminar nuestras bases aéreas en la costa sur, tras lo cual podrían bombardear con suma facilidad las defensas terrestres y causar toda la confusión posible en Londres y sus comunicaciones con el sur, o atraer nuestras fuerzas de defensa hacia el sur antes de atacar Escocia o posiblemente Irlanda.
Entretanto, nuestro pelotón de Home Guards, después de 3 meses y medio, tiene más o menos 1 fusil por cada 6 hombres, ninguna otra arma excepto bombas incendiarias y tal vez un uniforme por cada 4 hombres. Al final se han opuesto a dejar que los hombres se lleven los fusiles a casa.104 Están todos almacenados en el mismo sitio, donde una bomba podría destruirlos cualquier noche.
14-9-1940
Se dice que la primera noche que entró en funcionamiento la cortina de fuego antiaéreo,105 que fue en la que hubo un fuego más intenso, se dispararon 500.000 proyectiles, o lo que es lo mismo, si calculamos un coste medio de 5 libras por proyectil, unos 2 ½ millones de libras. Pero es dinero bien gastado si se tienen en cuenta los efectos en la moral.
15-9-1940
Esta mañana he visto por primera vez derribar un avión. Cayó despacio de entre las nubes, con el morro por delante, exactamente igual que un chorlito cuando le pegan un tiro. Gran alborozo entre los espectadores, interrumpido de vez en cuando por la pregunta: «¿Seguro que es alemán?». Las informaciones son tan contradictorias, y hay tantos tipos de aviones, que nadie sabe siquiera cuáles son los aviones alemanes y cuáles los nuestros. Mi única forma de saberlo es que, si veo un bombardero sobrevolando, debe de ser alemán, mientras que si es un caza debe de ser nuestro.
17-9-1940
Anoche hubo bombardeos en esta zona hasta eso de las 11 p.m. […] Estuve hablando en el recibidor de la casa con dos jóvenes y una chica que los acompañaba. La actitud psicológica de los tres era interesante. Estaban muy asustados y no les importaba reconocerlo, admitieron que les temblaban las rodillas, etc., y sin embargo al mismo tiempo estaban emocionados e interesados, salían a la calle entre explosión y explosión para ver lo que ocurría y recoger fragmentos de metralla. Después estuve en la salita reforzada de la señora C., con la señora C., su hija, la criada y tres chicas jóvenes que se alojan también allí. Todas las mujeres, excepto la criada, chillaban al unísono, se abrazaban y se tapaban la cara, cada vez que caía una bomba, pero en los intervalos entre las explosiones se comportaban con normalidad y charlaban animadamente. El perro se acurrucaba intranquilo, consciente de que pasaba algo. A Marx le ocurre lo mismo durante los bombardeos, se agazapa inquieto. No obstante, algunos perros se vuelven agresivos durante los bombardeos y ha habido que sacrificarlos. Aquí cuentan, y E[ileen] dice lo mismo de Greenwich, que todos los perros del parque corren a casa en cuanto oyen la sirena.
Ayer, mientras me estaban cortando el pelo en la City, le pregunté al barbero si seguía trabajando durante los bombardeos. Respondió que sí. Quise saber si también lo hacía cuando estaba afeitando a alguien. Oh, sí, seguía como si tal cosa. Añadió que algún día caería alguna bomba lo bastante cerca como para sobresaltarle y le rebanaría media cara a alguien.
Luego me abordó un hombre, diría que una especie de viajante de comercio, de gesto agrio, mientras esperaba el autobús. Empezó a divagar diciendo que él y su mujer iban a marcharse de Londres, que tenía los nervios destrozados y sufría de problemas de estómago, etc., etc. Ignoro si habrá muchos como él. […] Por supuesto, se ha producido un gran éxodo del East End y todas las noches se producen emigraciones masivas a los sitios donde hay suficiente espacio en los refugios. Se va extendiendo la práctica de comprar un billete de segunda y pasar la noche en una de las estaciones de metro más profundas, por ejemplo, Piccadilly. […] Toda la gente con quien he hablado coincide en que las casas vacías y amuebladas del West End deberían utilizarse para realojar a los que se han quedado sin hogar, pero supongo que los cerdos ricos todavía tienen suficiente influencia para impedirlo. El otro día, 50 personas del East End, encabezados por algunos concejales, entraron en el Savoy y exigieron que les dejasen utilizar el refugio antiaéreo. La dirección no consiguió expulsarlos hasta que concluyó el bombardeo y se marcharon voluntariamente. Al ver cómo siguen comportándose los ricos, en lo que manifiestamente se está convirtiendo en una guerra revolucionaria, piensa uno en San Petersburgo en 1916.
(Noche.) Es casi imposible escribir con este estruendo tan infernal. (Acaba de irse la luz. Por suerte, tengo velas.) Hay tantas calles (ya ha vuelto la luz) cerradas con cuerdas en el barrio por culpa de las bombas sin explotar, que llegar a casa desde Baker Street, digamos unas 300 yardas, es como encontrar el camino hasta el centro de un laberinto.
21-9-1940
Han pasado varios días sin que pudiese comprar un cuaderno para continuar este diario porque tres de las cuatro papelerías del vecindario están acordonadas debido a bombas sin explotar.
Rasgos habituales de estos tiempos: cristales rotos pulcramente barridos, montones de cascotes, olor a escapes de gas y grupos de curiosos esperando tras los cordones de seguridad.
Ayer, a la entrada de una calle cercana, había una pequeña multitud y un voluntario del Servicio de Precaución ante Ataques Aéreos con un casco de acero negro. Un estruendo espantoso, con una gigantesca nube de polvo, etc. El hombre del casco negro sale corriendo en dirección a su cuartel general, donde otro con un casco blanco sale mordisqueando pan con mantequilla.
El hombre del casco negro: «Dorset Square, señor».
El hombre del casco blanco: «Ok». (Hace una marca en su cuaderno.)
Gente corriente deambula por las calles tras ser evacuada de sus casas por culpa de las bombas de acción retardada. Ayer dos chicas muy elegantes, aunque con la cara muy sucia, me pararon por la calle: «Disculpe, señor, ¿podría indicarnos dónde nos encontramos?».
A pesar de todo hay vastas áreas de Londres que siguen funcionando casi con total normalidad, en las que la gente pasa el día como si tal cosa sin pararse a pensar en la noche que les espera, igual que los animales, que son incapaces de prever el futuro y se contentan con tener un poco de comida y un rincón soleado.
24-9-1940
Ayer en Oxford Street, desde Oxford Circus hasta Marble Arch, no había ningún tráfico, y solo unos cuantos peatones bajo el sol poniente que brillaba sobre la calle vacía y se reflejaba en los innumerables fragmentos de cristal roto A la puerta de John Lewis,106 había apilados varios maniquíes de escayola, tan sonrosados y realistas que desde no muy lejos parecían un montón de cadáveres. Recuerdo la misma imagen en Barcelona, aunque allí eran santos de escayola de las iglesias profanadas.
Se habla mucho de si se oiría una bomba (es decir, su silbido) que fuese a caerte encima. Todo gira en torno a si la bomba viaja más rápido que el sonido. […] Una cosa que he deducido, creo que correctamente, es que cuanto más lejos cae la bomba, más largo es el silbido. Por tanto, al oír un silbido corto es cuando hay que ponerse a cubierto. Creo que es el mismo principio que se usa para protegerse de los obuses, aunque en ese caso uno parece saberlo por instinto.
Los aviones vuelven y vuelven cada pocos minutos. Es como cuando, en un país oriental, crees haber matado el último mosquito de la mosquitera, y en cuanto apagas la luz empieza a zumbar otro.
27-9-1940
El News Chronicle de hoy es totalmente derrotista, y no me extraña después de las noticias de ayer sobre Dakar.107 Aunque tengo la sensación de que el News Chronicle lo habría sido de todos modos y se pondrá en cabeza en cuanto nos ofrezcan unos términos de paz aceptables. No tiene una política clara ni el menor sentido de la responsabilidad, solo un disgusto tradicional por la clase gobernante británica, que se basa en último extremo en la fe no conformista. No hacen más que dar la matraca igual que el New Statesman, etc. Seguro que todos se hunden en cuanto la situación se vuelva insoportable por culpa de la guerra.
Anoche cayeron muchas bombas, aunque creo que ninguna a menos de media milla de casa. El ruido que produce la caída de la bomba es sorprendente. El edificio entero se estremece y los objetos que hay sobre la mesa tiemblan. Por supuesto, ahora están lanzando bombas muy grandes. Se dice que la que no llegó a explotar en Regent’s Park es «del tamaño de un buzón de Correos». Casi todas las noches se va la luz en algún momento, no de pronto, como cuando hay un corte eléctrico, sino apagándose poco a poco y volviendo al cabo de unos cinco minutos. Nadie parece saber por qué se atenúa la luz cuando cae una bomba cerca.
15-10-1940
Escribo esto en Wallington, pues llevo unos quince días enfermo con una infección en el brazo. Pocas noticias, es decir, solo asuntos de importancia internacional; nada que me haya afectado mucho personalmente.
Ahora hay 11 niños evacuados en Wallington (llegaron 12, pero uno se escapó y tuvieron que enviarlo de vuelta a casa). Vienen del East End. Una niñita de Stepney nos contó que han bombardeado siete veces la casa de su abuelo. Parecen muy buenos y se están adaptando bastante bien. No obstante, en algunos barrios ha habido quejas. Por ejemplo, del niño de siete años que se aloja con la señora ––––––: «Está hecho un diablillo. Se mea en la cama y se lo hace en los pantalones. Si estuviese a mi cargo se lo restregaría por las narices, menudo diablillo».
Corren rumores sobre el número de judíos en Baldock. ––––108 asegura que los judíos predominan claramente entre quienes se refugian en los túneles del metro. Tengo que intentar comprobarlo.
Este año la cosecha de patatas ha sido muy buena, a pesar del tiempo seco, y menos mal.
19-10-1940
Qué depresión tan indescriptible encender el fuego todas las mañanas con periódicos de hace un año, y entrever los titulares optimistas mientras se elevan convertidos en humo.
21-10-1940
A propósito de los anuncios en las estaciones del metro, «Sé un hombre», etc. (pidiendo a los hombres con buena salud que no busquen refugio allí y que dejen sitio a las mujeres y los niños), D.109 cuenta que circula una broma por Londres que dice que fue un error imprimir los carteles en inglés.
Priestley,110 cuyos programas radiofónicos nocturnos eran propaganda socialista, ha sido eliminado de las ondas, evidentemente a instancias del Partido Conservador. […] Es como si la pandilla de Margesson111 estuviese escenificando su retorno.
25-10-1940
La otra noche me dediqué a observar a las multitudes que se refugian en las estaciones de Chancery Lane, Oxford Circus y Baker Street. No todos son judíos, pero creo que hay una proporción mayor de la que uno vería normalmente entre una muchedumbre semejante. Lo malo de los judíos es que no solo se hacen notar, sino que se esfuerzan en conseguirlo. Una espantosa mujer judía, que parecía la caricatura de una judía en una tira cómica, se apeó en Oxford Circus propinando golpes a todos los que se interponían en su camino. Me recordó a los viejos tiempos en el metro de París.
Me sorprende descubrir que D., que es de opiniones decididamente izquierdistas, se inclina a compartir el actual rechazo contra los judíos. Afirma que los judíos de los círculos financieros se están volviendo partidarios de Hitler, o se preparan para hacerlo. Suena casi increíble, pero según D., siempre admiran a quienes les maltratan. Mi opinión es que cualquier judío, me refiero a cualquier judío europeo, preferiría el sistema social de Hitler al nuestro, si no fuese porque los persigue. Y lo mismo puede decirse de casi todos los centroeuropeos, por ejemplo, los refugiados. Recurren a Inglaterra como refugio, pero no pueden evitar sentir por ella el más profundo desprecio. Se les nota en los ojos, aunque no lo digan de manera clara. La realidad es que la perspectiva insular y la continental son completamente incompatibles.
Según F.,112 es bastante cierto que los extranjeros se asustan más que los ingleses durante los bombardeos. No es su guerra y, por tanto, no tienen nada que los anime. Creo que eso explica también el hecho —estoy casi seguro de que lo es, aunque quede mal decirlo— de que los obreros se asusten más que la gente de clase media.
Qué desesperanza inspiran los inminentes acontecimientos en Francia, África, Siria y España, tener la sensación de poder prever lo que va a ocurrir y ser incapaz de impedirlo, aparte de tener la absoluta certeza de que un gobierno británico no puede actuar de modo que sea el primero en recibir el golpe. Los ataques aéreos han sido mucho menos intensos estos últimos días.
16-11-1940
Nunca pensé que viviría lo suficiente para sentir indiferencia ante los cañonazos, pero así es.
23-11-1940
Antes de ayer almorcé con H. P., director de –––––––.113 H. P. es pesimista acerca de la guerra. Cree que no hay respuesta al Nuevo Orden,114 es decir, que este gobierno es incapaz de articular una respuesta, y que sería fácil convencer a la gente de aquí y de Estados Unidos de que lo aceptasen. Le pregunté si la gente no repararía en que cualquier oferta de paz en esos términos sería una trampa. H. P.: «Y un cuerno, yo mismo podría disfrazarlo de tal modo que creerían que se trata de la mayor victoria en la historia mundial, podría hacer que se lo tragasen». Es verdad, claro. Todo depende de cómo se le digan las cosas a la gente. Mientras nuestros propios periódicos no hagan el trabajo sucio, se mostrarán indiferentes a los cantos de sirena de Europa. No obstante, H. P. está convencido de que –––––115 & Co. se preparan para venderse. Parece que aunque ––––––116 no está sometido a la censura, han advertido a todos los periódicos de que no publiquen interpretaciones de la política gubernamental respecto a España. Hace unas semanas Duff Cooper117 reunió a los corresponsales de prensa y les dio «su palabra de honor» de que «las cosas iban muy bien en España». Lo más que puede decirse es que la palabra de honor de Duff Cooper vale más que la de Hoare.
H. P. afirma que, tras la caída de Francia, se celebró una reunión del gobierno para decidir si continuar la guerra o negociar la paz. El resultado fue de 50-50 excepto por un voto de calidad, que, según H. P., fue el de Chamberlain. De ser cierto, me pregunto si alguna vez se hará público. Podría decirse que fue el último acto público de Chamberlain, pobre hombre.
Un sonido característico de la guerra en invierno: el tintineo musical de las gotas de lluvia sobre el casco de acero.
28-11-1940
Ayer comí con C.,118 director de France. […] Para mi sorpresa, estaba de muy buen humor y no llegó con una lista de agravios. Esperaba que un refugiado francés se quejase constantemente de la comida, etc. No obstante, C. conoce bien Inglaterra y ya ha vivido aquí antes.
Asegura que hay mucha más resistencia de lo que la gente cree, tanto en la Francia ocupada como en la no ocupada. La prensa lo oculta, sin duda por nuestras relaciones con Vichy. Dice que cuando se produjo el hundimiento de Francia ningún europeo imaginó que Inglaterra seguiría combatiendo, y que en general tampoco lo pensaron los estadounidenses. Es bastante anglófilo y cree que la monarquía es una gran ventaja para Inglaterra. Según él, ha sido uno de los principales factores que han impedido el establecimiento del fascismo. Considera que la abdicación de Eduardo VIII se produjo por las conocidas conexiones fascistas de la señora S.119 […] El hecho es que, en conjunto, los antifascistas ingleses apoyaban a Eduardo, pero C. repite sin duda lo que se decía en el continente.
C. fue jefe de prensa durante el gobierno de Laval.120 En 1935, Laval le dijo que Inglaterra era «pura apariencia» y que Italia era un país verdaderamente fuerte, por lo que Francia debía romper con Inglaterra y aliarse con Italia. Al volver de la firma del pacto franco-ruso afirmó que Stalin era el hombre más poderoso de Europa. Las profecías de Laval no parecen haberse cumplido, pese a su gran inteligencia.
Noticias totalmente contradictorias de testigos presenciales acerca de los daños sufridos en Coventry.121 Parece imposible averiguar la verdad sobre un bombardeo desde la distancia. Cuando aquí pasamos una noche tranquila, la gente se intranquiliza convencida de que en las ciudades industriales deben de estar pasándolo mal. En el fondo todo el mundo cree que en Londres nos hemos acostumbrado y en otros sitios la moral es menos fiable.
1-12-1940
El cabrón de Chiappe122 ya es fiambre. Alborozo general, como cuando murió Balbo.123 Al menos esta guerra está acabando con unos cuantos fascistas.
8-12-1940
Anteanoche participé en una emisión radiofónica.124 […] Conocí a un polaco que acababa de huir de Polonia por una ruta clandestina que no quiso revelar. […] Contó que, en el cerco de Varsovia, sufrieron daños el 93 por ciento de las casas y cerca de un 25 por ciento fueron demolidas. Se interrumpieron todos los servicios, electricidad, agua, etc., y hacia el final la gente no tenía cómo protegerse de los aviones ni, peor todavía, de la artillería. Describió a gente que corría a arrancar trozos de carne de un caballo al que había matado una bomba, salía huyendo cuando se reanudaba el bombardeo y volvía a abalanzarse sobre el cadáver. Cuando Varsovia quedó incomunicada, la gente resistió pensando que los ingleses los ayudarían; hubo rumores de que había un ejército inglés en Danzig, etc., etc. […]
Desde hace una semana se ha extendido el rumor de que la noticia publicada por los periódicos de que el gobernador italiano de Albania se había suicidado se debió a un error de imprenta.
Durante la peor época de los bombardeos, cuando todo el mundo estaba medio desquiciado, no tanto por las bombas como por la falta de sueño, las llamadas de teléfono interrumpidas, la dificultad de las comunicaciones, etc., etc., constantemente acudían a mi imaginación fragmentos de poesía absurda. Nunca eran más que uno o dos versos y la tendencia cesó cuando disminuyó la frecuencia de los bombardeos; he aquí algún que otro ejemplo:
Un viejo campesino rumano
que vivía en Mornington Crescent
y
La llave no entra, el timbre no suena,
pero todos en pie a entonar el Dios salve al Rey125
y
Cuando el topógrafo del municipio se posa
en su poste, su palo o su rama.
29-12-1940
Tomado de un reportaje periodístico (no irónico) sobre un bombardeo: «Las bombas caían como el maná».
1941
2-1-1941
La reacción de la derecha está en pleno auge, y la entrada de Margesson en el gobierno es sin duda la capitalización de la victoria de Wavell en Egipto. Resulta cómico que, justo cuando llegaron las noticias de Sidi Barrani, apareciera en Horizon la reseña que escribí hace unos meses sobre el libro de Wavell sobre la vida de Allenby. En la reseña decía que, ya que Wavell desempeñaba un puesto de mando de tanta importancia, el principal interés del libro era la luz que arrojaba sobre su capacidad intelectual, y daba a entender que no me parecía gran cosa. Así que la broma se ha vuelto contra mí, aunque Dios sabe que me alegro de haberme equivocado.126
La palabra blitz se emplea ahora en todas partes para referirse a cualquier ataque contra cualquier cosa. Recuerda al uso que se hacía de strafe en la última guerra. Blitz todavía no se utiliza como verbo, aunque no creo que tarde.127
22-1-1941
––––––128 está convencido, y puede que tenga razón, de que se subestima mucho el peligro de ese tinglado de la Convención del Pueblo129 y que habría que combatirla en lugar de pasarla por alto. Afirma que hay miles de personas ingenuas que se dejan engañar por su atractivo programa y no reparan en que se trata de una maniobra derrotista concebida para ayudar a Hitler. Citó una carta del deán de Canterbury130 que decía: «Quiero que quede claro que estoy totalmente a favor de ganar la guerra, y que creo que Winston Churchill es el único dirigente posible hasta que concluya la contienda» (o algo por el estilo) y al mismo tiempo apoyó la Convención del Pueblo. Por lo visto, hay miles como él.
A propósito de lo que dice ––––, no cabe duda de que los de la Convención han recaudado mucho dinero de algún sitio. Hay carteles por todas partes, y también se ven muchos nuevos del Daily Worker. No han pagado por el espacio, pero aun así la impresión, etc., ha debido de costar mucho. Ayer arranqué varios carteles, es la primera vez que lo hago. Qué diferencia con el verano en que escribí con tiza «Chamberlain fuera», etc., y con Barcelona, tras la supresión del POUM, cuando escribí «Visca el POUM».131 En circunstancias normales mis instintos van en contra de escribir en las paredes o interferir en lo que hayan escrito otros.
La escasez de cebollas ha hecho que todo el mundo se haya vuelto muy sensible a su olor. Un cuarto de cebolla picada en un guiso parece muy fuerte. El otro día [Eileen] supo nada más darle un beso que había comido cebollas unas seis horas antes.
Un ejemplo de los abusos que se producen cuando cualquier artículo cuyo precio no está regulado empieza a escasear: el precio de los relojes despertadores. Los más baratos que se pueden conseguir son unos alemanes muy malos que se vendían por 3 chelines y 6 peniques y ahora cuestan 15 chelines. Los franceses pequeños de hojalata, que costaban 5 chelines, ahora cuestan 18 chelines y 6 peniques, y a todos los demás les ocurre lo mismo.
El Daily Express ha utilizado blitz como verbo.132
Las noticias de la mañana: han abierto una brecha en las defensas de Tobruk133 y ha cerrado el Daily Worker.134 No sé si alegrarme de lo segundo.
26-1-1941
Distribución del espacio en el New Statesman de esta semana:
Caída de Tobruk (con 20.000 prisioneros): 2 líneas.
Cierres del Daily Worker y The Week:135 108 líneas.
[…] Todo el mundo que piensa un poco está intranquilo por la calma que impera en este momento de la guerra, y tiene el convencimiento de que se prepara alguna nueva diablura. Pero el optimismo popular vuelve a crecer y el cese de los ataques aéreos, siquiera por unos días, tiene sus peligros. Debido a uno de esos cruces que ahora son tan frecuentes, el otro día136 oí una conversación telefónica ajena en la que dos mujeres afirmaban que «ya no falta mucho», etc., etc. A la mañana siguiente fui a la tienda de la señora J. y se me ocurrió decir que la guerra duraría probablemente tres años. La señora J. se quedó perpleja y horrorizada. «¡Ay, no diga eso. No puede ser! ¡Pero si se están batiendo en retirada! Hemos conquistado Bardia, y desde ahí podemos pasar a Italia y llegar a Alemania, ¿no?» La señora J. me parece una mujer excepcionalmente ecuánime y aguda. No obstante, ignora que África está al otro lado del mar Mediterráneo.
7-2-1941
Cada vez hay más división de opiniones sobre si estamos luchando contra los nazis o contra los alemanes. La cuestión estaba implícita desde el principio, aunque la gente empieza a darse cuenta ahora, y está ligada a la de si Inglaterra debería declarar sus objetivos bélicos, o incluso si debería tenerlos. Lo que podríamos llamar opinión respetable está en contra de dar cualquier significado a la guerra («Nuestra labor es vencer a los boches, es el único objetivo del que vale la pena hablar») y es probable que se acabe convirtiendo también en la política oficial. Dicen que el panfleto137 de Vansittart contra Alemania se está vendiendo como rosquillas.
No hay noticias concretas de Francia. Está claro que Pétain cederá e incluirá a Laval en el gobierno. Luego se producirá otro escándalo respecto al paso de tropas por la Francia no ocupada, las bases de África, etc., volverán a «resistirse con firmeza» y se harán nuevas concesiones. Todo depende del factor tiempo, es decir, de que los alemanes consigan o no llegar a África antes de que se rindan los ejércitos italianos. Es posible que después los cañones se vuelvan contra España, y entonces nos dirán que Franco se «resiste con firmeza», lo que demuestra que el gobierno británico tenía razón al adoptar una actitud conciliatoria respecto a dicho país, hasta que Franco se decida a atacar Gibraltar o permita a las tropas alemanas atravesar su territorio. O puede que Laval, cuando llegue al poder, se resista un tiempo a las exigencias alemanas más exageradas y pase de pronto de ser un villano a un patriota que se «resiste con firmeza», como está haciendo ahora Pétain. Lo que no entienden los conservadores británicos es que a la derecha no le quedan fuerzas y su única razón de ser es la derrota.
12-2-1941
Esta semana han llamado a filas a Arthur Koestler138 y van a alistarlo en los Pioneros;139 las demás secciones de las fuerzas armadas le están vedadas por su condición de alemán. ¡Qué espantosa estupidez, tener a un joven dotado que habla qué sé yo cuántos idiomas, que conoce bien Europa, y sobre todo sus movimientos políticos, y utilizarlo solo para cargar ladrillos!
Hoy me he quedado impresionado por los destrozos en los alrededores de Saint Paul, que no había visto hasta el momento. Saint Paul apenas está desportillada y asoma como una roca. Por primera vez he reparado en que es una pena que la cruz de lo alto de la cúpula sea tan elaborada. Debería ser una cruz más sencilla que asomara como la empuñadura de una espada.
Es curioso, pero no parece que el nombramiento de ese necio de Ironside como «lord Ironside de Arcángel» haya tenido grandes repercusiones.140 Es de una impudicia inconcebible, y cualquiera debería protestar, con independencia de cuál sea su opinión sobre el régimen soviético.
1-3-1941
Los B., que acaban de llegar a Londres hace unas semanas y no han vivido el blitz, dicen que encuentran a los londinenses muy cambiados, que todo el mundo está histérico, habla a voces, etc. etc. De ser cierto, ha ocurrido gradualmente y estando aquí no se aprecia, como ocurre con el crecimiento de un niño. El único cambio que he notado desde que empezaron los ataques aéreos es que la gente está mucho más dispuesta a hablar en la calle con desconocidos. […] Las estaciones de metro ya no huelen mal, los nuevos camastros metálicos son bastante cómodos141 y la gente tiene suficientes mantas y parece contenta, aunque eso es precisamente lo que me inquieta. ¿Qué pensar de una gente que continúa soportando esta vida infrahumana, noche tras noche, durante meses, incluso cuando hay períodos de tres semanas o más en los que ningún avión ha pasado siquiera cerca de Londres? […] Es horrible seguir viendo a niños pequeños en las estaciones de metro, como si fuese lo más normal y pasándoselo en grande en la línea circular. Hace un tiempo D. J.142 volvía de Cheltenham a Londres y en el tren viajaba una joven con sus dos niños a los que habían evacuado a no sé qué sitio al oeste del país y a los que ahora llevaba de vuelta a casa. Cuando estaban llegando a Londres se produjo un ataque aéreo y la mujer pasó el resto del viaje llorando. Se había decidido a regresar porque llevaban más de una semana sin que se produjese ningún bombardeo y había llegado a la conclusión de que «todo había acabado». ¿Qué decir de la mentalidad de alguien así?
3-3-1941
Anoche fui con G.143 a ver el refugio de la cripta de la iglesia de Greenwich. Hay los típicos catres de madera, sucios (y sin duda llenos de chinches cuando haga calor), es lóbrego y maloliente, y eso que esa noche no había demasiada gente. La cripta tiene un sistema de túneles que unen las bóvedas en las que están escritos los nombres de las familias que yacen enterradas en ellas. Las más recientes son de 1800. […] G. y los demás insistieron en que no había visto lo peor, porque las noches en que está abarrotada (con unas 250 personas) el hedor es casi insoportable. No obstante, yo seguí en mis trece, aunque nadie estaba de acuerdo, en que es mucho peor para un niño jugar en unas bóvedas llenas de cadáveres que tener que soportar el olor corporal de la gente.
4-3-1941
Estoy en Wallington. Hay flores de azafrán silvestre por todas partes, algunos brotes de alhelíes y las campanillas están en su mejor momento. Parejas de liebres se contemplaban entre el trigo de invierno. De vez en cuando en esta guerra, cada varios meses, uno saca la nariz del agua un momento y repara en que la tierra sigue girando alrededor del sol.
14-3-1941
Los últimos días han circulado rumores por todas partes, y ha habido también insinuaciones en los periódicos, de que «va a suceder algo» en los Balcanes, es decir, que vamos a enviar una fuerza expedicionaria a Grecia. De ser cierto, se tratará presumiblemente del ejército que está ahora en Libia, o de la mayor parte del mismo.144 Hace un mes oí que Metaxas,145 antes de morir, nos pidió 10 divisiones y le ofrecimos 4. Parece un riesgo enorme poner en peligro un ejército en cualquier lugar al oeste de los estrechos. Para tener una opinión bien fundada sobre la estrategia de una campaña semejante, habría que saber de cuántos hombres dispone Wavell y cuántos hacen falta para defender Libia, cuál es la situación del transporte marítimo y en qué estado se encuentran las comunicaciones entre Bulgaria y Grecia, cuántas tropas mecanizadas han conseguido trasladar los alemanes a través de Europa y quién controla el mar entre Sicilia y Trípoli. Sería un desastre espantoso que, mientras el grueso de nuestras tropas estuviesen atascadas en Salónica, los alemanes se las arreglasen para atravesar el mar desde Sicilia y reconquistaran todo lo que han perdido los italianos. Las opiniones están divididas. Emplazar un ejército en Grecia supone un riesgo tremendo y no ofrece muchas ventajas, excepto que, una vez implicada Turquía, nuestros barcos de guerra podrán entrar en el mar Negro; por otro lado, si defraudamos a Grecia habremos demostrado con claridad que no podemos ni estamos dispuestos a ayudar a ninguna nación europea a conservar su independencia. Lo que más temo es una intervención a regañadientes y un fracaso espantoso, como en Noruega. Estoy a favor de poner todos los huevos en la misma cesta y arriesgarnos a sufrir una derrota, porque no creo que ninguna derrota o victoria en el estricto sentido militar tenga tanta importancia como demostrar que estamos de parte de los débiles contra los fuertes.
Lo malo es que cada vez resulta más difícil entender la reacción de los pueblos europeos, igual que ellos parecen incapaces de entender las nuestras. La mayoría de los alemanes con los que he hablado se quejan de nuestro error espantoso de no bombardear Berlín desde el principio de la guerra en lugar de lanzar fatuos panfletos.146 Sin embargo, estoy convencido de que todos los ingleses nos alegramos de ese gesto (y nos habríamos alegrado igual de haber sabido las bobadas que decían los panfletos), porque nos pareció una prueba de que no teníamos nada contra los alemanes de a pie. Por otro lado, en el libro que le acabamos de publicar, Haffner147 exclama que es una locura por nuestra parte dejar que los irlandeses conserven bases de vital importancia y que deberíamos conquistarlas cuanto antes. Afirma que el espectáculo de ver cómo nos desafía un país falsamente independiente como Irlanda nos convierte en el hazmerreír de Europa. He ahí la perspectiva europea y su falta de comprensión de los pueblos de habla inglesa. De hecho, si tomásemos las bases irlandesas por la fuerza, sin una larga campaña propagandística previa, el efecto en la opinión pública, no solo en Estados Unidos, sino en Inglaterra, sería desastroso.
No me gusta el tono de las declaraciones oficiales sobre Abisinia. Están farfullando que van a nombrar un «residente» británico, como en las cortes de los rajás indios, cuando se restaure al emperador. Si permitimos que se diga de forma mínimamente creíble que queremos quedarnos Abisinia, el efecto puede ser espantoso. Si expulsamos a los italianos,148 tendremos la ocasión de hacer un gesto imponente y demostrar más allá de cualquier otro argumento que no luchamos solo por nuestra supervivencia. El eco llegaría al mundo entero. Pero ¿tendrán el valor o la honradez de hacerlo? Es imposible estar seguro. Me parece prever los sesudos argumentos que emplearán para justificar que nos quedemos con Abisinia, las estupideces sobre la esclavitud, etc., etc.
Las últimas noches se han derribado bastantes aviones alemanes, probablemente porque las noches despejadas favorecen la labor de los cazas, pero la gente está muy emocionada a propósito de un «arma secreta» que se dice que están utilizando. Los rumores populares dicen que se trata de una red de alambre que se lanza al aire y en la que queda enredado el avión.149
20-3-1941
Anoche hubo muchos ataques, pero solo se derribó un avión, así que no hay duda de que los rumores sobre un «arma secreta» son una sarta de bobadas.
Cayeron muchas bombas en Greenwich, una de ellas mientras hablaba con E[ileen] por teléfono. Se produjo una pausa en la conversación y se oyó un tintineo:
—¿Qué pasa?
—Nada, que se han roto los cristales de la ventana.150
La bomba había caído en el parque de enfrente de casa, rompió el cable del globo de barrera e hirió a uno de los que lo manejan y a un miembro de la Home Guard. La iglesia se incendió y los que se habían refugiado en la cripta se encontraron con el fuego encima y el agua que se filtraba, pero nadie intentó salir hasta que se lo ordenaron los vigilantes.
Por primera vez desde 1914 hay un cónsul alemán en Tánger. Parece que por deferencia a la opinión pública estadounidense vamos a dejar pasar más comida a Francia. Aunque se establezca una especie de comisión neutral para supervisarlo, no beneficiará a los franceses. Los alemanes permitirán que les llegue el trigo, etc., que les mandemos y dejarán de enviar ellos la cantidad correspondiente. Ni siquiera durante los preparativos para dejar entrar los barcos de comida se ha visto un solo indicio de que el gobierno haya conseguido algo a cambio; por ejemplo, la expulsión de los agentes alemanes del norte de África. Lo lógico habría sido esperar hasta que Francia estuviese al borde de la hambruna y en consecuencia el gobierno de Pétain se estuviese tambaleando, y luego enviar una gran cantidad de comida a cambio de una concesión considerable, por ejemplo, la entrega de unidades de importancia de la flota francesa. Hoy en día esa política es inconcebible, claro. Ojalá pudiéramos estar seguros de si –––––, ––––– y los demás son de verdad unos traidores o solo unos estúpidos.
Al repasar este diario, veo que últimamente he escrito a intervalos más largos y mucho menos sobre sucesos públicos que cuando lo empecé. La sensación de impotencia va en aumento en todo el mundo. Da la sensación de que hace falta un cambio de opinión que solo se producirá si ocurre otro desastre, que no podemos permitirnos y con el que no podemos contar. Lo peor es que la crisis que se avecina será de hambre, y el pueblo inglés no está preparado para eso. Muy pronto la cuestión será si importar armas o comida. Es una bendición que lo peor vaya a suceder en los meses de verano, pero será muy difícil conseguir que la gente se enfrente al hambre, pues, hasta donde pueden ver, la guerra no tiene sentido y los ricos siguen y seguirán igual que siempre, a no ser que se les someta por la fuerza. Da igual no tener objetivos bélicos cuando lo importante es repeler una invasión, porque desde el punto de vista de la gente corriente expulsar a los invasores de Inglaterra es objetivo suficiente. Pero ¿cómo vas a pedirles que maten de hambre a sus hijos para fabricar tanques con los que combatir, cuando nada de lo que se les cuenta permite deducir que combatir en África o Europa tiene que ver con la defensa de Inglaterra?
En una tapia del sur de Londres un comunista o un camisa negra ha escrito con tiza: «Queremos queso, no a Churchill». Qué eslogan tan estúpido. Es una muestra de la ignorancia psicológica de esa gente, que sigue sin darse cuenta de que, aunque hay quien moriría por Churchill, nadie moriría por un poco de queso.
23-3-1941
Anoche asistí a un desfile más o menos obligatorio de la Home Guard en la iglesia para participar en el día nacional de oración. También había miembros del AFS,151 cadetes de la Fuerza Aérea, de la WAAF152 etc., etc. Me horrorizaron tanta patriotería y convencimiento de estar en posesión de la verdad. […] No me sorprende, como les ocurre a otros, que la Iglesia defienda la guerra, aunque he reparado en que casi siempre se trata de personas que no son religiosas. Si se acepta el gobierno, se acepta la guerra, y si se acepta la guerra, en la mayoría de los casos quieres que venza uno u otro bando. No consigo escandalizarme de que los obispos bendigan la bandera de los regimientos y demás. Estas cosas se basan en la idea sentimental de que combatir es incompatible con amar a tus enemigos. En realidad, solo se puede amar a los enemigos si uno está dispuesto a matarlos en determinadas circunstancias. Pero lo repugnante de este tipo de servicios religiosos es la ausencia de autocrítica. Por lo visto, se supone que Dios va a ayudarnos porque somos mejores que los alemanes. En las oraciones se pide a Dios que «convierta el corazón de nuestros enemigos y nos ayude a perdonarlos, que se arrepientan de sus pecados y hagan propósito de enmienda», pero no que ellos nos perdonen a nosotros. Me parece que una actitud más cristiana sería admitir que nosotros somos mejores que nuestros enemigos, que todos somos pecadores desdichados, pero resulta que sería mejor que prevaleciera nuestra causa, y por eso es legítimo rezar por ello. […] Supongo que creen que sería malo para la moral dejar que la gente reparase en que el enemigo tiene su parte de razón, pero aun así me parece un error psicológico. No obstante, tal vez no estén pensando en el efecto sobre los asistentes al servicio religioso, sino que busquen resultados directos de su campaña nacional de oración, una especie de cortina de fuego contra los ángeles.
24-3-1941
Los informes sobre cruceros pesados en el Atlántico dan la impresión de ser una falsedad pensada para atraer a los acorazados británicos.153 Podría ser el preludio de una invasión. El temor a que suceda ha ido desapareciendo porque la sensación generalizada es que Hitler no podría conquistar Inglaterra con ningún ejército, sin eliminar antes el dominio aéreo y marítimo de los británicos. Creo que probablemente sea acertada y que Hitler no intentará nada hasta haber conseguido una victoria de importancia en algún otro sitio, porque de lo contrario la invasión en sí misma parecería un fracaso y necesitaría algo para compensarla. Aun así, creo que una invasión fallida que supusiera la pérdida de, digamos 100.000 o incluso 500.000 hombres, podría serle útil porque causaría la parálisis casi total de la industria y el suministro interno de alimentos. Si pudiesen desembarcar unos cuantos cientos de miles de hombres y resistir aunque solo fuese tres semanas, harían más daño que miles de ataques aéreos. Sin embargo, los efectos no serían evidentes de inmediato, y por tanto Hitler no lo intentará hasta que las cosas le vayan muy bien.
Es evidente que la Home Guard está escasa de equipamiento, es decir, de armas. Por otro lado, se dice que las capturas de armamento en África han sido tan enormes que han enviado expertos para hacer el inventario. Después se harán lotes y se fabricarán armas nuevas según esas especificaciones. Las capturadas servirán como núcleo de un arsenal nuevo.
7-4-1941
Ayer bombardearon Belgrado, y esta mañana se emitió el primer comunicado que confirma que hay un ejército británico en Grecia de unos 150.000 hombres. Así que se ha resuelto ya el misterio de dónde se encontraba el ejército británico de Libia, aunque estaba claro desde la retirada británica de Bengasi. Es imposible decir si el tratado de amistad entre Yugoslavia y la URSS servirá o no de algo, pero resulta difícil creer que no suponga un empeoramiento de las relaciones ruso-alemanas. Tendremos un indicio de la postura soviética cuando se restaure, si es que llega a hacerse, al emperador de Abisinia; por ejemplo, veremos si el gobierno ruso lo reconoce y envía un embajador a su corte.
[…] La escasez de mano de obra es cada vez más evidente y los precios de cosas como los productos textiles y los muebles están alcanzando unos niveles que asustan. […] El negocio de muebles de segunda mano, después de años de estancamiento, está en auge. […] Está claro que se está utilizando el reclutamiento de manera consciente para silenciar las voces disidentes. La edad de paso a la reserva para los periodistas ha aumentado a los 41 años. Así solo conseguirán unos cuantos cientos de hombres, pero pueden utilizarlo a voluntad contra individuos concretos. Sería cómico que, después de que el ejército me rechazara por razones de salud hace diez meses, mejorase de pronto lo suficiente para ser soldado en los Pioneros.154
[…] No hago más que pensar en nuestro ejército en Grecia y en el riesgo enorme de que tenga que retirarse hacia el mar. Imagino cómo los estrategas como Liddell Hart155 deben de hacerse cruces ante un movimiento tan precipitado. No obstante, políticamente es acertado si se piensa en los resultados dentro de dos o tres años. Lo mejor que se puede decir es que incluso desde un punto de vista puramente estratégico debe de haber alguna esperanza de éxito, o los generales se habrían negado a ejecutarlo. Me cuesta pensar que Hitler ha calculado mal el golpe. En cualquier caso, han perdido Abisinia y el desastre naval italiano no puede haber sido intencionado.156 Además, si la guerra en los Balcanes dura aunque sea tres meses, los efectos en los suministros de comida en Alemania en otoño serán graves.
8-4-1941
Acabo de leer The Battle of Britain, el éxito de ventas del MOI (la demanda era tan grande que, hasta pasados varios días, no ha habido ejemplares suficientes). Se dice que lo ha editado Francis Beeding, el escritor de novelas policíacas. Supongo que podría ser peor, pero teniendo en cuenta que se va a traducir a varios idiomas y que sin duda se leerá en todo el mundo —es el primer relato oficial, al menos en inglés, de la primera gran batalla aérea de la historia— es una lástima que no hayan tenido el sentido común de evitar el tono propagandístico. El panfleto está lleno de «hechos heroicos», «gloriosos», etc., y se habla de los alemanes con desprecio. ¿Por qué no se habrán limitado a narrar los hechos con exactitud y frialdad, ya que son de por sí bastante favorables? A cambio de los pocos vítores que arrancará en Inglaterra han desperdiciado la oportunidad de publicar algo que se aceptara en el mundo entero como autoridad reconocida y que podría usarse para contrarrestar las mentiras alemanas.
Pero lo que más me sorprende al leer The Battle of Britain y comprobar las fechas correspondientes en este diario es el modo en que los acontecimientos «épicos» nunca parecen muy importantes en el momento en que suceden. Lo cierto es que tengo algunos recuerdos muy vívidos del día en que los alemanes rompieron el cerco y bombardearon los muelles (creo que debió de ser el 7 de septiembre), pero son cosas triviales. En primer lugar, recuerdo que cogí el autobús para tomar el té con Connolly y oí a dos mujeres que tenía enfrente decir que los proyectiles que estallaban en el cielo eran paracaídas; tuve que hacer un esfuerzo para no corregirles. Después me refugié en un portal de Piccadilly porque caían fragmentos de metralla como si fuese un chubasco pasajero. Recuerdo también una larga fila de aviones alemanes surcando el cielo, y a unos oficiales navales y de la RAF muy jóvenes que salieron corriendo de uno de los hoteles y se pasaron unos a otros un par de prismáticos de campaña. Luego nos sentamos en el ático de Connolly157 y estuvimos viendo los pavorosos incendios más allá de Saint Paul y la gran columna de humo de un depósito de combustible río abajo; Hugh Slater estaba al lado de la ventana y dijo: «Igual que en Madrid… qué nostalgia». El único que estaba impresionado era Connolly, que nos acompañó al tejado y, tras contemplar un rato los incendios, dijo: «Es el final del capitalismo. Un juicio contra todos nosotros». Yo no opinaba igual, pero me impresionaron el tamaño y la belleza de las llamas. Esa noche me despertaron las explosiones y salí a comprobar si se habían extinguido los incendios —de hecho, había tanta luz como si fuese de día, incluso en el distrito N. W.—, pero seguí sin tener la sensación de estar viviendo un acontecimiento histórico de importancia. Una vez abandonado el intento de conquistar Inglaterra con bombardeos aéreos, le dije a Fyvel: «Ha sido Trafalgar. Ahora vendrá Austerlitz»,158 pero en aquel momento no reparé en la analogía.
El News Chronicle vuelve a mostrarse muy derrotista, clama en contra de la salida de Bengasi y da a entender que deberíamos haber atacado Trípoli mientras podíamos en lugar de trasladar las tropas a Grecia.159 Y esos son exactamente los mismos que habrían puesto el grito en el cielo si hubiésemos continuado con la conquista del imperio italiano y dejado a los griegos de lado.
9-4-1941
Los presupuestos casi han desplazado de las noticias la campaña de los Balcanes. La gente solo habla de lo primero.160
Las noticias de la noche parecen muy malas. El comandante en jefe de los griegos ha emitido un comunicado afirmando que los serbios se han retirado y han dejado desprotegido el flanco izquierdo. Resulta significativo porque uno no dice oficialmente algo así —en la práctica, que los serbios han traicionado a los griegos— si no cree que las cosas están yendo muy mal.
La Home Guard ya tiene ametralladoras, al menos dos por compañía. Parece un gran avance comparado con los tiempos en que nos iban a proporcionar escopetas —aunque no las tenían— y se rieron de mi pregunta de si podríamos tener ametralladoras como si fuese algo descabellado.
11-4-1941
Los periódicos de ayer informaron de que Gran Bretaña planea prestar a España 2.500.000 libras, supongo que como recompensa por la toma de Tánger. Es un pésimo síntoma. Siempre que empezamos a hacer concesiones a las potencias totalitarias menores en tiempo de guerra es que nos encontramos en una situación muy apurada.
12-4-1941
Todo el mundo acepta que las tropas alemanas en Libia, o al menos una parte de ellas, han llegado a través de territorio africano francés o en barcos franceses. No obstante, los periódicos no hacen ni la menor alusión al respecto. Es posible que continúen recibiendo instrucciones de limitar las críticas a la Francia de Vichy.
Antes de ayer vi pescados de agua dulce (percas) en una pescadería. Hace un año, los ingleses, y me refiero a los de ciudad, no los habrían tocado.
13-4-1941
Ni una sola noticia fiable sobre Grecia o Libia. […] De los dos periódicos que he podido conseguir hoy, el Sunday Pictorial era sombrío y derrotista y el Sunday Express no parecía mucho más optimista. El Evening Standard de ayer incluía un artículo firmado por «nuestro corresponsal en asuntos militares» […] que aún lo era más. Todo parece indicar que los periódicos están recibiendo noticias muy malas que no les permiten publicar. […] ¡Qué desastre tan espantoso! Lo único alentador es que los expertos militares coinciden en que nuestra intervención en Grecia es desastrosa, y los expertos militares siempre se equivocan.
Cuando la campaña en Oriente Próximo se decida de un modo u otro y la situación se estabilice, interrumpiré este diario. Cubre el período entre las campañas de primavera de Hitler de 1940 y 1941. Dentro de un mes o dos empezará una nueva fase militar y política. Los seis primeros meses de este diario abarcan el período casi revolucionario que siguió al desastre de Francia. Está claro que ahora nos encontramos en otro período desastroso, aunque de características distintas, menos inteligible para la gente normal y que no necesariamente habrá de suponer una mejora política. Al repasar el inicio del diario, veo que mis predicciones políticas se han visto desmentidas, y, no obstante, los cambios revolucionarios que predije están sucediendo a cámara lenta. Veo que escribí una entrada dando a entender que los anuncios comerciales desaparecerían de las paredes en menos de un año. No ha sido así, claro, el repugnante anuncio de jarabe para la tos Famel sigue presente en todas partes, igual que el de «Es más hombre desde que toma Worthington» y el de «La madre de alguien que yo me sé no usa Persil», pero hay muchos menos y los carteles del gobierno son mucho más numerosos. Connolly dijo una vez que los intelectuales tienden a acertar sobre la dirección de los acontecimientos, pero se equivocan respecto a la velocidad a la que van a producirse los cambios, y tiene toda la razón.161
El sábado me alisté en el grupo 38 y me quedé horrorizado al ver lo estropeada que está esa gente. Cuando uno ve un grupo como este, escogido solo por la fecha de nacimiento, se da cuenta de que los obreros envejecen más deprisa. Sin embargo, no viven menos, o solo unos pocos años menos, que la gente de clase media. Pero tienen una larga edad mediana, que va desde los treinta a los sesenta años.
14-4-1941
Las noticias de hoy son espantosas. Los alemanes están en la frontera de Egipto y la fuerza británica de Tobruk da la impresión de haberse quedado aislada, aunque desde El Cairo lo niegan.162 Hay diversidad de opiniones sobre si los alemanes disponen de verdad de un ejército muy poderoso en Libia o si solo tienen unas fuerzas relativamente pequeñas y lo que ocurre es que nosotros no tenemos nada, pues la mayoría de las tropas y vehículos de combate se trasladaron a otros frentes en cuanto tomamos Bengasi. En mi opinión, lo segundo es más probable, como lo es que enviásemos solo tropas europeas a Grecia y dejásemos sobre todo indios y negros en Egipto. D., que conoce bien Sudáfrica, cree que después de la caída de Bengasi el gobierno retiró las tropas, no tanto para utilizarlas en Grecia como para rematar la campaña de Abisinia, y que el motivo fue político, para regalar a los sudafricanos, que en cierto modo nos son hostiles, una victoria y tenerlos de buen humor. Si resistimos en Egipto habrá valido la pena con tal de despejar el mar Rojo y abrir esa ruta a los barcos estadounidenses. Pero para eso necesitamos los puertos franceses del África occidental, que hace casi un año podríamos haber tomado casi sin combatir.
Los términos del pacto de no agresión entre Rusia y Japón son extremadamente vagos. Pero es probable que incluyan una cláusula secreta por la que Rusia acepta abandonar China, sin duda paulatinamente y sin admitir lo que sucede, como en el caso de España. De otro modo es difícil entender qué sentido puede tener el pacto.
Ninguna noticia fiable de Grecia. Hace tres días que repiten una historia absurda sobre un vehículo acorazado británico que sorprendió a un grupo de alemanes.
15-4-1941
Anoche fui al pub a oír las noticias de las nueve y como llegué unos minutos tarde, pregunté a la patrona qué habían dicho. «Oh, nunca las pongo. Nadie las escucha. En el otro bar están tocando el piano y no dejan de tocar para oírlas.» Y eso en un momento en que un peligro mortal se cierne sobre el canal de Suez. Es como en los peores momentos de la campaña de Dunkerque, cuando la camarera no habría encendido la radio si no se lo hubiese pedido. […]163 O como cuando en 1936 los alemanes reocuparon la cuenca del Rin. Yo estaba en Barnsley. Entré en un pub justo después de terminar las noticias y observé como de pasada: «Los alemanes han cruzado el Rin». Con un vago aire de recordar alguna cosa alguien murmuró «Parley-voo».164 Nada más. […] Y lo mismo en todos los momentos de crisis desde 1931 hasta ahora. Todo el tiempo tiene uno la sensación de estar estrellándose contra un muro de estupidez impenetrable. Aunque es evidente que en determinadas ocasiones esa misma estupidez les ha sido de gran ayuda. Cualquier nación europea en nuestro lugar hace mucho que estaría lloriqueando y pidiendo la paz.
17-4-1941
Intenso ataque aéreo anoche, probablemente el más intenso en muchos meses en lo que a Londres se refiere. […] Una bomba cayó en el Lord’s Cricket Ground (esta mañana los colegiales estaban entrenando a unas yardas del cráter como si tal cosa) y otra en los terrenos de la iglesia de Saint John’s Wood. Por suerte no cayó entre las tumbas a pesar de mis temores. […] Esta mañana he pasado junto a un callejón en Hampstead, donde hay una casa reducida a un montón de cascotes por culpa de una bomba, una imagen tan frecuente que uno apenas repara en ella. No obstante, la calle está acordonada, hay gente excavando y una fila de ambulancias esperando. Debajo del enorme montón de ladrillos hay cuerpos destrozados y tal vez quede gente con vida.
Los cañones antiaéreos estuvieron disparando toda la noche. […] Hoy no he encontrado a nadie que hubiese podido dormir, y E[ileen] dice lo mismo. La fórmula es: «No he pegado ojo ni un minuto». Creo que son tonterías. Desde luego es difícil dormir con semejante estruendo, pero E[ileen] y yo debemos de haber dormido la mitad de la noche.
22-4-1941
He pasado dos o tres días en Wallington. El bombardeo de la noche del sábado se oía sin dificultad pese a que nos encontrábamos a 45 millas.
Aprovechando que estaba en Wallington sembré 40 o 45 libras de patatas, que según la temporada podría permitirnos cosechar entre 200 y 600 libras. Sería raro —espero que no, pero es muy posible que así sea— que cuando llegue el otoño las patatas sean un logro más importante que todos los artículos, emisiones radiofónicas, etc., que he hecho este año.
El frente greco-británico parece haberse desplazado al sur, moviéndose sobre Janina, hasta una posición no muy lejos del norte de Atenas. Si las noticias de los periódicos son ciertas, han atravesado la llanura de Tesalia sin sufrir demasiados daños. Lo que inquieta a todo el mundo y sin duda va a causar mucho revuelo en Australia es la falta de noticias fiables. Churchill dijo en su discurso que incluso el gobierno había tenido dificultades para obtener noticias de Grecia. Lo que más me preocupa son las constantes declaraciones de que estamos causando grandes bajas, de que los alemanes avanzan en formación cerrada y son barridos en masa, etc., etc.165 Justo lo mismo que decían en la batalla de Francia. […] Está claro que pronto se producirá un ataque contra Gibraltar, o al menos algún movimiento adverso en España. Los discursos de Churchill empiezan a parecerse a los de Chamberlain: evade las preguntas, etc.
Hace un par de días las tropas británicas invadieron Irak. Aún no hay noticias sobre si están haciendo lo debido, eliminando a los agentes alemanes, etc. Por todas partes hay gente que dice: «Mosul no le servirá de nada a Hitler aunque llegue a conquistarlo. Los británicos volarán los pozos mucho antes». Vete a saber si lo harán. ¿Acaso volaron los pozos rumanos cuando tenían oportunidad? Lo más deprimente de esta guerra no son los desastres que vamos a padecer en esta etapa, sino saber que estamos gobernados por peleles. […] Es como si tu vida dependiera de una partida de ajedrez, y tuvieses que limitarte a ver cómo hacen las jugadas más estúpidas sin poder hacer nada por impedirlo.
23-4-1941
Parece que los griegos se rinden. Habrá que dar muchas explicaciones en Australia.166 Si condujese a una investigación sobre la campaña en Grecia y a un debate general que defina el papel de Australia en el Imperio y democratice en parte la actuación en la guerra, habrá valido la pena.
24-4-1941
Seguimos sin noticias claras de Grecia. Lo único que se sabe es que un ejército griego, o parte de un ejército griego, o puede que todo el ejército griego, ha capitulado. No hay detalles sobre cuántos hombres tenemos, en qué situación han quedado, si será posible resistir y dónde, etc., etc. El Daily Express da a entender que apenas disponemos de aviones. Los términos del armisticio redactado por los italianos pretenden evidentemente utilizar después a los griegos como rehenes, con intención de que cedamos Creta y otras islas.
No hay indicios sobre la postura rusa. Los alemanes están cerca de los Dardanelos y está claro que el ataque contra Turquía es inminente. Los rusos tendrán que decidir si se oponen a Alemania, si presionan a Turquía para que no se resista y quedarse a cambio Irán, o ver cómo la orilla sur del mar Negro pasa a manos alemanas. En mi opinión, harán lo segundo, o menos probablemente lo tercero, en cualquier caso con demostraciones públicas de fariseísmo.
25-4-1941
C., de mi sección de la Home Guard, pollero de profesión pero que ahora comercia con todo tipo de carnes, compró ayer 20 cebras en el zoológico. Se supone que para carne para perro y no para consumo humano.167 Me parece un desperdicio. […] Se dice que quedan aún 2.000 caballos de carreras en Inglaterra, cada uno de los cuales come entre 10 y 15 libras al día. Es decir, esos animales están devorando al día el equivalente a la ración de pan de una división entera.
28-4-1941
El discurso de Churchill anoche fue muy bueno. Pero resultaba imposible sacar cualquier información de él. El único hecho que pude deducir fue que durante la ofensiva en Libia Wavell nunca pudo concentrar más de 2 divisiones, digamos unos 30.000 hombres. Oí el discurso en el puesto de la Home Guard. Los hombres estaban impresionados, incluso conmovidos. Pero creo que solo dos de los presentes ganaban menos de 5 libras a la semana. La oratoria de Churchill está muy bien, tal vez un poco anticuada, pero no me gusta su forma de hablar en público. ¡Qué lástima que no pueda, no quiera o no le dejen decir nada claro!
2-5-1941
Ayer por la mañana llegó un hombre de ––––––168 para tomar medidas para la tapicería del sillón. Era el típico pañero, menudo, pulcro, con un aire femenino y acericos por todas partes. Me contó que era el único trabajo doméstico que iba a hacer ese día. Se pasa el tiempo cortando patrones de fundas de pistola, que por lo visto se hacen igual que la tapicería de las sillas. Dijo que los de –––––– están ganando mucho dinero con eso.
3-5-1941
El número de soldados evacuados de Grecia se calcula en torno a los 41.000 o 43.000, pero se afirma que había menos hombres de lo que se pensaba, probablemente en torno a los 55.000. Se cree que ha habido unas 3.000 bajas y unos 7.000 u 8.000 prisioneros, lo cual coincide con las cifras alemanas.169 Se dice que se han perdido unos 8.000 vehículos, supongo que de todo tipo. No se dice nada de los barcos, aunque imagino que deben de haber hundido varios. Spender, uno de los ministros australianos,170 declara públicamente que «los fusiles son tan inútiles contra los tanques como los arcos y las flechas». Al menos es un paso adelante.
Al parecer, Irak ha entrado en la guerra. En el mejor de los casos, es un desastre. […] Lo más probable es que no podamos ni siquiera vérnoslas con el supuesto ejército de Irak, que sin duda podríamos hacer pedazos desde el aire en unas horas. O bien se firmará un acuerdo en el que cederemos y dejaremos las cosas como estaban para que vuelva a suceder lo mismo; o nos enteraremos de que el gobierno de Irak controla los pozos, pero que da igual porque han aceptado proporcionarnos todo lo necesario, etc., etc, y luego sabremos que unos expertos alemanes han llegado en avión pasando por Turquía; o nos pondremos a la defensiva y no haremos nada hasta que los alemanes consigan transportar un ejército por aire, y entonces combatiremos en desventaja. Cada vez que uno considera la política del gobierno británico, puede decirse que, desde 1931, tiene la misma sensación que al apretar a fondo el acelerador de un coche con un solo cilindro, una sensación de enorme debilidad. No sabe uno qué es lo que van a hacer, pero puede estar seguro de que en ningún caso lo conseguirán o actuarán antes de que sea demasiado tarde. […] Resulta curioso la confianza que se siente cuando se trata solo de combatir y la impotencia que inspira cualquier cuestión de estrategia o diplomacia. Uno sabe de antemano que la estrategia de un gobierno británico conservador está siempre condenada al fracaso porque falta la voluntad de vencer. Sus escrúpulos a la hora de atacar a los neutrales —y esa es la principal diferencia estratégica entre Alemania y nosotros en esta guerra— son solo el síntoma de su deseo subconsciente de fracasar. Uno no tiene escrúpulos cuando combate por una causa en la que cree.
6-5-1941
Los turcos se han ofrecido a mediar en Irak, probablemente sea un mal síntoma. Movilización en Irán. El gobierno estadounidense ha interrumpido el envío de material bélico a la URSS, lo cual es bueno en sí mismo, pero es probable que sea otro mal síntoma.
Sorprendentes imágenes en las estaciones del metro cuando uno pasa por allí de noche. Lo más sorprendente es el aire limpio, normal y doméstico que tiene todo ahora. Sobre todo los matrimonios jóvenes, personas cautas y hogareñas que probablemente estarían comprando una casa a una constructora, arrebujados debajo de una colcha rosa. Y las familias numerosas que se ven aquí y allá, el padre, la madre y varios hijos tumbados en fila como conejos en la conejera. Todos parecen dormir tranquilamente a pesar de la luz. Los niños están tumbados de espaldas, con las mejillas sonrosadas como las muñecas de cera, y todos duermen profundamente.
11-5-1941
La noticia más importante de los últimos días, que los periódicos incluyeron en las últimas páginas, fue el anuncio ruso de que no podían seguir reconociendo los gobiernos de Bélgica y Noruega. Y lo mismo con el de Yugoslavia, según los periódicos de ayer. Es el primer movimiento diplomático desde que Stalin se nombró presidente a sí mismo, y equivale al anuncio de que Rusia consentirá cualquier tipo de agresión. Debe de haber habido presiones alemanas y, puesto que coincide con la destitución de Molótov,171 probablemente sea indicio de un claro alineamiento de la política rusa con la del bando alemán, que requiere de la autoridad personal de Stalin para ser efectiva. No tardarán en hacer algún movimiento hostil contra Turquía, Irán o ambos países.
Anoche se produjo un ataque aéreo muy intenso. Una bomba causó daños leves en este edificio; es la primera vez que ocurre en una casa en la que me encontraba yo. A eso de las 2 a.m., en medio de los estallidos y las bombas que se oían a lo lejos, hubo un estruendo devastador que nos despertó, aunque no rompió los cristales de las ventanas ni hizo temblar la habitación. E[ileen] se levantó y se asomó a la ventana, pues había oído gritar a alguien que habían alcanzado la casa. Poco después salimos al pasillo y lo encontramos lleno de humo y con un fuerte olor a goma quemada. Subimos al tejado y vimos grandes incendios en todas las direcciones, uno al oeste, a varias millas de distancia, con unas llamaradas enormes, debía de ser en un almacén de algún material combustible. El humo se colaba por el tejado, pero al final decidimos que no procedía de este bloque de pisos. Al bajar las escaleras nos dijeron que sí procedía de este bloque, pero que todo el mundo debía quedarse en su piso. Para entonces el humo era tan espeso que era difícil ver lo que había al otro lado del pasillo. Enseguida oímos gritos de «¡Sí, sí! Todavía queda gente en el 111»,172 y a los guardias que nos gritaban que saliésemos. Nos pusimos un poco de ropa, cogimos algunas cosas y salimos, pensando que la casa se había incendiado y que tal vez no pudiésemos volver. En ocasiones así uno coge lo que cree más importante, y luego reparé en que no había cogido la máquina de escribir o los documentos, sino las armas y una mochila con comida, etc., que tengo siempre dispuesta. En realidad, lo único que había pasado era que la bomba había incendiado el garaje y quemado los coches que había dentro. Fuimos a casa de los D., que nos dieron té, y nos comimos una tableta de chocolate que llevaba meses guardando. Después le dije a E[ileen] que tenía la cara negra y me respondió: «¿Y cómo crees que estás tú?». Me miré al espejo y vi que la tenía bastante negra. En aquel momento no se me ocurrió pensarlo.
13-5-1941
No tengo ninguna teoría sobre las razones de la llegada de Hess.173 Es un completo misterio. Lo único que sé es que, si hay alguna posibilidad de desperdiciar esta ocasión para hacer propaganda, el gobierno británico dará con ella.
18-5-1941
Irak, Siria, Marruecos, España, Darlan,174 Stalin, Raschid Ali,175 Franco… sensación de absoluta impotencia.176 Si se puede hacer algo mal, infaliblemente se hará. Llega uno a pensar que es una ley de la naturaleza.
Ayer, o anteayer, en los carteles de los periódicos: «Los nazis están utilizando las bases aéreas sirias», y noticias de que, cuando se anunció este hecho en el Parlamento, se oyeron gritos de «¡Vergüenza!». Por lo visto, hay gente capaz de sorprenderse cuando se rompen los términos del armisticio y los nazis utilizan el imperio francés. Y, sin embargo, cualquier observador externo como yo podía darse cuenta el día en que Francia salió de la guerra de que era evidente que ocurriría.
Está claro que hemos perdido cualquier oportunidad de ganar la guerra de forma decente. Por lo visto, el plan de Churchill & Co. es retirarse de todas partes y luego reconquistarlo todo con ríos de sangre y la ayuda de los aviones estadounidenses. Por supuesto, es imposible. El mundo entero se pondría en contra suya, y probablemente Estados Unidos también. Dentro de dos años o bien nos habrán conquistado o seremos una república socialista luchando por su supervivencia, con una policía secreta y la mitad de la población pasando hambre. La clase gobernante inglesa se condenó a muerte a sí misma cuando renunció a conquistar Dakar, las Canarias, Tánger y Siria mientras había oportunidad.
21-5-1941
Todos pendientes de Creta. En todas partes se oye lo mismo: que demostrará, de un modo u otro, la posibilidad de invadir Inglaterra. Podría ser cierto si nos diesen el único dato relevante, es decir, cuántos hombres tenemos allí y cómo están equipados. Si solo tenemos 10.000 o 20.000 soldados,177 y además de infantería, los alemanes podrían vencernos simplemente por superioridad numérica, aunque no consigan desembarcar tanques, etc. En conjunto, las circunstancias en Creta son mucho más favorables a los alemanes de lo que lo serían en Inglaterra. Si el ataque contra Creta es una prueba, es mucho más probable que lo sea para un ataque contra Gibraltar.
24-5-1941
Las noticias de Grecia son claramente muy buenas, pero en todas partes se percibe una nota de pesimismo bajo la superficie. No hay noticias de Siria o Irak, y eso es un pésimo indicio. Darlan anuncia que no va a entregar la flota francesa a los alemanes. Sin duda, se tomarán medidas más moderadas basadas en esa mentira tan palpable.
25-5-1941
Me cuentan en privado que hemos perdido tres cruceros en las operaciones de Creta.178 Muchas excusas en los periódicos porque no dispongamos de ningún caza.179 Ninguna explicación sobre por qué no se habían inutilizado las pistas de aterrizaje para que no pudiesen usarlas los aviones alemanes de transporte de tropas, ni de por qué no conseguimos armar a la población cretense hasta que fue demasiado tarde.
31-5-1941
La cuestión de Abisinia sigue preocupándome. Hoy he visto el noticiero de las tropas sudafricanas avanzando hacia Addis Abeba. En el palacio del emperador (o lo que quiera que fuese ese edificio) se izó primero la Union Jack y solo después la bandera abisinia.
1-6-1941
Nos estamos retirando de Creta. Se habla de 13.000 hombres evacuados.180 Aún no se ha dicho nada del número total de soldados que participaron en la operación. Si rescatamos primero a las fuerzas británicas y dejamos atrás a los griegos daremos una impresión lamentable, aunque desde un punto de vista militar sea lo más indicado.
Los británicos están en Bagdad. Aún sería mejor que estuviesen en Damasco. Se sabe de antemano que no impondremos condiciones demasiado severas a los iraquíes, es decir, que no nos adueñaremos de los pozos de petróleo, como condición del armisticio. Hace días que Hess no aparece en las noticias. Las respuestas evasivas a cualquier pregunta sobre él en el Parlamento, el desmentido de que el duque de Hamilton haya recibido jamás una carta suya, las afirmaciones de que el MOI estaba mal informado cuando dio la noticia y el aparente fracaso de toda la Cámara a la hora de preguntar quién informó mal al MOI y por qué, fueron tan penosos que estoy tentado de revisar el debate en Hansard para averiguar si lo han censurado en los periódicos.
Acaban de sonar las sirenas tras un período de tres semanas en las que no había habido un solo ataque aéreo.
3-6-1941
Ahora que se ha completado la evacuación de Creta, se habla de 20.000 soldados evacuados. Así que es evidente que debió de empezar mucho antes de lo que dijo la prensa y que los barcos hundidos se perdieron en esa operación. Las bajas totales ascenderán probablemente a 10.000 hombres, 7 barcos de guerra (3 cruceros y 4 destructores),181 probablemente también algún mercante, muchos cañones AA y varios tanques y aviones. Todo por nada. […] Los periódicos se muestran más críticos que hasta ahora. Uno de los periódicos australianos dice abiertamente que no vale la pena defender Chipre a menos que actuemos contra Siria. En apariencia no hay indicios de que vayamos a hacerlo. Esta mañana se ha dado la noticia de que los alemanes ya han desembarcado unidades acorazadas en Latakia.182 También vagas insinuaciones de que los británicos «podrían» invadir Siria. Dentro de unos cuantos días podría ser demasiado tarde, aunque tal vez lo sea desde hace seis meses.
8-6-1941
Esta mañana los británicos han entrado en Siria.
14-6-1941
Un misterio absoluto, sobre el que nadie tiene noticias ciertas, envuelve las relaciones entre Rusia y Alemania. No conozco a nadie que haya visto a Cripps desde su regreso.183 Solo se puede juzgar por las probabilidades, y mi impresión es que los dos hechos generales son (i) que Stalin no irá a la guerra contra Alemania mientras quede un modo no suicida de evitarlo, y (ii) a Hitler no le conviene dejar a Stalin en mal lugar, pues lo está utilizando contra la clase obrera del mundo entero. Mucho más probable que un ataque directo contra Rusia, o un acuerdo claramente desventajoso para esta, es que se produzca alguna concesión disfrazada de alianza, tal vez acompañada de un ataque contra Irán o Turquía. Después oiremos que ha habido un «intercambio de expertos», etc., etc., y que parece haber muchos ingenieros alemanes en Bakú. Pero no hay que descartar la posibilidad de que toda esa maniobra sea un farol para disimular un ataque inminente, posiblemente la invasión de Inglaterra.
19-6-1941
Pacto de no agresión entre Turquía y Alemania. He aquí nuestra recompensa por no acabar en su momento con Siria. A partir de ahora la prensa turca estará en contra nuestra, y eso tendrá efectos en los árabes.
Ayer se corrió el Derby, en Newmarket, y al parecer asistió una multitud. Hasta el Daily Express se burló. El Evening Standard lleva un tiempo diciendo que Hitler invadirá Gran Bretaña dentro de 80 días e insinúa que las maniobras en Europa oriental probablemente sean un movimiento de distracción, pero creo que lo hace con la intención de asustar a la gente para que trabaje más.
El gobierno británico ha dejado de emitir pasavantes184 a Petsamo y ha detenido tres barcos finlandeses con la excusa de que Finlandia es ahora territorio ocupado por el enemigo. Es el indicio más claro hasta el momento de que algo está pasando entre Rusia y Alemania.
20-6-1941
Llevamos varios días a punto de derretirnos de calor. Una de las escasas ventajas de la guerra es que los periódicos han abandonado la estúpida costumbre de publicar titulares sobre el tiempo del día anterior.
22-6-1941
Los alemanes han invadido la URSS esta mañana.
Todo el mundo está muy nervioso. En todas partes se da por sentado que es ventajoso para nosotros. No obstante, solo lo será si los rusos tienen intención de combatir y logran ofrecer verdadera resistencia, capaz si no de detener su avance al menos de desgastar su armada y su fuerza aérea. Está claro que el objetivo inmediato de los alemanes no son ni el territorio ni el petróleo, sino barrer a la fuerza aérea rusa y eliminar así un peligro de su retaguardia mientras se encargan de Inglaterra. Es imposible adivinar lo que harán los rusos. El indicio más ominoso es que los alemanes no habrían intentado algo así sin estar seguros de alcanzar una victoria rápida.
23-6-1941
En mi opinión, el discurso de Churchill ha sido magnífico. No complacerá a la Izquierda, pero olvidan que tiene que hablar para el mundo entero, por ejemplo, para los estadounidenses del Medio Oeste, para los oficiales navales y de aviación, para los tenderos y granjeros descontentos, y para los propios rusos, aparte de los partidos políticos de izquierdas. Sus referencias hostiles al comunismo eran ciertas y se limitaban a subrayar que nuestra oferta de ayuda es sincera. Imagino los gritos que darán los corresponsales en el New Stateman, etc. ¿Qué impresión daría que Stalin se pusiese en pie y dijese: «Siempre he sido un partidario convencido del capitalismo»?
Es imposible adivinar qué impresión causará en Estados Unidos este movimiento de Hitler. La idea de que conducirá a la creación de un partido pronazi fuerte en Inglaterra está equivocada. Sin duda hay gente acaudalada a la que le gustaría que Hitler destruyera el régimen soviético, pero se trata de una minoría. Los católicos estarán sin duda entre ellos, pero probablemente tendrán el suficiente sentido común de no mostrar sus cartas hasta que la resistencia rusa empiece a ceder. He hablado con gente de la Home Guard, entre ellos algunos militares carpetovetónicos y hombres de negocios bastante adinerados; todos son totalmente prorrusos, aunque están muy divididos respecto a la capacidad rusa de resistir. He aquí una típica conversación reproducida lo mejor que recuerdo.
Pollero al por mayor: En fin, espero que los rusos les den una buena tunda.
Pañero (judío): No. Se vendrán abajo, como la última vez. Ya lo verá.
Médico (extranjero, tal vez refugiado): Se equivoca. Todo el mundo subestima la fuerza de Rusia. Barrerán a los nazis.
Verdulero: Caramba, son doscientos puñeteros millones.
Pañero: Sí, pero no están organizados, etc., etc.
Todos hablan sin saber, pero demuestran cuáles son los sentimientos de la gente. Hace tres años, la mayoría de la gente que ganase más de 1.000 libras al año, o incluso más de 6 por semana, se habría puesto del lado de los alemanes y contra los rusos. A estas alturas, el odio a Alemania les ha hecho olvidar todo lo demás.
En realidad, todo depende de si Rusia y Gran Bretaña están dispuestas a cooperar de verdad, sin arrière-pensée y sin cargar al otro con la mayor parte de la lucha. Sin duda en Rusia hay un partido pronazi fuerte, y me atrevo a decir que lo dirige el propio Stalin. Si Rusia vuelve a cambiar de bando y Stalin representa el papel de Pétain, sin duda los comunistas lo seguirán y volverán a ser pronazis. En mi opinión, si destruyen el régimen soviético y matan a Stalin o lo hacen prisionero, muchos comunistas se declararían leales a Hitler. De momento, los comunistas británicos han emitido una especie de manifiesto, exigiendo un «gobierno del pueblo», etc., etc. Cambiarán de cantinela en cuanto lleguen las instrucciones de Moscú. Si de verdad los rusos piensan ofrecer resistencia, no les conviene que haya un gobierno débil en Gran Bretaña, ni que estén en marcha fuerzas subversivas. Seguro que los comunistas son superpatrióticos dentro de diez días —el eslogan probablemente sea: «Todo el poder para Churchill»— y nadie les hace el menor caso. Pero si la alianza entre los dos países es sincera y con cierto toma y daca, los efectos políticos internos en ambos bandos serán positivos. Las circunstancias especiales que hicieron que la ayuda militar rusa fuese una mala influencia en España no se dan en este caso.
Todo el mundo hace comentarios anticipados sobre lo aburridos que serán los rusos libres. Creen que serán como los rusos blancos. La gente imagina a Stalin en una tiendecita de Putney vendiendo samovares y bailando danzas caucásicas, etc., etc.
30-6-1941
No hay noticias de la campaña germano-rusa. Ambos bandos se han pasado la semana haciendo extravagantes declaraciones sobre el número de tanques enemigos, etc., destruidos. Uno solo puede creer las tomas de ciudades, etc., y por ahora las pretensiones alemanas no son muchas. Han tomado Lemberg y parecen haber ocupado Lituania, también dicen haber rodeado Minsk, aunque los rusos aseguran que han detenido su avance. En cualquier caso, no se han roto las líneas. Todo el mundo está muy optimista: «Los alemanes abarcan demasiado. Si Hitler no consigue romper las líneas la semana que viene, estará acabado», etc., etc. Pocos se paran a pensar que los alemanes son buenos soldados y no habrían iniciado esta campaña sin sopesar antes sus riesgos. Otros cálculos más moderados lo plantean así: «Si en octubre el ejército ruso sigue en pie y continúa combatiendo contra Hitler, es posible que en invierno sea un hombre acabado». Es difícil opinar sobre la orden del gobierno ruso de confiscar los aparatos de radio particulares. Caben varias explicaciones posibles.
No hay nada definitivo sobre la naturaleza de nuestra alianza con la URSS. Anoche todo el mundo esperaba divertido a oír si emitían La Internacional después de los himnos nacionales de los demás aliados.185 No lo hicieron, claro. No obstante, también tardaron en añadir el himno abisinio. Al final tendrán que emitir algo que represente a la URSS, pero elegirlo será peliagudo.
3-7-1941
El discurso por radio de Stalin supone la vuelta al Frente Popular, a la defensa de la democracia y, en la práctica, está en total contradicción con lo que él y sus seguidores han estado proclamando los dos últimos años. No obstante, fue un magnífico discurso bélico, complemento exacto del de Churchill, y dejó claro que no busca ningún compromiso, al menos en este momento. No obstante, algunos pasajes dieron a entender que están considerando batirse en retirada. Se refirió a Gran Bretaña y EE. UU. en términos amistosos y más o menos como aliados,186 aunque en apariencia no existe aún ninguna alianza formal. Tildó a Ribbentrop & Co. de «caníbales» tal como lleva haciendo un tiempo Pravda. Por lo visto, una razón de la extraña fraseología de los discursos es que en ruso hay muchos insultos que no tienen equivalente en inglés.
No se me ocurre un ejemplo mejor de la superficialidad moral y emotiva de nuestro tiempo que el hecho de que ahora todos seamos más o menos pro-Stalin. El asesino repugnante está de momento de nuestro lado, de manera que las purgas, etc., se olvidan de repente. Lo mismo ocurriría con Franco, Mussolini, etc., si se pasaran de pronto a nuestro bando. Lo más que se puede decir a favor de Stalin es que probablemente sea sincero —cosa que sus seguidores no pueden ser—, pues sus constantes cambios de bando son al menos fruto de su propia decisión. Es un caso de «cuando papá se da la vuelta, todos nos volvemos»,187 y por lo visto papá se da la vuelta movido por el espíritu.
6-7-1941
Varios periódicos se están impacientando de que no hagamos más por ayudar a la URSS. Ignoro si, aparte de los ataques aéreos, hay intención de prestarles otro tipo de ayuda, pero si no se hace nada, sería un síntoma inquietante, dejando a un lado las consecuencias políticas y militares que eso podría tener. Pues, si no podemos iniciar una ofensiva terrestre ahora que los alemanes tienen 150 divisiones ocupadas en Rusia, ¿cuándo diablos lo haremos? No he oído ningún rumor sobre movimientos de tropas, de modo que al menos desde Inglaterra no se está preparando ninguna expedición.188 La única novedad es que Beaverbrook ha empezado a producir tanques, igual que el año pasado se puso a producir aviones. Pero eso no dará frutos hasta dentro de unos meses, y no hay el menor indicio de dónde tienen intención de utilizarlos. Si los alemanes estuviesen en situación de traer aquí muchas unidades acorazadas, es decir, si tuviesen el dominio absoluto del mar y el aire, habríamos perdido la guerra.
No se habla de ninguna alianza formal con Rusia, ni de nada que clarifique de hecho nuestra relación, a pesar de las declaraciones más o menos amistosas de ambas partes. Por supuesto, no podemos correr ningún riesgo hasta estar seguros de que se trata de una alianza firme, es decir, de que seguirán combatiendo incluso si consiguen repeler la invasión.
Sin noticias fiables de los frentes. Los alemanes han atravesado el Pruth, pero no está claro que hayan atravesado el Berésina. Los daños declarados por ambas partes son evidentemente falsos. Los rusos aseguran que las bajas alemanas ascienden ya a 700.000, o lo que es lo mismo, casi un 10 por ciento del ejército de Hitler.
He leído varios periódicos católicos, y también varios ejemplares de Truth,189 para ver cuál es su actitud ante nuestra cuasialianza con la URSS. Los periódicos católicos no se han vuelto pronazis, y es posible que no lleguen a hacerlo. Por lo visto, han adoptado la línea de que Rusia está objetivamente de nuestro lado y es necesario ayudarla, aunque no debe haber una alianza clara. Truth, que odia a Churchill, ha adoptado la misma línea, aunque tal vez sea un poco más antirruso. Parece ser que algunos periódicos católicos irlandeses se han vuelto claramente pronazis. De ser así, habrá repercusiones similares en EE. UU. Será interesante comprobar si la «neutralidad» impuesta a la prensa irlandesa, que le prohíbe hacer ningún comentario sobre los beligerantes, se pondrá en práctica en el caso de Rusia, ahora que ha entrado en la guerra.
La Convención del Pueblo ha votado un apoyo total al gobierno y exige «la continuación vigorosa de la guerra», y eso solo quince días después de que exigieran una «paz popular». Se cuenta la anécdota de que cuando la noticia de la invasión de Rusia llegó a un café de Nueva York donde estaban charlando unos comunistas, uno de ellos que había ido un momento al baño volvió y descubrió que la «línea del partido» había cambiado durante su ausencia.
28-8-1941
Ya soy oficialmente empleado de la BBC.
El frente oriental, si es que lo hay, se extiende más o menos por Tallinn, Gomel, Smoliensk, Kíev, Dniepropetrovsk y Jersón. Los alemanes han ocupado un área que debe de ser mayor que Alemania, pero no han destruido a los ejércitos rusos. Los británicos y los rusos invadieron Irán hace tres días y los iraníes ya se baten en retirada. No hay rumores fiables sobre los movimientos de tropas en ese país. Ahora disponen de más o menos un mes para emprender alguna acción en el continente, pero no creo que sean esas sus intenciones. Por debajo de los términos de la declaración conjunta de Churchill y Roosevelt se percibe que los sentimientos antihitlerianos de los estadounidenses se han enfriado tras la invasión de Rusia. Por otro lado, no hay indicios de que en nuestro país haya aumentado la voluntad de sufrir sacrificios, etc. Sigue habiendo quejas porque no hacemos lo suficiente por ayudar a la URSS, pero en conjunto no son muchas. Creo que la campaña rusa está decidida en el sentido de que Hitler no logrará llegar al Cáucaso y Oriente Próximo este invierno, pero tampoco se va a hundir y ha causado más daño del que ha recibido. De momento, la victoria no parece estar a la vista. Nos espera una guerra fatigosa, larga y monótona en la que todo el mundo irá empobreciéndose cada vez más. Ya ha empezado la nueva fase que había previsto, y ha concluido el período casi revolucionario que empezó con Dunkerque. Por tanto, pongo final a este diario, como dije que haría cuando empezase la nueva fase.
Esta fue la última entrada en el Diario de guerra de Orwell
hasta marzo de 1942.